En lugar de ser solución, es problema
Estimado Ingeniero: Le escribo este texto como ciudadana. Como consumidora. Como mexicana preocupada por el destino de mi país y por el papel que usted juega en su presente y en su futuro. He leído con detenimiento las palabras que pronunció en el Foro “Qué hacer para crecer” y he reflexionado sobre sus implicaciones. Su postura en torno a diversos temas me recordó aquella famosa frase atribuida al presidente de la compañía automotriz General Motors, quien dijo: “lo que es bueno para General Motors es bueno para Estados Unidos”. Y creo que usted piensa algo similar: lo que es bueno para Carlos Slim, para Telmex, para Telcel, para el Grupo Carso es bueno para México. Pero no es así. Usted se percibe como solución cuando se ha vuelto parte del problema; usted se percibe como estadista con la capacidad de diagnosticar los males del país cuando ha contribuido a producirlos; usted se ve como salvador indispensable cuando se ha convertido en bloqueador criticable. De allí las contradicciones, las lagunas y las distorsiones que plagaron su discurso y menciono las más notables.
Usted dice que es necesario pasar de una sociedad urbana e industrial a una sociedad terciaria, de servicios, tecnológica, de conocimiento. Es cierto. Pero en México ese tránsito se vuelve difícil en la medida en la cual los costos de telecomunicaciones son tan altos, la telefonía es tan cara, la penetración de internet de banda ancha es tan baja. Eso es el resultado del predominio que usted y sus empresas tienen en el mercado. En pocas palabras, en el discurso propone algo que en la práctica se dedica a obstaculizar.
Usted subraya el imperativo de fomentar la productividad y la competencia, pero a lo largo de los años se ha amparado en los tribunales ante esfuerzos regulatorios que buscan precisamente eso. Aplaude la competencia, pero siempre y cuando no se promueva en su sector.
Usted dice que no hay que preocuparse por el crecimiento del Producto Interno Bruto; que lo más importante es cuidar el empleo que personas como usted proveen. Pero es precisamente la falta de crecimiento económico lo que explica la baja generación de empleos en México desde hace años. Y la falta de crecimiento está directamente vinculada con la persistencia de prácticas anti-competitivas que personas como usted justifican.
Usted manda el mensaje de que la inversión extranjera debe ser vista con temor, con ambivalencia. Dice que “las empresas modernas son los viejos ejércitos. Los ejércitos conquistaban territorios y cobraban tributos”. Dice que ojalá no entremos a una etapa de “Sell Mexico” a los inversionistas extranjeros y cabildea para que no se permita la inversión extranjera en telefonía fija. Pero al mismo tiempo, usted como inversionista extranjero en Estados Unidos acaba de invertir millones de dólares en The New York Times, en las tiendas Saks, en Citigroup. Desde su perspectiva incongruente, la inversión extranjera se vale y debe ser aplaudida cuando usted la encabeza en otro país, pero debe ser rechazada en México.
Usted reitera que “necesitamos ser competitivos en esta sociedad del conocimiento y necesitamos competencia; estoy de acuerdo con la competencia”. Pero al mismo tiempo, en días recientes ha manifestado su abierta oposición a un esfuerzo por fomentarla, descalificando, por ejemplo, el Plan de Interconexión que busca una cancha más pareja de juego.
Usted dice que es indispensable impulsar a las pequeñas y medianas empresas, pero a la vez su empresa —Telmex — las somete a costos de telecomunicaciones que retrasan su crecimiento y expansión.
Usted dice que la clase media se ha achicado, que “la gente no tiene ingreso”, que debe haber una mejor distribución del ingreso. El diagnóstico es correcto, pero sorprende la falta de entendimiento sobre cómo usted mismo contribuye a esa situación. El presidente de la Comisión Federal de Competencia lo explica con gran claridad: los consumidores gastan 40 por ciento más de los que deberían por la falta de competencia en sectores como las telecomunicaciones. Y el precio más alto lo pagan los pobres.
Usted sugiere que las razones principales del rezago de México residen en el gobierno: la ineficiencia de la burocracia gubernamental, la corrupción, la infraestructura inadecuada, la falta de acceso al financiamiento, el crimen, los monopolios públicos. Sin duda todo ello contribuye a la falta de competitividad. Pero los monopolios privados como el suyo también lo hacen.
Usted habla de la necesidad de “revisar un modelo económico impuesto como dogma ideológico” que ha producido crecimiento mediocre. Pero precisamente ese modelo —de insuficiencia regulatoria y colusión gubernamental— es el que le ha permitido a personas como usted acumular la fortuna que tiene hoy, valuada en 59 mil millones de dólares. Desde su punto de vista el modelo está mal, pero no hay que cambiarlo en cuanto a su forma particular de acumular riqueza.
La revisión puntual de sus palabras y de su actuación durante más de una década revela entonces un serio problema: hay una brecha entre la percepción que usted tiene de sí mismo y el impacto nocivo de su actuación; hay una contradicción entre lo que propone y cómo actúa; padece una miopía que lo lleva a ver la paja en el ojo ajeno e ignorar la viga en el propio.
Usted se ve como un gran hombre con grandes ideas que merecen ser escuchadas. Pero ese día ante los diputados, ante los senadores, ante la opinión pública usted no habló de las grandes inversiones que iba a hacer, de los fantásticos proyectos de infraestructura que iba a promover, del empleo que iba a crear, del compromiso social ante la crisis con el cual se iba a comprometer, de las características del nuevo modelo económico que prometería apoyar. En lugar de ello nos amenazó. Nos dijo —palabras más, palabras menos— que la situación económica se pondría peor y que ante ello nadie debía tocarlo, regularlo, cuestionarlo, obligarlo a competir. Y como al día siguiente el gobierno publicó el Plan de Interconexión telefónica que buscaría hacerlo, usted en respuesta anunció que Telmex recortaría sus planes de inversión. Se mostró de cuerpo entero como alguien dispuesto a hacerle daño a México si no consigue lo que quiere, cuando quiere. Tuvo la oportunidad de crecer y en lugar de ello se encogió.
Sin duda usted tiene derecho a promover sus intereses, pero el problema es que lo hace a costa del país. Tiene derecho a expresar sus ideas, pero dado su comportamiento, es difícil verlo como un actor altruista y desinteresado, que sólo busca el desarrollo de México. Usted sin duda posee un talento singular y loable: sabe cuándo, cómo y dónde invertir. Pero también despliega otra característica menos atractiva: sabe cuándo, cómo y dónde presionar y chantajear a los legisladores, a los reguladores, a los medios, a los jueces, a los periodistas, a la intelligentsia de izquierda, a los que se dejan guiar por un nacionalismo mal entendido y por ello aceptan la expoliación de un mexicano porque —por lo menos— no es extranjero.
Probablemente usted va a descalificar esta carta de mil maneras, como descalifica las críticas de otros. Dirá que soy de las que envidia su fortuna, o tiene algún problema personal, o es una resentida. Pero no es así. Escribo con la molestia compartida por millones de mexicanos cansados de las cuentas exorbitantes que pagan; cansados de los contratos leoninos que firman; cansada de las rentas que transfieren; cansados de las empresas rapaces que padecen; cansada de los funcionarios que de vez en cuando critican a los monopolios pero hacen poco para desmantelarlos. Escribo con tristeza, con frustración, con la desilusión que produce presenciar la conducta de alguien que podría ser mejor. Que podría dedicarse a innovar en vez de bloquear. Que podría competir exitosamente pero prefiere ampararse constantemente. Que podría darle mucho de vuelta al país pero opta por seguirlo ordeñado. Que podría convertirse en el filántropo más influyente pero insiste en ser el plutócrata más insensible. John F. Kennedy decía que las grandes crisis producen grandes hombres. Lástima que en este momento crítico para México, usted se empeña en demostrarnos que no aspira a serlo.
http://www.yucatan.com.mx/noticia.asp?cx=9$2900000000$4016008&f=20090215
bravo denisse sus criticas con fundamentos nos hacen reconsiderar el comportamieno de nosotros ante el pais aunque admiro en demasia sus comentarios mi ignorante razocinio me lleva a pensar que es una voz mas en este globipolitizado pais muchos queremos cambiar,otros tantos cambian pero por mas brincos que pegue el chapulin nunca nunca podra volar!!!!!!! esto no va a acabar con criticas ni manifestaciones ni mucho menos votando esto acabara el dia que un villa un zapata surga otra vez no un epr ni un guillen enmascarado y eso a mi corta edad lo veo aun mas imposible en verdad la admiro señora por lo menos tiene el valor de no quedarse callada lastima que no sirva de mucho en este pais saludos !!!!!!
SRA. DRESSER APLAUDO SUS COMENTARIOS AL SR. SLIM, YO COMO CONSUMIDORA (QUE CASI TODOS LO SOMOS DE TELMEX) CONSIDERO QUE EL COSTO DE ESTE SERVICIO ES MUY ALTO Y EL DE LOS CELULARES TAMBIÉN, PERO UNA DE LAS COSAS QUE MÁS ME MOLESTAN ES LA PERSECUCIÓN TELEFÓNICA QUE CADA MES POR LO MENOS DURANTE 3 O 4 DÍAS Y HASTA DOS VECES AL DÍA (Y EN HORAS POCO APROPIADAS) CON UNA GRABACIÓN QUE DICE “COMO UN SERVICIO MÁS DE TELMEX LE RECORDAMOS QUE YA PAGUE” ESTO ES ACOSO COMERCIAL Y ELLOS LO PRESENTAN COMO UN GRAN FAVOR QUE NOS HACEN, QUÉ PODEMOS HACER LOS QUE YA NO QUEREMOS ESTOS RECORDATORIOS TAN INSISTENTES? GRACIAS POR SU ATENCIÓN, Y ADMIRO LA INTELIGENCIA Y LA SAGACIDAD CON LA QUE TRATA LOS DIVERSOS TEMAS QUE ESCRIBE. RECIBA UN SALUDO DE MARTHA TUÑÓN.
Martha y Alejandro les agradecemos sus comentarios en este espacio, la Dra. Dresser no escribe para este Blog, nosotras solamente tratamos de recopilar los artículos tan interesantes que escribe, les recomendamos Reporte Indigo, el cual tiene un artículo en voz de la propia doctora Dresser.
Martha, tienes razón Telemex es un monopolio que acosa a sus clientes y no clientes, yo te recomiendo hablar a la PROFECO y dar de alta tu teléfono así por cada llamada que hagan de promoción o por cualquier motivo les cobraran una multa.
Creo que a la Dra. Dresser le falto decir que el Señor Slim no paga los impuestos que debería pagar, y por supuesto los contratos que tienen sus empleados son por tres meses…claro hay que exigir al gobierno que se ponga a trabajar pero también a los grandes empresarios de este país que paguen sus impuestos.
Saludos
Bueno creo que seria ilógico y hasta incongruente (como lo es Slim) si no estuviera de acuerdo con este artículo de Denisse, pero el que Slim sea uno de los personajes menos apropiados para hacer esos señalamientos por qué como se sabe el es uno de los principales beneficiados de este sistema de corrupciones y leyes mal aplicadas, que no creo que nadie niegue ese hecho, me parece que tiene razón en varias de sus apreciaciones es mas me parece que si existiera algo de gobierno este seria el momento de actuar por que Slim esta aceptando todo el daño que hacen los monopolios quizás con cinismo pero ahí esta diciéndolo es tarea del gobierno y de quien aplica las leyes regular esas practicas de acaparamiento de mercado (televisoras,refresqueras,panaderas,cementeras,comunicaciones,bancos,etc.) que hacen y desasen como y cuando quieren, es como cuando las televisoras se quejaban de la libertad de expresión con la ley electoral que ya se esta viendo que siguen haciendo lo que quieran, como puede un delincuente cometer delitos y que la ley sabiéndolo no haga nada entonces se convierte en cómplice por que se ha dicho que todos los grandes, medianos y hasta los pequeños empresarios evaden impuestos por que no se les hace nada yo pienso que Slim si es culpable pero el es un producto no es el principal, si no quienes se lo permiten y no hacen nada, el es un aprovechado de la debilidad de un estado como otros tanto que hay(gordillo, Servitje, X Gonzales, etc) no por ello justificable pero si no estuvieran ellos estarían de igual manera otros haciendo el mismo daño por que lo que no funciona es el modelo implementado, lo que no funcionan son los funcionarios, lo que no funcionan son las leyes, lo que no funciona en si es el estado que permite todas esas practicas anticrecimiento es mas que con sus “acciones” propician mas la desigualdad, la falta de crecimiento y todos los vicios que seguimos arrastrando.
Ha y el no me asusto con que viene lo peor, lo estoy viendo cada día en cualquier lugar en donde estoy ojala aunque sea una utopía todo mejore pero lo dudo. (ojala no se me acuse de catastrofista aunque me vale madres por que mejor ser realista ha estar creyendo pendejada y media)
Axel, muy bien tu análisis sobre el artículo de Denise y sobre todo sobre Slim y los monopolios.
La verdad es que somos millones de catastrofistas que nos vale madre que Calderón nos llame así.
Tienes razón Slim es el menos indicado para decir lo que dijo, pero al final López Obrador lo lleva diciendo un rato…pero no tiene difusión, como que pensamos que ya no habla, o que hablas puras barbaridades como nos lo han hecho creer. Si no hubiera sido Slim no estaríamos tan interesados en el tema.
Saludos realista.
Las tres y un cuarto
Axel escribio
“el que Slim sea uno de los personajes menos apropiados para hacer esos señalamientos por qué como se sabe el es uno de los principales beneficiados de este sistema de corrupciones y leyes mal aplicadas, que no creo que nadie niegue ese hecho”
R. Loret de Mola. escribio en uno de sus articulos:
“En ese nuestro primer encuentro , marzo de 1995, Slim me preguntó con ansiedad manifiesta:”
“¿Usted cree que es mi socio Salinas? Lo ha dicho varias veces.”
“Y lo sostengo, Don Carlos. Hay evidencias de ello, incluyendo la participación de Cecilia Ocelli, primera esposa de Salinas, entre los accionistas de una de sus empresas. “
VAYA QUE TIENE AGALLAS LA SEÑORA DENISE…! PORQUE SON POCOS LOS QUE SE ATREVEN A HABLARLE ASI AL HOMBRE MAS PODEROSO -ECONOMICAMENTE-, DEL´PAÍS, GRACIAS A CARLOS SALINAS… QUÉ PENA QUE POR ESAS MAÑAS LEGALOIDES, MEJICO NO SE HABRA A LA COMPETENCIA EN TELECOMUNICACIONES, HACE RATO SE HABLO DE QUE ENTRARIAN T&T, SPRINT Y NO RECUERDO CUÁNTAS MÁS, PERO LA FIRME DECISION DEL ZAR DE LAS TELECOMUNICACIONES EN ESTE PAÍS, LO IMPIDIÓ A TRAVÉS DEL AMPARO Y DE ARGUCIAS QUE LOS VACIOS LEGALES -OJO, PRODUCTO DE LA CORRUPCIÓN EN EL CONGRESO DE LA UNION-, LOS LEGISLADORES HAN “OMITIDO U OLVIDADO” PARA QUE CARLOS SLIM SEA INTOCABLE Y SU NEGOCIO MONOPOLICO NO TENGA COMPETENCIA ALGUNA… ES CIERTO, EL SEÑOR ES PARTE DEL ENORME PROBLEMA QUE HAY EN MEJICO, PORQUE, SI EN VERDAD SE ABRIERA ESA COMPETENCIA, CUÁNTOS EMPLEOS, FUENTES DE TRABAJO, NO SE HUBIESEN GENERADO YA CON T&T, SPRINT Y DEMAS FIRMAS QUE SE MUEVEN EN EL MISMSO RAMO…?…AHHH!, PERO POR FAVOR, NO CRITIQUEN QUE EL SEÑOR INVIERTA -LÓGICO, CON SUS MILLONARIAS UTILIDADES, NO DA PALO DE CIEGO NI DA PASO SIN HUARACHE-, EN ESTADOS UNIDOS… ES CIERTO,TIENE TODO EL DERECHO DE MUCHO DE INVERTIR SU DINERO EN DONDE QUIERA, PERO PRIMERO, COMO FAVORECIDO POR LAS COMPONENDAS CON CARLOS SALINAS, LO MENOS QUE DEBE HACER, ES INVERTIR EN ESTE MEJICO QUE TANTO LE HA DADO Y QUE A TRAVÉS DE SU PRINCIPAL EMPRESA -TELMEX-, NO PODEMOS DECIR QUE SU CAPITAL SEA INCREMENTADO DE LA FORMA MAS HONESTA…LAS TARIFAS MAS ALTAS DEL MUNDO EN EL USO DEL MOVIL, AMENAZAS COMO LA DENUNCIADA -ACOSO COMERCIAL-, MAS LO QUE SE ACUMULE….
SI, MIS RESPETOS Y ADMIRACION PARA LA SEÑORA DENISE, DE QUIEN TAMBIEN ME ENCANTO UN ARTICULO QUE TITULO “CUANDO ERAMOS HUERFANOS”, ¿LO RECUERDAN?…..
GRACIAS POR EL ESPACIO Y LA OPORTUNIDAD DE EXPRESAR MI PUNTO DE VISTA…..VALE…?
VOY A CHECAR…GRACIAS NUEVAMENTE….
PS.- CON QUE GUIA O NOMBRE DE REMITENTE ME ENVIAN LOS ARTICULOS..L..?… LAS TRES Y UN CUARTO…?
Ferando, gracias por el comentario. Pero no entendimos muy bien que es lo que quieres ¿Quieres más artículos de Denise Dresser? Aquí puedes buscar algunos que hemos publicado.
Saludos, te esperamos siempre que quieras, solo pedimos a los participantes escribir con minusculas.
Para Fernando que lo pidio, saludos
Cuando éramos huérfanos
Por Denise Dresser
Siempre me ha gustado vivir en México. Todos los días doy gracias por vivir en un país con tanta belleza, con tanta historia, con tanta cultura, con tanta vida, con tanta dignidad. Lo digo cada vez que puedo: Amo a México con un amor perro. Amo sus olores y sus sabores, sus regiones más transparentes y sus rincones más oscuros, sus volcanes y sus valles y todo lo de en medio. La vida en México para una persona de clase media alta como yo es, en muchos sentidos, envidiable. Vivo en una casa rentada y muy linda; mando a mis hijos a una escuela privada y no excesivamente cara; soy dueña de dos autos usados y en buena condición; vivo de mi trabajo y puedo mantener a mi familia con él; empleo a un par de personas que
ayudan en casa y me alcanza el sueldo para pagarles; tomo vacaciones anuales y estoy ahorrando para asegurarle una educación universitaria a mis hijos. Tengo la vida que siempre he querido, llena de ideas, libros, arte, alumnos, amigos, la oportunidad de escribir en Proceso y una profesión socialmente útil. Este país me la ha dado.
Soy producto de la movilidad social que aún existía en los sesentas cuando nací. De beca en beca obtuve una buena educación y con ella he ido ascendiendo la escalera social. En un país con cuarenta millones de pobres, soy de las privilegiadas. Aún así, me doy cuenta de manera cotidiana que algo está mal. Y podría usar el lenguaje sofisticado de la ciencia política para explicarlo, pero en esta columna prefiero hablar como simple ciudadana. Algo está mal cuando las personas que trabajan para mí –la nana, el chofer y el jardinero– no tienen ninguna expectativa de ser más de lo que son hoy. Cuando no tienen ninguna posibilidad de
aspirar a algo más porque el país no se los ofrece. Cuando sexenio tras sexenio un presidente u otro les da tan sólo más de lo mismo. Cuando saben que la vida de sus hijos será –en el mejor de los casos– una versión facsimilar de la suya. Esa vida precaria, estancada, difícil. La que tantos con quienes comparto el país padecen.
Y por eso el 2 de julio voté por Andrés Manuel López Obrador. Fui de esos votantes indecisos hasta el momento de entrar a la casilla y una vez adentro opté en función de una sola razón: No podía votar por un persona que piensa que el país está bien. No podía votar por un partido que ofrece sólo la continuidad. No podía formar parte de aquellos que piensan que el país funciona aunque para mi lo hace. Ni más ni menos. Pero voté con ambivalencia, porque a lo largo de la campaña siempre pensé que AMLO tenía el diagnóstico correcto pero no las soluciones adecuadas. Que peleaba por una buena causa pero no con armas modernas. Que sabía lo que no
funcionaba pero no tenía propuestas coherentes de política pública para arreglarlo. Nunca me convenció la idea de sembrar árboles por el sureste o construir trenes bala. Recuerdo habérselo dicho: “Andrés Manuel, estás ofreciendo pobreza con dignidad. Estás ofreciendo darle a cada mexicano una pala para que construya un segundo piso”. Los pobres merecen y necesitan más.
Aún así pensé que una victoria de AMLO ofrecía la oportunidad para sacudir las cosas; para nivelar el terreno de juego; para pensar en cómo construir un país más justo y menos rapaz. Y López Obrador no me asustaba como asustaba a otros miembros de mi clase social. De hecho en reunión tras reunión, en conferencia tras conferencia, me convertí en su defensora involuntaria. Porque los argumentos sobre su personalidad mesiánica me parecían exagerados. Porque pensaba que a demasiados de sus detractores les salía espuma por la boca. Incluso una semana antes de la elección publiqué un artículo en el Los Ángeles
Times argumentando que antes de odiar a López Obrador, las élites económicas y políticas deberían odiar las condiciones que lo produjeron: Un sistema socioeconómico que concentra la riqueza y no tiene ningún incentivo para distribuirla mejor.
Pero desde la noche de la elección miro lo que está haciendo Andrés Manuel López Obrador y me desconcierta. Me preocupa. Veo a un hombre cada vez más combativo, cada vez más confrontacional, cada vez más anti-institucional. Veo a alguien que confirma, paso a paso, todo lo malo que se decía de él. Alguien que habla del “crimen” monumental cometido contra el pueblo de México, pero que no lo ha podido probar. Alguien que un día sugiere fraudes cibernéticos y al otro día aclara que más bien fueron “a la antigüita”. Alguien cuyas posturas poco claras –y con frecuencia contradictorias– me inspiran desconfianza. Porque no puedo evitarlo: Fui entrenada en el doctorado para examinar evidencias, ponderar datos, analizar argumentos. Y los que
presenta AMLO hasta hoy para sustentar su caso no me convencen. He leído todos los correos electrónicos sobre el famoso algoritmo y dudo de su existencia; he discutido las irregularidades detectadas hasta ahora y no me parecen determinantes; he escuchado todas las denuncias sobre la “elección de Estado” y no creo que podamos clasificarla así.
Con lo que sabemos hasta el momento, no me parece inconcebible pensar que López Obrador perdió la elección. Por la multiplicidad de motivos que ya conocemos: El voto de miedo, la campaña mediática de Vicente Fox, la compra de publicidad por terceros, el apoyo de gobernadores priístas a Felipe Calderón y los errores que el propio AMLO –aunque se niegue a aceptarlo– cometió. Pero para despejar dudas y rescatar la confianza perdida, he apoyado la propuesta de contar de nuevo, ya sea parcial o totalmente, los votos. Si el recuento revela que López Obrador en realidad ganó, México tendrá que aceptarlo. Y si ocurre lo contrario,
también. Esa debería ser la apuesta de todos, pero sobre todo de una izquierda responsable que quiere gobernar al país y no sólo partirlo en dos.
Lo más preocupante es que AMLO no parece estar pensando así. Declaración tras declaración, López Obrador se está radicalizando. Y todo lo que dice sugiere que –en realidad– no está buscando el recuento de los votos, sino la anulación. Ya no busca ganar sino seguir peleando. Ya no quiere que se respeten los resultados “reales” de esta elección sino reventarla. Ya no tiene la mira puesta en las próximas semanas sino en los próximos años. Quiere consolidar su base y ser una fuerza política de largo plazo. Quiere exaltar los ánimos de diez millones de votantes enojados aunque pierda a los moderados que votaron por él. Su papel ya no es seguir las reglas del juego sino romperlas. Su papel ya no es atemperar para gobernar sino azuzar para polarizar. Para ser el presidente moral del sur de México. Para seguir confrontando al resto
del país desde allí.
Y ése va a ser un viaje peligroso porque recorre la ruta de la división. Su brújula es la polarización. Su mapa es la radicalización. Su destino es destruir primero para reconstruir después. Entraña incendiar institución tras institución y eso es lo que le está ocurriendo actualmente al IFE. Al actuar como lo está haciendo AMLO, coloca a personas como yo que votamos por su causa en una posición difícil. Pide que dejemos de confiar en todo para tan sólo confiar en él. Pide que formemos parte de lo que José Woldenberg ha llamado una “comunidad de fe”, y dejemos a un lado la razón para pertenecer a ella. Pide que depositemos toda nuestra confianza en un sólo hombre, cuando las democracias reales se construyen precisamente para evitar que eso ocurra. Pide que creamos en la palabra de operadores políticos como Jesús Ortega, Leonel Cota, Fernández Noroña y Martí Batres, cuya trayectoria suscita grandes dudas. Pide que destazemos a la única institución
política creíble que hemos logrado erigir, y que nos sumemos a la cruzada para desacreditarla.
Y nos deja con las siguientes preguntas: Si tiramos al IFE por la ventana, ¿Con qué otro instrumento va a contar el país para transferir pacíficamente el poder? Si las elecciones no son confiables nunca, ¿Qué otro proceso funcionará para representar a los ciudadanos? Si el voto no es confiable, ¿No nos queda otro remedio más que renunciar a él? Si quienes están al frente de una institución cometen errores, entonces ¿Hay que descalificarla de tajo? ¿La elección será vista como legítima por el PRD sólo si AMLO es declarado el ganador? Si no es posible creer en nada, ¿No hay otra opción más que creer en López Obrador? Planteo estas preguntas con dolor. De manera apesadumbrada. Veo la certeza que anima las posiciones de apoyo a AMLO que han asumido personas a quienes respeto como Julio Scherer, quienes admiro como Carlos Monsiváis, quienes quiero como Elena Poniatowska, quienes
adoro como Eugenia León. He estado a su lado en otras batallas –como el desafuero– y me entristece no poder estar allí, mano a mano, en ésta.
Y me angustia aún más ver que el otro lado tampoco tiene buenas respuestas. Las élites atrincheradas se comportan como siempre lo han hecho: Saboteando, obstaculizando, posponiendo soluciones difíciles a problemas ancestrales. Pagando “spots” para promover sus posiciones aunque constituyan una violación a la legislación electoral. Preservando sus privilegios, blindando sus costos, sacando legislación a modo –como la Ley de Radio y Televisión– y evidenciando todo lo que quieren proteger con ella. Los complacidos y los complacientes. Esos que escuchan los gritos del México que apoya a López Obrador y se tapan los oídos. Esos que miran la radiografía del país partido que esta elección arroja, y creen que bastará ampliar el programa Oportunidades para reconciliarlo. Esos que produjeron a AMLO y hoy no saben cómo lidiar con
él.
Ante este escenario es difícil no padecer un sensación de orfandad. De desconsuelo. Ese sentimiento que describe tan bien Kazuo Ishiguro en su novela Cuando Éramos Huérfanos. Esa soledad que produce estar parada en tierra de nadie, entre fuego cruzado, sin complacer a un bando y sin apoyar al otro. Intentando izar la bandera blanca entre las bazucas. Intentando suplantar la incondicionalidad partidista por la reflexión ciudadana. Preocupada por la construcción de un centro vital donde sea posible construir, conversar, reconciliar, institucionalizar. Pelear menos por el poder, y más por formas de compartirlo mejor. Pelear menos por quién ganó la elección, y más por el país herido que ambos bandos están dejando tras de si.
http://sandoval.espacioblog.com/post/2006/08/01/cuando-eramos-huerfanos
Dice Alejandro Alcázar “esto acabará el día que un Villa ó un Zapata surja otra vez”. Precisamente este es uno de los grandes males que nos aqueja como ciuadadanos mexicanos: esperamos que la solución provenga de otro. Ya sea papá Gobierno, ya sea AMLO, ya sea El Santo ó el Chapulín Colorado. NADIE, absolutamente NADIE lo va a hacer, si no lo hacemos NOSOTROS MISMOS. Vamos, ni siquiera un Villa ó un Zapata; ambos fueron asesinados por sus enemigos.
México va a cambiar el día que nosotros, los ciudadanos, “Juan Pueblo”, nos pongamos de acuerdo, nos armemos de valor y luchemos JUNTOS por un país mejor, dejando de lado nuestras tantas diferencias (ideológicas, políticas, religiosas, racistas, sexistas, etc., etc.).
No hay que esperar que la solución nos caiga del cielo; hagamos ALGO (lo que sea, que esté a nuestro alcance), aquí y ahora, si es que en realidad nos interesa cambiar a nuestro México lindo y querido.
Luis Pablo, estoy de acuerdo con tus palabras, porque esperar un caudillo?? Debemos de ser capaces de respetar el sistema y sus leyes. Pero sobretodo, respetarnos a nosotros mismos.
Que por mas que salte el chapulin no volará?? Pues entonces dejemos de ser chapulines, dejemos de seguir dizque-lideres y seamos concientes de nuestras propias acciones.
Por otro lado, estoy en desacuerdo en que las palabras de Denise se las llevará el viento, por lo menos dejemos de ver a Slim como un “Héroe” por ser uno de los hombres mas ricos del mundo, y verlo como lo que és, alguien con la capacidad de invertir pero también de SAQUEAR, EXPLOTAR, OPRIMIR, AMENAZAR para lograr SUS objetivos, no los del país, he visto las condiciones de trabajo para sus empleados, y ni siquiera es capaz de tener un ambiente digno para sus empleados.
No mas caudillos o pseudo-líderes por favor, hagamos lo que esté de nuestra parte, por mas ínfimo que sea, por este pobre-rico México lindo y querido y saqueado.
“No se preocupen por el mundo que le dejan a sus hijos, preocúpense por los hijos que le dejan al mundo”
No es nada nuevo para mi ni para ninguno de nosotros, no se porque la gente se estraña…està tan claro lo que escribiò la Sra. Dresser, yo he pregonado esta infamia y monopolio hace años, y claro como soy una don nadie me miraban mis interlocutores como una extraterrestre! (como: siempre te estàs quejando de algo!!), parecerìa que es mejor cerrar los ojos y seguir adelante como pueblo sumiso. APLAUSO!! MUY BIEN Sra. Dresser espero que este su escrito despierte la conciencia de todo ciudadano mexicano…y llegue a los oidos (seguramente sordos!) del sinverguenza de Slim…no es posible ya tanto abuso!! gracias. Adriana
[...] tendremos que esperar muchos anos para tener un internet ágil, barato y competitivo? Tal vez la carta abierta de Denise Dresser a Carlos slim explica mucho de lo cual estamos pasando. February 21st, [...]
Huevorama, ya leímos tu post, esperamos que pronto puedas solucionar tu historia de horror.
Hay que aprender a leer la letra pequeña, hay que aprender a quejarnos, hay que presentar siempre denuncias… esto de los monopolios esta para llorar. SKY, Telmex, Nextel…y muchos más ¿Hasta cuando?
Saludos
las tres y un cuarto
Adriana: ¿Con quien te juntas? Creo que tu circulo de interlocutores son los extraterrestres, no te preocupes que no eres la única en este país, solo hay que elegir bien con quien se junta uno.
Tu sigue gritando y quejándote de las cosas que veas mal, total los demás hasta que les pase te darán la razón, ah y ese sentimiento de “una don nadie” déjalo para el diván del psicólogo, por eso no prosperamos por sentirnos así.
Saludos, las tres y un cuarto
ESTA PRACTICA CIUDADANA LA DEBEMOS HACER TODOS LOS MEXICANOS, PARA CRECER COMO PAIS YA BASTA DE TANTA PORQUERIA POLITICA YA BASTA.
SLIM SI TE DICES MEXICANO APOYALO NO LO ASUSTES YA DE ESO ESTAMOS ACOSTUMBRADOS COMPITE LEGAL DE ESA FORMA AYUDARIAS MAS QUE CON TU LENGUA DE ESPADA QUE POR LOS 2 LADOS CORTA, NO IMPORTA LO QUE TENGAS AHORITA DEJA UN BUEN LEGADO A LOS TUYOS APOYA QUE AL FINAL CUANDO DIOS SE ACUERDE DE TI NADA TE VAS A LLEVAR.
Me parece que la carta de Denise a Slim es muy buena, argumentativa y clara, yo al igual que ella me siento mal por la situación que vive el país actualmente. No estoy de acuerdo con que necesitamos un caudillo para que esto mejore, pero tampoco estoy de acuerdo con lo que dice Luis Pablo “Precisamente este es uno de los grandes males que nos aqueja como ciuadadanos mexicanos: esperamos que la solución provenga de otro. Ya sea papá Gobierno….” creo que por supuesto el gobierno debe darnos soluciones, claro que nosotros debemos exigirlas pero a ver: de qué sirve que los mexicanos nos manifestemos en contra de la violencia y el crimen y hagamos una marcha vestidos de blanco, luchemos juntos por un país mejor si los secuestradores (lidereados por policias y gente del gobierno) se ríen de nostros y al mismo tiempo que nosotros marchamos ellos están secuestrando gente (comprobado y declarado por ellos). No les parece que el Teletón es una burla? no de quienes lo hacen u organizan pero una vez al año nos conmueven el corazón y nos sacan las lágrimas con historias entristecedoras de niños enfermos y ahí estamos todos donando el dinero que no tenemos para que se haga un centro de atención a discapacitados cuando es obligación del gobierno hacerlo y tiene con qué, es decir, no donamos a esos centros una vez al año, lo hacemos todo el año con nuestros impuestos pero eso sí “que solidarios somos los mexicanos” el problema (creo yo) no es que no nos organicemos el problema es que hemos votado por la gente equivocada, creo que la solución es que seamos más concientes y nos preparemos más. Un país educado y culto es un país poderoso.
Lily creo como tu que el gobierno debe de tener soluciones, no solo decirnos que no seamos catastrofistas.
Sobre el Teletón he leído que no cooperemos, que es un fraude, pues bien no conzco a fondo la organización, se que es para no pagar impuestos, por eso si se coopera se debe de pedir siempre un recibo de donativo, que nosotros también podemos deducir, pues bien el teletón hace clinicas para personas que lo necesitan, no hay que restar ese merito.
Ahora el problema es que lo que dijo Slim deja de tener validez si el señor no paga los impuestos que debería, tienen una gran planeación fiscal, hacen sus operaciones a travez de la bolsa, la cual no paga impuestos, los empleos que genera son por contratos de tres meses, para no crear antigüedad, y claro no pagar imss e infonavit, y después se ponen exigentes los empresarios que llevaron al poder a Calderón y que respondieron al haiga sido como haiga sido felices.
Y claro debemos hacer conciencia a las personas que debemos reclamar mayor seguridad, que el gobierno nos diga quien esta sacando los dolares del país, que haga obras e invierta, no que les regale de nuevo el dinero a los millonarios y no a las personas que trabajan en la mediana, pequeña o familiar empresa, esas que si pagan y esas que estan despidiendo por no poder sobrevivir
Seamos más cultos en cuanto informar al vecino, al amigo, al compañero y a quien quiera oir que ni Slim ni Calderón son los dueños de nuestro país…
saludos
Carta a Denise Dreser:
Salvador Alejandro Chávez Rodríguez
Sin duda le aplaudo, por su atrevimiento, por su discurso, por su estilo, por la manera de contrastar las verdades y entrelazar las mentiras de “los dueños de poder” con sus contradicciones obvias, que a la simple vista de alguien común, la observación no existe, solo se obtiene una vaga visión de lo que se percibe pero nunca se enfoca a notar lo que en realidad pasa, alguien común no exalta, no explica, solo capta la verdad de forma superficial pero sin indagar y sin captar lo medular, sin capacidad de discernir de cada hecho y argumento su importancia. En cambio usted en su realce de la problemática que expone en cada uno de sus artículos, y en sus discursos; va directa, su crítica llega al grano y no deja más que admirarla, que respetarla y aplaudirla, ha demostrado que no tiene favoritos, pero en esa indecisión se expone su ideología.
Usted misma lo ha dicho, en sus discursos y artículos cuando dice por quien voto, y explica su argumento del ¿Por qué?, respondiendo y respondiendo a sí misma, que lo hizo por estar indecisa, y claro ahora no se sabe que es peor. Mas sin duda me atrevo a cuestionarla, ya que usted no se escapa, de las contradicciones, de las ironías, de formar parte de lo que critica, de lo que alude, y de lo que de alguna forma, hace que en ocasiones se muerda la lengua. La admiro, pero claro nadie se merece el nivel de divinidad, porque no dejaremos nuestro cuerpo humano y nuestra mente no se escapa de la posibilidad de ser corrompida o de ser inhumana, y usted señora Dresser, de carne y hueso como todos, como todos los humanos pueden formar parte a tener esta cualidad.
Me agrada mucho leer sus artículos, aun cuando no estoy de acuerdo en lo que dice, me encanta su correcta contrastación de los pros y los contras de el personaje, del acto, de la institución que cuestiona, doctora Denis Dresser yo soy un pobre chavalo, que en momentos la adulo y otras veces no sé ni que decir, y no es por que piense que se corrompió, de hecho noto en usted un gran valor admirable, alguien que más de una vez se ha expuesto ante mucha gente, no solo por que lleguen a criticarla los ciudadanos comunes, sino porque su atrevimiento se ha ganado mi respeto, por las tantas veces que ha dado la cara para oponerse ante esos que se creen los dueños del país; a los empresarios, políticos y religiosos. Usted no tiene favorito solamente a veces favorece más a una parte que a la otra, pero después hace lo contrario para que las cosas se queden parejo, por eso es respetable, por sus críticas sobre “la ley televisa”, “Carlos Slim”, “AMLO” y “Felipe Calderón”.
Realmente escribiría un sinfín de cosas respecto a lo que usted pienso, pero lo principal es que la admiro y aunque parte de mi escrito pareció todo lo contrario, fue porque yo a nadie sigo a siegas, para mí nadie es un ídolo, pero puede ser admirable, nadie es perfecto por que el hecho de que alguien se sienta así solamente está mostrando la mayor de sus fallas. Le pido por eso que posteriormente me contacte, y la felicito por su audacia, necesitamos a más como usted.
Otra cosa perdon por mis faltas de orrografía, luego le mando mi fe de erratas,
Salex Chavrod:
Este blog no es de la señora Denisse Dresser. Sólo consignamos algunos de sus artículos por considerarlos de interés. Si deseas comiunicarte con ella escríbele a:
denise.dresser@attglobal.net
Saludos.
gracias, a penas me di cuenta de cual es su correo.
Muerto el esclavo se acabo el amo.
La ignorancia es el arma principal de los
poderosos.
Bueno, ella salió en defensa de Calderón. La verdad es que no se puede subestimar que un hombre de la gran buerguesía mexicana cuestione un modelo que ha fracasado, que es el model neoliberal. Pero la señora no parece muy satisfecha de ese hecho y se lanza contra Slim en defensa del poder panista, que no cuestiona ni con el pétalo de una rosa el modelito neoliberal.
Denise
Gracias por tu esfuerzo compartido, te admiro y me uno a tu análisis, pensamiento y sentir. Trabajo en una empresa paraestatal donde día con día me enfrento a la pobre cultura de nuestro pueblo y la constante pérdida de valores, producto de la ignorancia, el miedo y la necesidad de subsistir en un País extremadamente rico, pero exageradamente pobre en dirigentes y líderes políticos. La conquista la seguimos llevando sobre los hombros.
Iza, no es el espacio de la doctora Dresser, pero gracias por compartir tu experiencia con nosotras.
Tienes razón la Conquista la seguimos cargando…y eso que celebramos 200 años de ¿Independencia?
Saludos
Senora Dresser, felicitaciones por la carta abierta que todos quisieramos poder escribir si tuvieramos la tribuna para hacerlo, pero estoy cierto que en usted nos reflejamos millones de mexicanos y gracias a este espacio usted nos representa con el lenguaje caracteristico de una profesional de las comunicaciones.
Saludos cordiales y reiterado respeto.
Jose Arce.
Jose, perdón borre tu correo porqué es un espacio abierto al público, si lees el final del artículo viene la fuente dónde se saco el artículo, este no es es el blog de la Dra. Dresser.
Gracias de cualquier manera por el comentario.
Saludos cordiales
Menospausas
Hola estimada Denise, te admiro por tu inteligencia y arrogancia como ciudadana, soy profesor de la universidad de Guadalajara y utilizo tus videos como detonadores para la reflexion con mis alumnos de Derecho, te animo que sigas asi, por sigo proyectando tus videos en mi lugar donde vivo como ejemplo de analisis de nuestra realidad.
un abrazo sincero.
Ramiro, que bueno que haces reflexionar a tus alumnos con los vídeos de la Dra. Dresser, lo que pasa es que este espacio no es de ella, al final del artículo podrás ver la fuente del mismo.
Saludos….y bueno recibimos el abrazo de cualquier manera.
Yo también quiero unirme al grupo de felicitaciones a la Sra. Denisse Dreser por su carta tan clara y certera al Sr. Slim y su congruencia siempre tan honesta que la sigo en Indigo.- Ojala que tubiera mayor difución.- Quisiera compartir mi experiencia de unos dias depues de las votaciones de Julio-2006.- Por razones de mi trabajo (Auditor Industrial) me tocó visitar a varias empresas donde platiqué con diferentes grupos de obreros y me sorprendió que varios estubieran satisfechos porque AMLO perdía las elecciones, mi sorpresa se basaba en que yo creia que eso no les era conveniente y sin embargo estaban satisfechos…???.- Al preguntarles del porque siempre me dijeron las razones de la telavisión, tales como: “Que no ve que es un peligra para México…si hasta en la tele sale…” ” No porque me quitaria mi casa que tanto trabajo me costó que me la diera el gobierno…” “No porque ni sabe hablar… hasta en la tele no lo quieren…” etc.
José Luis, es el poder de la Televisión y de los medios…Ayer escuche un spot de AMLO y dijo cosas muy claras y muy ciertas….¿Le crees a Calderón cuando habla? Yo no, ni el 2006 y menos ahora…pero es lo que tenemos.
Bueno no es el espacio de la Dra. Dresser…pero nos gusta que compartas tu opinión.
Saludos
es increíble que la gente que cuenta con recursos en este país sigan multiplicandolos a costa de los pobres mexicanos como lo es el Sr. Carlos Slim. al Sr. le debería dar verguenza al hablar de necesidad de desarrollo y crecimiento cuando él es un explotador con la telefonía. tenemos la comunicación más cara del mundo, sí, del mundo señores y los gobiernos van y vienen y por la corrupción nomás no hacen nada para regular ese tipo de abusos. hasta cuando señores? ya basta
Seria una mucho mejor publicación si no estuviese repleta de falacias y exigencias que uno mismo no profesa.
en mi primera publicacion es este blog aclaro la admiracion de una persona el enfrentarse a una figura como lo es el sr slim,facil es resaltar los defectos de otras perosnas no asi sus virtudes asi que indagando un poco he notado lo siguiente,el sr slim invierte tambien en fundaciones como pocos tal vez no con la pasion pero si con lo crea pasiones poder economico ,y muchas personas mas estudiadas que este ignorante servidor lo han dicho, si bien es dueño de una de las empresas que estan en ojo del huracan siempre como lo es telcel y telmex el sr es dueño de muchas otras cosas las cuales hace bien crea empleos y infrastrectura en el pais cuantas veces ha retado a transnacionales a creer en mexico como invirtiendo y eso porque no se aplaude,cuantas familias indigenas ayuda telmex,cuantas obras beneficas y nadie dice nada,pregunten a cualquier empleado de telmex o telcel en area operativa que piensan de el,sus frutos son el resultado de sus semillas y yo pregunto quien deja que le quiten un bien sin pelear por el es facil decir sus tarifas sus costos excesivos cuando a invertido algun propio o extraño en tener esa tecnologia nadie y no me digan que movistar son super economicos son esquemas similares,y luego que quien sigue creyendo en mexico y si no hay mas es porque no vienen y los que estan no le entran,aqui hay un solo culpable el gobierno y nisiquiera felipe calderon,porque cuantas reformas avento en el 2007 y la bancada priista la declino y al ser mayoria los beneficios no llegan a los mexicanos al pueblo como yo,es facil criticar a una persona pero quien se atreve a apostarle a mexico tanto como el quien y cuando sale un valiente quien lo espanta gobierno jodidos nosotros pero clasico en tiranias al pueblo pan y circo porque no hay UNIDAD !!!!!!!
Ok de acuerdo on lo que dicen pero tambien creo que nuestro gobierno hace que MEXICO no crezca nosotros tambien utilizamos sus medios y para k hecharle la culpa a los demas si nosotros mismo nos empezamos!! a ver porque no atacan tambien a megacable o a otras compañias es lo que mas me saca de onda?????
Siempre va ser asi uno sigue a otro y a otro y es una cadenita que no va tener fin