¡10, 20, 30, 40 años de Plaza Sésamo!
El original manamaná patipitipi de 1969
Plaza Sésamo cumple 40 años de educar y entretener a los niños
Nueva York. Plaza Sésamo, el tradicional programa infantil de televisión que educó y entretuvo a niños en más de 124 países, celebró hoy su 40 aniversario con una visita de Michelle Obama.
Además la ciudad de Nueva York proclamó oficialmente el día de hoy como “Día de Plaza Sésamo” y nombró temporalmente una calle con el título del programa.
La esposa del presidente estadunidense Barack Obama se presentó en el estudio para promocionar los beneficios de una alimentación fresca y sana.
“Los vegetales son tan ricos cuando vienen frescos de la huerta, ¿verdad?”, dijo. “Si comes alimentos sanos, crecerás para ser grande y fuerte”. Y luego añadió: “Como yo”.
Plaza Sésamo, el programa infantil estadunidense que con su técnica de enseñar jugando trascendió todas las fronteras y culturas, cumplió cuatro décadas con la misma frescura con que sus coloridos personajes iniciaron por aquel 1969 la revolucionaria tarea de intentar promover un mundo más tolerante y educado a través de la pequeña pantalla.
“Es uno de los cinco programas de televisión más influyentes de todos los tiempos”, aseguró el experto en cultura popular Bob Thompson, de la Universidad de Syracuse.
“Ha tenido una enorme influencia tanto social como artística, de hecho, no hay nada como ello en la televisión de hoy en día”. Una muestra de su influencia: el homenaje que durante días los creadores del buscador de Internet Google le han estado haciendo, colocando cada día a uno de los personajes de Sésamo en su página principal.
Y es que ningún otro programa se puede jactar de haber sido emitido en más de 120 países, desde Australia a Bangladesh pasando por prácticamente toda América Latina, con más de una veintena de producciones locales para adaptar el formato y personajes a las idiosincrasias regionales.
Así, Sesame Street se convirtió para siempre en Barrio Sésamo para los millones de niños españoles que crecieron desde la década de los 70 viendo el programa, mientras que para sus coetáneos latinoamericanos es Plaza Sésamo.
Hasta el punto de que pueden llegar a iniciarse acaloradas discusiones acerca de cuál es el “verdadero” nombre de los personajes como Kermit, la verdísima rana que en España es y será para siempre Gustavo y en América Latina se conoce como René, o los de la indisoluble pareja Epi (Enrique) y Blas (Beto).
Se les llame por el nombre que sea, el hecho es que millones de pequeños en edad preescolar aprendieron las diferencias entre “aquí y allá” con Coco, a contar gracias a la paciencia del Conde Draco (Conde Contar) o a resolver problemas básicos de matemáticas con el insaciable monstruo comegalletas Tricki… o Lucas.
O, más recientemente, las medidas de higiene básicas para evitar el contagio con la nueva gripe A/H1N1.
En Israel, Rechow Sumsum promueve entretanto con sus muñecos Mahmud y Noah la tolerancia entre musulmanes y judíos, mientras que en la versión sudafricana Talakani Sesame, en el aire desde 2002, Kami, un personaje infectado con el virus VIH, lucha contra la discriminación frente a los enfermos de sida en un país donde esta enfermedad se ha convertido en una auténtica epidemia.
Algo inamovible, eso sí, en todas sus versiones: el nombre “Sésamo”, propuesto por uno de los guionistas en referencia al “¡ábrete Sésamo!” de Las Mil y Una Noches con que, al igual que en la fábula árabe, los responsables del programa han logrado, desde la emisión del primer capítulo, el 10 de noviembre de 1969, abrir mágicamente las puertas de la imaginación y el saber a incontables niños en todo el planeta.
La serie fue estrenada en las pantallas de la televisión pública estadunidense PBS en noviembre de 1969.
Destinada a niños de dos a seis años, el programa -que se convirtió este martes en el más longevo de la televisión estadunidense- ha acumulado 122 Premios Emmy, considerados los Oscar de la pantalla chica.
La idea del programa surgió sin embargo a raíz de una triste observación: la periodista de televisión Joan Ganz Cooney y su colega Lloyd Morrison constataron, a mediados de los 60, que los niños estadunidenses pasaban hasta 50 horas por semana frente a un televisor que, salvo algunos dibujos animados, tenía poco que ofrecer al público infantil.
Bajo la organización Children’s Television Workshop, ambos desarrollaron un concepto para aquellos tiempos “radical”: sacar provecho de la teleadicción para que los pequeños aprendieran algo práctico.

Hola niñas:
Yo lei y relei una coleccion de libros ilustrados de Plaz Sesamo, entre esa coleccion y la de Azterix se baso mi cultura en medios ilustrados.
¡Felicidades Plaza Sesamo!
Ninia…..cómo pudiste encontrar este clásico…me encanta, en verdad es una de mis canciones preferidas junto con
De saber que venías te traería un pastel….
una versión un poco rara en inglés y hebreo, pero lo que importa es el recuerdo…
Saluditos
Ninia es medio rara en verdad….pero efectivamente el recuerdo es lo que importa.
Y llegamos al presente:
Hola a todos
Los personajes de Plaza Sésamo eran realmente pintorescos y los programas eran muy entretenidos; la novedad de esta especie de títeres (“Muppets”) inventados por Jim Henson y la frescura de sus segmentos era muy atractiva para los niños; definitivamente los recuerdo con nostalgia.
Sin embargo creo que están sobrestimando su impacto educativo… El nivel de su “enseñanza” era muy bajo, para niños de primero o a lo mucho segundo de kinder. Digo ¿realmente alguien necesita un programa de televisión para saber la diferencia entre arriba y abajo???? Muchos de sus segmentos eran realmente un insulto a la inteligencia de los niños, parecía que los consideraran retrasados mentales.
A pesar de que tenía unos personajes buenísimos y entrañables, Plaza Sésamo se estancó, debió evolucionar y aprovechar su popularidad para un educación de a deveras. Si se compara con la barra de Once Niños –por ejemplo– creo que los Sésamos no tienen nada que ver.
Por otro ¿alguien recuerda el origen y propósito original de Sesame Street (el programa origina de EU)? Yo lo leí no hace mucho –supongo que en la red– y era interesante; traté de buscarlo pero no lo encuentro; esto es lo que recuerdo. La idea de los gringos era aprovechar la televisión para disminuir la brecha educativa entre las clases bajas y altas de Estados Unidos. Un programa educativo en televisión pública, disponible y accesible para todos que educara y entretuviera al mismo tiempo a los infantes. Los resultados del experimento fueron mixtos, la conclusión (por lo que recuerdo) fue que por un lado se comprobó que la televisión si era un medio que podía entretener educando (o educar entreteniendo), pero por otro resultó que quienes obtuvieron más provecho del programa fueron las clases medias y altas. Algo sí, la verdad cito de memoria, ojalá alguien más enterado encontrara la fuente.
Saludos
Ritch
PS
Mi crítica a P.S. obviamente es a la versión castellana que me tocó ver a mí, producida en México, principalmente en los 70’s y 80’s. No conozco la versión de EU, o de otros países (aunque me han comentado que la versión española es igual de retrasada).
Ritch gracias por tu comentario, te recomiendo leer este artículo:
http://impreso.milenio.com/node/8671928
Para mi es un clásico de mi infancia…y cuando escuchó las canciones o veo los personajes sale una niña muy feliz de recordar los personajes.
Saludos
Coincido con tu comentario y con el artículo. Creo que lo dije claro: los personajes son entrañables, eran originales y entretenidos, a cualquiera que los haya visto en su niñez le despiertan la nostalgia (si hubiera un DVD cob todos los sketches de Beto y Enrique seguro lo compraba). (Algo similar podría decir de los cortos de Disney, La Pantera Rosa, Tom y Jerry, o el Pájaro Loco). No le regateo a Plaza Sésamo ningún ápice de su creatividad.
Simplemente añado que se han exagerado sus virtudes educativas, yo lo dejaría para niños de 2 y 3 años* (uno de 4 ya sabe mucho más de los conceptos que ahí enseñan). Lo cual me parece una pena considerando su potencial.
*Es decir como herramienta educativa. Como entretenimiento hasta a los adultos nos sigue gustando.
Saludos
Ritch, tengo años de no ver el programa, no se si ha mejorado, si efectivamente no ha cumplido su función educativa, y realmente estos dos ejemplos no son mis preferidos, pero me han servido para ver que pasa en Plaza Sésamo ¿Crees que en este México, aún con todo y la Influenza, sabemos lavarnos las manos o comer frutas? Yo creo que no Ritch, así que esto es lo que encontré en Youtube bajo Plaza Sésamo México.
Saludos…no me gusta poner a Lucero, la ninia que sabe todo me matara, pero corro el riesgo.
Hola Menos y Ritch: efectivamente Plaza Sésamo es un programa para niños preescolares por eso se enseñan conocimientos básicos : números, letras, figuras geométricas, profesiones, valores (como compartir, trabajar en equipo,etc.) pero de una forma divertida y rápida, para aprovechar el tiempo que de por sí pasan los niños frente a la caja boba. Saludos