El 2 de noviembre se celebra el Día de Muertos. Ya he mencionado en artículos anteriores que no soy muy afecta a las festividades. Sin embargo, a esta fecha como a un par más, sí les pongo más atención. La mística de celebrar a los muertos es una característica especial que me atrae sin duda.
Esta celebración se ha llevado a cabo en México desde antes de la colonización, es decir, desde mucho antes de que llegaran los españoles a modificar la cultura indígena. En la Colonia se dieron muchos cambios y transformaciones en las tradiciones, entre ellas la de esta celebración, cuya forma actual incluso fue nombrada por la UNESCO como patrimonio de la humanidad.
El conmemorar un día de los difuntos no sólo es una tradición americana (de América), el dar un lugar especial a la muerte, las ofrendas y el camino para llegar al juicio final, es algo común a muchos países y culturas.
No podemos olvidar que en Egipto enterraban a la gente con todas sus pertenencias para que así pudiera llevarlas consigo en el trayecto a su destino final.
Aquí, en el México prehispánico, también se enterraba, sobre todo a los gobernantes, con sus pertenencias, comida, inciensos, joyas, etcétera; era una manera de homenajear a la muerte. Algo que me llama mucho la atención es que aquí en América los muertos eran enterrados acompañados de un perro para que los guiara en el camino.
Otro dato curioso es que no siempre se celebró el 1 y 2 de noviembre, como actualmente lo hacemos, sino que se dedicaban alrededor de dos meses a los festejos, así como a la elaboración de las diversas ofrendas colocadas en las tumbas.
Se dice que el Día de Muertos es una bienvenida a la visita de los mismos. Las familias y allegados de los finados elaboran altares con su comida favorita, cigarros, calaveritas de azúcar (actualmente hay de todos tipos) y alguna pertenencia que haya distinguido al muertito homenajeado. Aunque, hay personas que insisten en que es mejor dejar ir a los muertos para que continúen su camino.
La muerte es sólo una curva en la existencia de las almas, cuyo fin es cumplir una misión en el cuerpo que vive y otra fuera del cuerpo que muere. Hay a quienes la muerte les parece realmente aterradora, mientras que a otros nos llama mucho la atención; algunos más prefieren mejor ni hablar del tema y hasta hacen la señal de la cruz para que no les caiga la maldición.
No creo que la muerte sea una maldición, hay culturas que viven para la hora de la muerte, como los islámicos, y otras que la ven como la continuación de un camino.
El caso es que nadie sabe a ciencia cierta qué pasa después. Como sabemos, hay testimonios de personas que fueron declaradas muertas clínicamente, que aseguran haber visto una luz al final de un camino y todas esas cosas que vemos en las películas. Sin menospreciar ni juzgar, yo supongo que esas cosas que se ven son producto del inconsciente que se manifiesta y genera estas imágenes. Nadie puede certificar que las cosas que se experimentan sean realmente asunto de la muerte.
Volviendo al tema de la celebración en sí, aunque en muchos países se conmemora, no creo que en ningún lado se haga como aquí lo hacemos los mexicanos.
Lejos de ser una ceremonia fúnebre y sobria, por decirlo de alguna manera, se hace una gran fiesta en donde se hace una sátira de la misma muerte.
Ya ni hablar de las cómicas calaveras que se escriben haciendo alusión a la calaca tilica y flaca.
Cada quien experimenta la idea de la muerte según vive la vida; para mí, es sólo un paso más en la existencia de mi alma.
reginakuri@hotmail.com
http://www.eluniversal.com.mx/editoriales/46118.html
Hola:
Yo no conosco otro pueblo que festeje a la muerte en el sentido de la fiesta. Muchos beneran a sus muertos y reverencian a la muerte.
Pero hacer huateque en el panteon, con musica, comida y bebida, creo que solo nosotros.
Saludos
Hluot, hace un año pusimos un interesante post sobre el festejo pagano del día de muertos en toda América Latina, no somos únicos….
http://lastresyuncuarto.wordpress.com/2008/10/31/el-dia-de-muertos-en-america-latina/
Este post ha sido visitado en los últimos días…por muchas personas interesadas supongo en hacer su tarea, es muy bueno saber que esta tradición no es exclusiva del pueblo mexicano.
Saludos
Menina, ¿tienen dirección de correo de contacto? Lo busqué por todos lados pero no lo hallé…
Gracias y saludos cordiales
PS
Obviamente no es imprescindible que lo publiques aquí.
Ritch, yo te mando un correo con la dirección, por supuesto no publicamos nuestra dirección electrónica…sabes creo que hay que cuidar un poco la privacidad de datos, nosotras no damos la tuya a nadie que tu no quieras. Te mando un correo para que tengas la posibilidad de contactar con nosotras.
Saludos