Jaime Almeida
La guitarra eléctrica: emblema del rock
Recuento del medio siglo de vida del singular instrumento que le puso alas y decibeles al rock and roll.
En este 2010 estamos celebrando los 50 años de que comenzó en México la llamada Época de Oro de nuestro rock and roll. A pesar de que el ritmo que transformó la música juvenil ya se venía escuchando desde algunos años antes, cuando lo tocaban orquestas y cantantes adultos, es 1960 el año en el que formalmente dio inicio el movimiento rítmico al ser interpretado por grupos y solistas juveniles. Grupos como Los Camisas Negras, Los Rebeldes del Rock, Los Locos del Ritmo y Los Teen Tops abrieron el camino que se prolonga hasta hoy en múltiples variables identificadas genéricamente como “rock”. Y dado que la guitarra eléctrica ha sido la fuerza dominante en la música popular del último medio siglo, hoy voy a darle algunos datos básicos sobre la historia de este maravilloso y espectacular instrumento. Venga conmigo, yo sé que el tema le va a llamar la atención.
En los años veinte del siglo pasado el jazz estaba en uno de sus mejores momentos, las bandas se habían multiplicado y el público para ellas era enorme. Por aquellos años, la popularidad de la guitarra acústica con cuerdas de metal también había crecido. A pesar de que el volumen del sonido producido por esos instrumentos se había incrementado, todavía se tenían problemas para que fueran bien escuchados cuando tocaban en grupos dotados con instrumentos de gran dinámica; los metales —e incluso el piano— opacaban el sonido de la guitarra sin importar que tan fuerte el ejecutante atacara las cuerdas.
Los guitarristas intentaron de todo: conectar megáfonos a las guitarras, utilizar instrumentos con cajas de resonancia cada vez más voluminosas o colocar micrófonos sobre las cuerdas, pero eso no lograba el resultado que se buscaba y, además, se generaban problemas de ruidos y retroalimentación. Fue hasta 1924 cuando el músico y fabricante de instrumentos Lloyd Allayre Loar tuvo la chispa de creatividad que iniciaría el camino hacia la guitarra eléctrica que hoy conocemos.
Loar trabajaba para la compañía de guitarras Gibson como ingeniero de sonido. Era ejecutante virtuoso de varios instrumentos de cuerda, y desde hacía tiempo se había propuesto mejorar el sonido de los instrumentos. Él tuvo la idea de perforar en la guitarra los orificios en forma de “f”, como los que tienen los violines. En su búsqueda por conseguir un mayor nivel de volumen Loar comenzó a electrificar los instrumentos. Desarrolló entonces lo que ahora conocemos como un pickup, o pastilla, un adminículo que capta las vibraciones y las convierte en cargas eléctricas que luego son transformadas en sonidos por medio de un amplificador. El invento consistía en un simple imán rodeado por una bobina de alambre colocado debajo del puente de la guitarra. Era algo primitivo, pero funcionaba.
Desgraciadamente, los directivos de la Gibson pensaban que los instrumentos eléctricos no tenían mucho futuro y no quisieron incorporarlos a su línea de productos. Loar estaba seguro de que su invento iba a ser un éxito así que dejó la compañía en 1924 para formar su propia empresa, Vivi-Tone, para fabricar guitarras, mandolinas, violas y clavecines eléctricos. Sin embargo, las pastillas de Loar no resultaban completamente satisfactorias: eran electrostáticas, o sea que captaban las vibraciones del cuerpo del instrumento, no las vibraciones directas de las cuerdas. Las pastillas funcionaban, pero su sonido dejaba mucho que desear.
Otros músicos y fabricantes de instrumentos experimentaban con sus propias ideas para electrificar las guitarras. Uno de ellos fue George Beauchamp, un músico de Los Ángeles quien, a principios de los años treinta, le dio al clavo.
Por entonces ya se sabía que al moverse un objeto de metal a través de un campo magnético se producía una alteración que, a su vez, podía ser transformada en corriente eléctrica por medio de una bobina. Beauchamp pensó que las cuerdas metálicas de la guitarra podrían ser la pieza movible y así es como inventó la pastilla electromagnética: el corazón mismo de la guitarra eléctrica actual.
En 1931, junto con el diseñador y empresario Adolph Richenbacker, Beauchamp fundó la Electro String Instrument Corporation, que luego sería la Corporación Richenbacker, dando así inicio a la venta de guitarras eléctricas. Por ese tiempo, la compañía Dobro lanzó al mercado guitarras españolas eléctricas, y en Seattle, un año después, Paul Tutmar fundó Audiovox, la primera empresa dedicada a fabricar exclusivamente guitarras eléctricas.
Al llegar 1935 los músicos aceptaban con agrado al nuevo y sorprendente instrumento. Las grandes compañías —Gibson, Epiphone y National— vieron las posibilidades del mercado y se unieron a la tendencia. La era de la guitarra eléctrica comenzaba a tomar forma. Una vez que el producto estuvo al alcance del público, los guitarristas comenzaron a mostrarle al mundo lo que podían hacer con él. Por ejemplo, a mediados de los treinta, Aaron T. Bone Walker fue el pionero de la pirotecnia y los estilos que después explotarían los grandes del rock and roll, como Chuck Berry y Jimi Hendrix: danzando por el escenario, haciendo splits y tocando con la guitarra a la espalda. Walker también experimentó con el volumen y la retroalimentación, demostrando que el amplificador y la guitarra juntos eran la unidad que conformaba al instrumento.
Pero el guitarrista que hizo la gran diferencia y catapultó a la guitarra eléctrica a niveles de máxima altura fue Charlie Christian, quien tocaba con la banda de Benny Goodman. A él se acredita el haberle dado una identidad a la guitarra eléctrica como instrumento solista. Hasta entonces la guitarra formaba parte de la sección rítmica y no se destacaba tocando partes centrales. El estilo y la técnica de Christian fueron revolucionarios y contribuyeron a innovar un nuevo género del jazz: el bebop. De hecho, su impacto fue tan grande que la historia de la guitarra puede dividirse en antes y después de Charlie Christian.
El siguiente salto cualitativo en la historia de la guitarra eléctrica fue dado por dos genios de la electrónica. El primero fue Les Paul, un guitarrista de jazz que empezó a experimentar con sonidos eléctricos a finales de los años veinte —lo hacía clavando en su guitarra la aguja del tocadiscos de su mamá. Paul se dio cuenta de que todas las guitarras eléctricas eran de cuerpo hueco, lo cual provocaba retroalimentación y distorsiones. Pensó que una guitarra de cuerpo sólido podría ayudar a resolver esos problemas. A finales de los treinta Paul creó un instrumento distinto: un poste sólido de madera con un puente, un diapasón y una pastilla, al que adosó un cuerpo de guitarra sólo para darle una apariencia tradicional. Llevó su invento a la Gibson y nuevamente la empresa dejó pasar la oportunidad de revolucionar el mundo de la guitarra. Incluso se burlaron diciéndole que ya no estuviera molestando con ese palo de escoba electrificado.
Fue hasta 1950, cuando alguien más lanzó al mercado exitosamente una guitarra eléctrica de cuerpo sólido, que la Gibson finalmente se dio cuenta de su error. Dos años después lanzaron la guitarra llamada con justicia Gibson Les Paul. Sin embargo, el primero que introdujo al mercado la guitarra eléctrica de cuerpo sólido no fue Les Paul, sino Leo Fender. A diferencia de Les Paul, Leo Fender no era músico, simplemente le gustaba experimentar con la electrónica. En 1946 formó la Fender Electric Instrument Company y en 1950 presentó la primera guitarra eléctrica profesional de cuerpo sólido: la Broadcaster, que al año siguiente, por problemas de registro, fue rebautizada como la Telecaster, misma que alcanzó un éxito fenomenal. Pero fue hasta 1954 cuando Fender crea la guitarra eléctrica más popular de todos los tiempos: la Stratocaster. Esta nueva guitarra tenía un look modernista, con una elegante forma y bordes biselados. La palanca de trémolo y otras innovaciones hicieron de La Strato la guitarra revolucionaria de los cincuenta. Con ella se abrió la puerta a la inmensa popularidad de la guitarra eléctrica, dando inicio a la Era del Rock and Roll.
Las primeras Strats se vendían en 75 dólares. ¿Cuánto valen ahora? Si usted tiene una de esa generación, la puede vender hasta en 20 mil dólares como pieza de colección. La guitarra Strat negra de Eric Clapton, modelo 1956, rompió recientemente un récord al venderse en 959 mil dólares.
Jaime Almeida
http://semanal.milenio.com/node/1812
Buen inicio de semana musical, señorita Menospausas.
Algo de Charlie Christian
Y un poco de rock para bailar…..
Va un abrazo, ojala que sigan los días soleados.
¡Buuuaaaaaa!!!!!!!
¿Como podemos festajar a la guitarra electrica despues de esta noticia?
Scorpions anuncia su retirada con un nuevo álbum y una gira mundial
dom 24 ene – 17h44
Redacción Internacional, 24 ene (EFE).- El grupo alemán Scorpions se despedirá de su público con un nuevo álbum titulado “Sting in the tail”, que se publicará en marzo próximo, y una gira mundial por los cinco continentes, después de 45 años de actividad.
La banda de rock duro ha anunciado su retirada en un comunicado publicado en su página web (www.the-scorpions.com) en el que expresa su deseo de poner fin a su “extraordinaria carrera” con un disco que consideran entre “los mejores” de su carrera y una larga gira que comenzará en Alemania.
“Estamos de acuerdo en que hemos llegado al final del camino”, afirma el grupo alemán en su mensaje a los fans, a los que agradecen su apoyo incondicional a lo largo de las más de cuatro décadas de carrera de la banda.
Fundada en 1965 por el guitarrista Rudolf Schenker y el batería Wolfgang Dziony, Scorpions ha vendido 75 millones de álbumes en todo el mundo y es autora de éxitos como “Rock like a hurricane” y “Still loving you”, que fijó un modelo de la balada de “heavy metal” y les abrió el camino a nuevas audiencias.
El despegue comercial del grupo llegó en los años ochenta, con álbumes como “Blackout” y “Love at the first sting”. Su último disco hasta la fecha, “Unbreakable”, fue publicado en 2004. EFE
TeGe, gracias por los vídeos ¿No es padre comenzar con Jaime Almeida y todo lo que sabe de música?
Feliz semana
Hluot, así es la vida, todo por servir se acaba, pero quedara siempre Scorpions en discos y grabaciones….te puedes imaginar cuando The Beatles se separaron????
Festejemos Hluot, festejemos y digamos adiós a los grupos que dieron vida a a la guitarra eléctrica.
Gracias por la nota