“Siempre me gustó definir a la afición como un monstruo de mil cabezas. Sin embargo, existen unas que son más monstruosas que otras. “(Jorge Valdano.)
Me gusta empezar con esta frase, ya que ayer fue día de El Tranvía llamado Deseo de la escritora María Teresa Priego. Esta vez nos pusimos a dialogar sobre política: Este México nuestro. Lo que nos urge que cambie. Hablamos y digo porqué de eso se trata su espacio, con ella de un tema y cada persona dice lo que piensa y después ella nos contesta a cada uno de nosotros, ayer lamentablemente no pude estar en el momento que ella contesto, y lo veo hasta el día de hoy, pero eso es lo de menos. Decía antes que hablamos de las Guarderías ABC, tema en el que creo la mayoría de los que nos subimos coincidimos.
María Teresa toma una declaración de Beatriz Paredes: “Logramos que la afición nos volviera a dar chance, lo que importa es la afición que no hay que defraudarla”, si, creo que como ciudadanos somos meramente aficionados a la política,somos ese monstruo de millones de cabezas, que no participamos, unos pocos hablan, pocos escuchamos, y la mayoría pasa sin ver el balón.
Al ver el día de hoy la plática entre uno de los participantes me quede pensando, que hablar de política tiene tantas aristas, que podemos perder el rumbo, en especial me llamo la atención esta.
María Teresa:
¿Crees que valga la pena, algún día, revisar los procesos mentales que ocurren cuando enfrentamos la frustración en el terreno de la política? Es decir, en asuntos que no dependen estrictamente de uno mismo, aunque sí en pequeña proporción.
Te lo pregunto porque aquí, como en otros blogs, se manifiestan algunas opiniones coincidentes en un punto: si alguien vota por una opción que yo no quiero, entonces está mal, es un insensato, es peligroso, es un idiota o un seguidor-de-líderes-mesiánicos-loquitos.
El razonamiento es muy cuadrado y autoritario. Parte del principio elemental de que nadie, más que yo, puede tener la razón. Por lo tanto, si yo voté por alguien o en contra de alguien, sólo un demente puede haberlo hecho distinto.
Esa lógica la vemos en otros ámbitos: preferencias sexuales, gustos estéticos, moralidad, deportes, etc., pero en el terreno de la política es más o menos reciente su agudización y coincide con la llegada al poder de “los salvadores de la patria”, únicos capaces de hacer bien las cosas… aunque no se note…
Creo que el intimismo del blog puede dar para una revisión de este asunto.
RESPUESTA DEL AUTOR: Lennon: revisar esos procesos mentales, no sólo creo que valga la pena, es parte de lo que deseaba y deseo conversar…parte de las preguntas de hoy…¿por qué discriminamos así? ¿qué se nos juega de fondo, que no es el debate político nada más, puesto que la forma toma tonos que intentan denigrar al otro? Por ejemplo…¿por qué si alguien vota por el PAN inmediatamente es un “fresa”, “mocho”, “retrógrada” etc….¿no sería mejor preguntarle cuáles son sus argumentos y las razones de su elección? ¿Por qué los votantes PRD con tanta frecuencia son tratados de “nacos”? para empezar: ¿Qué es un naco?… ¿Porque se utilizan argumentos de clase, raciales y hasta xenófobos al enfrentar las diferencias políticas? ¿Por qué la diferencia nos llevaría a colocar al otro en una situación de inmediata inferioridad? utilizando para ello herramientas oscuras y ajenas a la discusión……. No es el debate, sino los modos en los que se dan ciertos debates, lo que me parece un apasionante e indispensable tema de análisis…
Al final comprendí, que las preguntas que ella nos puso en la mesa, no me hicieron pensar en estos puntos, ¿Me perdí en la lectura? No los se. Se que es interesante para mi analizarme como ciudadana de este país y sobre todo que me molesta la guerra sucia entre nosotros, usada principalmente desde este medio: Internet
Hay por ahí un Blog de política que me recomendó la ninia, me gusta es claro y trata de ser objetivo, sin descalificar a nadie: La Realidad y Cosas Peores, creo que bien vale la pena darse una vuelta por este Blog, y leer algunos artículos de RaulZ20, yo recomendaría: De Ganadores y Perdedores, pero hay mucho más que leer, en verdad muy recomendable. Argumentos sólidos, sin caer en fanático deja de ser mero aficionado.