Sólo los muy mal pensados podrían imaginar siquiera que el señor Cha cha Chávez & Chávez llegó a la PGR por obra y gracia de una concertacesión del PAN con el PRI. Habría que ser muy miserables como para imaginar componendas y negociaciones entre tricolores y blanquiazules para conseguir que don Arturo pudiera alcanzar ese hueso tan preciado. De dónde sacan que Acción Nacional tuvo que colocarse cual cornípeto cuadrúpedo atisbando hacia Icacos para satisfacer las exigencias del PRI que en el usufructo de su mayoría legislativa, se pone más voraz y lascivo que la usurera cuando le quería arrancar a mordiscos la inocencia a Pepe El Toro.
Acusan a Chacha (¿deveras dijo que trabajaría hasta el límite de sus capacidades?) por su melodramático y tenebroso pasado en Chihuahua; lo señalan por el bajísimo perfil que encarna sin gracia y sin gloria; y lo acusan de estar al servicio de los intereses calderónicos, antes que los de la patria. O sea, no hay que exagerar, si lo que se quiere es superar los logros de Medina Mora, su inolvidable antecesor quien dignamente nos representará en el extranjero, pues tampoco es que se necesitara una mente superior.
Además, hay que comprender a Calderón, necesita de alguien de baja autoestima que le distraiga la atención de la opinión pública y le amortigüe los tsunamis de sospechosismo que lo golpean desde que a la mitad de su narcoguerra, Karstenstein decidió que le quería aplicar a la mexicaniza la enchilada completa impositiva bien copeteada con el 2% para tapar un boquete de 462 mil millones de pesos, sin tocar ni con el pétalo de un requerimiento a las cientos de megaempresas que viven capulinamente en regímenes especiales que ni en la islas Caimán pueden tener.
Afortunadamente, mientras Chavez & Chávez emprendía la graciosa huída por la puerta de las chachas después de su ratificación en el Senado (su popularidad está casi al nivel de la de Josmar), el señor licenciado don Gómezpunk se aseguró de atraer cámaras y micrófonos por vía de mientras cuando se revelaron los salarios de su secretaria y su chofer que ganan como líderes magisteriales o vacas sagradas cetemistas. Creo que nomás por escuchar los engolados, parsimoniosos y metafísicos discursos del secretario, se merecen eso y más.
Bueno, ahorita la crispación en San Lázaro también le ayuda al calderonismo. Noroñas se madrea con Corral y éste se agarra del chongo con Alfonso Navarrete, mientras García Luna, ese prócer de la seguridad sin atributos, nada de muertito.
¡Cuál desánimo!
jairo.calixto@milenio.com
http://impreso.milenio.com/node/8646896
Mis queridas Niñas Tres
Es oficial: soy muy mal pensada.
Abrazos libres de sospecha
PS Nunca creí que diría esto (él no era mi hit), pero pude adorar a Fernández Noroña gracias a la madrina que le propinó a Javiercito Corral.
A pesar de todo, me quedo con Fernández Noroña. Me agrada.
Y qué decir de ChaCha, esa fracesita “trabajar al límite de sus capacidades” nos puede dar una idea de TODO lo que no hára, porque sus capacidades ya las demostró.
Nada más le faltó decir que además “le va a echar muchas ganas”, frase que por lo general no me indica absolutamente nada. Seguido me pregunto ¿qué demonios significa “echarle muchas ganas” a lo que sea?
Saludos Marichuy, que pases un buen día.
Marichuy Te damos tu diploma “Marichuy es distinguida miembro de los mal pensados”
Listo, amiga ya lo tienes.
Aún tengo que reconocer que Javier del Corral no es tan malo cómo muchos otros políticos del color que lo pintes, tengo que ver la comparecencia, pero ya esta en Youtube, así que eso haré me sentará a verlo
Abrazos y felicidades por el dimploma, je, je
Ana Isabel: Fernández Noroña a mi en lo personal no me cae mal. Pero habrá que reconoce que Corral hizo algo bueno y desde la tribuna esta denunciando cosas, esos políticos también cuenta para bien…aunque sean pintados de azul
El ChaCha…ya conocemos lamentablemente sus límites….Echarle ganas significa en mexicano no hacer tu trabajo…es muy simple, por lo pronto ya me inscribí en una academía de artes marciales…no nos queda más que hacer por el momento
saludos Ana Isabel (Socia)