Empiezo este diario por que la ninia sabe lo todo, me inspiró a pensar si en realidad las mujeres solteras sin hijos somos unas sin que hacer.
Recuerdo mucho a un amigo, que ya no está en este espacio, algún par de ocasiones me dijo que él me veía como solterona, ante tal afirmación, yo le respondía que no me sentía como la típica solterona del pueblo, solo me sentía soltera, y muy contenta de serlo, claro el seguía necio y seguía diciendo que al final era una solterona.
Me imaginaba yo a mis tías solteras, ese estigma de la vida de las mujeres de antaño, que se quedaban en la casa familiar por ser solteras, para cuidar a sus padres, sobrinos y demás familiares que llegaran a instalarse a la casa, ah, no salí corriendo de mi casa familiar por convicción propia y para vivir la vida de una mujer soltera, con libertad de hacer su vida, una vida más compleja y más comprometida conmigo.
Al llegar a vivir sola me di cuenta de lo mucho que cuesta poner una casa, necesite de tiempo para ir construyendo un hogar para mi, ir creando mis espacios propios, aprender a ser independiente no es fácil y mucho menos a echar a andar una casa, mi hogar.
No tendría como mis amigas que se han casado, despedida de soltera ni mesa de regalos así que tenía que comprar mis muebles, mis blancos y la primera alacena que llene fue como descubrir un nuevo planeta. Claro tengo la suerte de contar con una persona que me ayuda, y que me quiere lo suficiente, como para haber aguanto conmigo más que cualquier hombre en mi vida, si mi Señora Z, es lo máximo en mi hogar. Es por eso que siempre he pensado primero se va el hombre de mi vida, después me voy yo y al final la señora Z. También he de confesar que los primeros años de vivir sola, no los primeros días, sino años dije, comía en casa de mi mamá, la cual amablemente me lavaba también, así fueron varios años hasta que dije No más¡¡¡ Es hora de independizarme y también independizar a mi mamá de su querida hija soltera.
Al pasar de los años sigo pensando que las solteras tenemos en contra el no tener la fortuna de que nos den regalos por independizarnos, porque? No es justo, en verdad que no lo es. Espero un día tener una gran idea, invitar a mis amigos para que me feliciten por mi compromiso conmigo, me den los regalos que le darían a una soltera en su despedida. Por lo pronto seguiré con mis muebles, mis blancos y lo que hasta ahora con mucho cariño hice de una casa, un hogar para la tía solterona sin que hacer. Pero no la que se quedo para vestir santos solo para desvestir borrachos de vez en cuando.
Hasta muy pronto.
que historia tan interesante. Creo que la soltera de ahora no es la misma de hace decadas atrás. Ahora una se queda soltera por decisión propia y la pasa mejor que las señoras mal casadas, con hijos y un tipo a quien aguantar para decir que “está casada”.