Un día muy tranquilamente, o al menos, lo más tranquila que se puede ir a visitar a un ginecólogo y con algunas faltas de mi “monstruación”, me vi sorprendida con la noticia de que empezaba mi Menopausia, uf!!! Algo tan temido…para mi aunque he de admitir que alguna vez, una amiga, me dijo: “que padre el día que me llegue la menopausia, ya no tendré que preocuparme por cuidarme en tener hijos.”
Ante este comentario casi me caigo de espaldas, ¿no sé qué le pasa a esta loca?, pensé para mis adentros, que no sabe que somos las únicas hembras en el mundo animal, que sobrevivimos a esta fase natural de la vida?
En fin según me explico mi doctora después de mandarme a hacerme unos análisis de perfil ovárico, léase te sacan la sangre y determinan el grado en que trabajan tus hermosas hormonas, que este, era un proceso químico que podría tardar años en transitar en mi cuerpo. Así que había que prepararse para lo que viniera, por suerte mi doctora no me dio hormonas ni nada de medicinas, me dijo tranquilamente que tomará Calcio con vitamina D y soya, extrañamente me recomendó el famoso Gelatin. Una maravilla, te crecen las uñas y el cabello.
Cuando salí del consultorio tenía ganas de llorar, y miedo por supuesto, a lo que no estaba preparada a escuchar apenas entraba a mis 4 décadas, claro ya había pasado por esa etapa que a las mujeres solteras nos hace querer ser madres, cuando toda la vida lo negamos, sí, había pasado mi crisis del llamado Reloj Biológico. Así que por esa parte no me deprimí, pero me sentí vieja, y pensé en esos trastornos tan publicitados y que he visto en mujeres mayores, sofocos, depresión, cambios de estado de ánimo, inapetencia sexual, y lo peor la terrible enfermedad de la Osteoporosis.
Ok, me libraría de no preocuparme de tener hijos no deseados, ya no podría, pero todo lo demás no sabía cómo enfrentarlo, por suerte mi pareja se puso a investigar productos naturales como soya, al final me encontró algo llamado “trébol rojo” del cual les platicaré en otro momento.
Bueno ahora han pasado unos años, todo marchaba bien tomaba mi calcio y mi trébol rojo, al principio no paso nada me sentía de maravilla, pero no sería un buen artículo si no te contará que sí, efectivamente se me fue el apetito por el sexo, mis cambios de estado anímico van, desde llorar porque vuela la mosca hasta enojarme porque vuele la misma mosca. Claro eso se lleva bien si las personas que están a tu lado tienen un poquito de paciencia contigo y tienes una pareja extraordinaria a tu lado que te comprenda mucho.
La noticia mala llego este año, bueno fui a mi revisión anual, ya con mis estudios requeridos, mastografía y densitometria ósea. Feliz iba la Menospausas porque el año anterior había salido de 10 y claro no hay bochornos ni cosas que no pueda manejar…..y zaz llego a mi consulta, después de esperar tres horas, la doctora, con una gran sonrisa, me hace mi chequeo rutinario, siguiente paso, las preguntas de rigor y se atreve a felicitarme por qué voy muy bien. Yo me sentí como pavorreal!! Hasta que oigo de lejos: solamente encontré que tiene Osteopenia…….. y siguió hablando y diciendo que no me preocupe, que hay mujeres más jóvenes que tienen cosas peores, claro yo en ese momento después de la revisión , pensando “Osteopena que me doy” no pensaba en las otras mujeres jóvenes que el día de hoy tienen cosas peores.
Deje mi drama que tenía en mi cabeza en ese momento, y empecé por fin a escuchar a la doctora, tenía que elegir el tratamiento que yo quería seguir, por suerte en este campo la medicina ha avanzado mucho y puede quedarse en eso y no desarrollar la Osteoporosis, así que en ese momento y choqueada aún me dio a elegir, tratamiento diario, semanal, mensual o anual. Sin más datos elegí el mensual, sin saber porque pero lo elegí.
Salí triste y desconsolada del consultorio y mi cabeza solo daba vueltas pensando, chispas de chocolate tendré que acostumbrarme a vivir muchos años tomando una pastilla cada mes el resto de mi vida, que espero sean muchos en buenas condiciones. Y sin fracturas de la nada por la falta de calcio de mis huesos.
Así que me puse a investigar sobre el medicamento que me recetó, y sobre la alternativa anual que existe en el mercado, lo consulte con mi pareja y claro también vimos los precios, ay, esto es lo malo de no ser rica… sufrir cada mes por una pastilla que cuesta $800.00 pesos, que te la tienes que tomar solo con agua, en ayunas, sentarte recta en una silla o caminar durante una hora, bueno el primer mes me dolieron los riñones, un dolor de una úlcera estomacal que ya había olvidado, por suerte el segundo mes me fue mejor. Y claro ahora tengo que hacer ejercicio, dejar de fumar y seguir aguantando a mis hormonas que de vez en cuando me traicionan.
Pero al final creo que soy una mujer afortunada que se ha detectado a tiempo la menopausia y la osteoporosis, por eso te invito a que investigues, leas y consultes a tu médico cada año.
Y claro para que me hago la tonta, no extraño para nada mi Monstruación!!!
Muy interesante, gracias por compartirla la experiencia…..
Espero que también te hayas divertido un poco, mil gracias por los comentarios