*Otras Voces
Jorge Cervantes Jáuregui
La Bufa, los Picachos y el Cerro del Hormiguero; Sueño y Visión
Así reza la alegoría poética que escribiera el Lic. Agustín Lanuza y que es parte de su libro “Romances, Tradiciones y Leyendas de Guanajuato”. Estos versos, corresponden a la primera parte denominada “El Sueño”. Las dos restantes “La Visión” y finalmente, “La Roca del Pastor”. Todo ello, referido a la legendaria Bufa y a su entorno como parte del paisaje que identifica a Guanajuato.
Mi padre, Luis Cervantes García, escribió sobre La Bufa en sus “Viñetas Guanajuatenses” (1958) de la siguiente manera: “…La Bufa destaca su silueta típica, inconfundible, cual si la erosión eólica se hubiera empeñado en recortar su cima para darle el aspecto de un viejo castillo. Guanajuato, ciudad provinciana, de modesta apariencia y ahora escasa de recursos, no tiene Torre Eiffel, ni Puerta del Sol, ni Unter den Linden. Edificada por la terquedad de los gambusinos españoles en plena sierra y en el seno de lo abrupto, sólo ofrece la visión de sus casas desparramadas increíblemente y, como guardián fiel de sus tradiciones, el adusto perfil de los riscos verticales de La Bufa, fuertemente dibujado en el fondo limpísimo de un cielo maravillosamente azul. Cielo, ciudad y montaña que tienen el poder de conmover los corazones y de humedecer los ojos de quienes vuelven a Guanajuato tras muchos años de ausencia…”
Asimismo, en “Las Nuevas Viñetas Guanajuatenses” (1988), describe la llegada a Guanajuato y la tradición del día de la Cueva, festividad de San Ignacio de Loyola:
“No es ahora en el tren —casi en desuso— sino en potentes autobuses, como se llega a Guanajuato, y por supuesto en el automóvil del visitante. Una vez atravesado el paso a desnivel de Silao, el vehículo sigue la recta hasta el arranque de la carretera a Cristo Rey, en El Cubilete. El viajero puede ya ver desde aquí -y volverá a admirarlo otra vez al subir la cuesta que a poco baja a Santa Teresa- el cerro de La Bufa que es algo así como el santo y seña de Guanajuato. La silueta de La Bufa, desde esta perspectiva, se asemeja a una mujer embarazada tendida boca-arriba. La otra ruta de entrada, hacia la derecha, sube el Complejo Pozuelos, un feo conjunto de murallas, rampas, contrafuertes, terrazas y edificios de concreto, como si allí se hubieran propuesto hacinar arquitecturas de tipo sumerio, minoico, babilónico y moderno. Pero se alivia el gusto del visitante con la espléndida vista de La Bufa, hacia la derecha, cuyos riscos dan el parecido al lomo de un gigantesco animal antediluviano. Al amanecer, y al crepúsculo, estas rocas se tiñen de hermosos matices dorados, rosados, violetas y grises…”
“Don Manuel Leal, el inolvidable “diestro”, y apasionado cronista de la ciudad hasta su muerte, plasmó en un cuadro que se puede admirar en la “Posada Santa Fe”, el espíritu festivo del “Día de la Cueva”. La gente acampa en las faldas de La Bufa, en la planada llamada ‘El Hormiguero” y en todos los sitios disponibles. Es grande la aglomeración y lo numeroso de los vehículos. Para ganar lugar, la gente llega desde el día anterior o muy temprano. En la media noche anterior hay una celebración religiosa en unas oquedades situadas a un lado de La Bufa, en cuyas paredes hay pinturas y dibujos alusivos a San Ignacio. Sin disputa, la fiesta de La Cueva de San Ignacio es la más rumbosa del año y una de las que dejan recuerdo perdurable y honda añoranza en quienes por algún motivo se van de Guanajuato. Por supuesto, entre la mucha gente que viene a la fiesta hay guanajuatenses procedentes de todos lados, deseosos de renovar los lazos con la patria chica…”
Para quiénes hemos nacido y vivido en Guanajuato, este paisaje entrañable y que nos identifica, “aquí y en China”, el tocarlo o mancillarlo hace vibrar las fibras más sensibles de la mayoría de los guanajuatenses, oriundos o por adopción. Pareciera que esto es sólo para los “románticos” de ayer. Pues no. Hoy hay jóvenes en el término de esta primera década del siglo XXI, que opinan que se debe perpetuar. Las redes del Facebook, en contra de “modernizar” a la ciudad con un proyecto inmobiliario que ofende a sus ciudadanos así lo van manifestando en forma creciente. El extremo de la ambición. “…De que la mula dice no paso, la mula no pasa…” y en analogía pareciese, “¿que no construyó en las faldas de la Bufa? me canso…”
Un círculo perverso tiende a integrarse pues el constructor proponente del proyecto, pareciese tener los tentáculos bien ubicados en los espacios e Instituciones estratégicas para realizar su plan “que detonará la economía de la ciudad”. Veamos. Relaciones de compromiso, favores, coacciones o sepa Usted que más, en el Gobierno Municipal, en el Estatal, y parece que hasta en la Universidad de Guanajuato (apenas hace un par de meses, fue nombrado miembro del Patronato de la Universidad de Guanajuato). El círculo pudiera extenderse. Llama la atención, las declaraciones del Rector General, Arturo Lara, de estar abierto a que la Universidad de Guanajuato participe en un fantasmal fideicomiso del parque “que dignifique” el sitio de la tradicional festividad, idea que sin duda surge del círculo citado. ¿Y las opiniones de los Universitarios que se van vertiendo sobre su oposición al cambio de uso del suelo y por ende en contra del proyecto?. Se habla del proyecto, y no hay a la mano, información fidedigna para el ciudadano. Busque Usted maneras de herir a los ciudadanos en sus fibras más sensibles, y las encontrará en trastocar lo que lo identifica y enorgullece de pertenecer al terruño, en sus tradiciones, en sus cosas que son comunes, pero también íntimas. Pareciera que eso no se entiende y se busca llegar a lo más delgado de la fibra. En estos tiempos de crudas realidades, ¿cuál es “El Sueño” del que habla Lanuza en su poema?: la permanencia del sitio como se encuentra. Lugar de convivencia con la naturaleza, privilegio que ciudadanos de muchos lugares no se pueden dar como nosotros ¿cuál sería “La Visión”? que como ciudadanos de cualquier índole y posición, nos respetáramos y respetáramos la herencia ancestral que tenemos y que la historia de la ciudad no nos marque como aquellos, pues todos pasamos y la ciudad se queda, que fuimos capaces de modificarla en uno de sus paisajes más emblemáticos y entrañables. La ciudad y su paisaje, no será lo mismo ¿cargamos con la responsabilidad histórica? Parte de esa misma visión puede ser, que si ciertamente la ciudad demanda un crecimiento, veamos de qué recursos contamos para atender primero a los menos favorecidos y que tienen tiempo esperando a que se dignifique los sitios donde habitan. Eso es democracia y con ello equidad social. Luego hablemos de los proyectos para aquellos de “alto nivel económico”. Justicia social, pues. Ojalá y que como ciudadanos civilizados, nos entendamos. Que pueda existir una negociación en la que prevalezca la cordura y el interés común: el amor por la ciudad y por lo que nos identifica. Que si bien los terrenos tienen dueño, no queda duda de que les sobran otros en donde construir ordenadamente sin involucrar al paisaje. Que la combinación del “Sueño” y la “Visión”, nos permita avanzar en una cultura que como ciudadanos nos debemos: Respeto y armonía por y con el paisaje. Agradezcamos a la naturaleza que tenemos estos espacios. Que la buena decisión que tome el Ayuntamiento de revertir el dictamen, sea la punta de lanza para que se ordenen muchas otras cosas que nos aquejan en la ciudad y en la zona serrana con la que colindamos. “La Roca del Pastor”, será el testigo legendario de un mejor devenir para Guanajuato.
http://correo-gto.com.mx/notas.asp?id=173993
Qué bello texto! Menos, qué hermosos cerros tiene Guanajuato, espero que el Sueño y la Visión pueda más que los intere$es de unos pocos.
Un abrazo muy fuerte
TeGe, cuando lo leí por la mañana me encanto, me encanto sabiendo además que es de una persona que en verdad ama Guanajuato, no con fines políticos y mucho menos $$$$$$$, creo que es por el recuerdo de su padre que también escribió algo bello sobre estos hermosos cerros….ojala no los perdamos, espero que la razón sea superior al “desarrollo”…Guanajuato tiene lugares dónde crecer sin afectar esta zonas.
Te mando un abrazo muy grande
Cuando era pequeña. mi padre me contó historias vividas en esta belleza de ciudad, enseñandome a amarla intensamente, y ahora no acepto por nada que quieran quitarle lo poco que ya tiene para respirar. amen de verdad la tierra que les vio nacer y si no nacieron aqui, tengn en cuenta que esta ciudad les abrió los brazos y los recibió como a sus hijos, NO SEAN MALOS HIJOSSSS…..
Que bueno que existe gente como tu…..especial…..
Es una ciudad colonial, es patrimonio de la humanidad, lo que entiendo es que no debe estar a los caprichos ni de particulares ni de autoridades (todas), si de verdad hay democracia como pregonan tanto, a ver si es cierto que van a aceptar lo que la gente opine, ciudadanos, invitemos a todos a rechazar tal monstruocidad que quieren hacer con nuestros pulmones ciudadanos.
Y a ti, felicidades por el padre que tuviste.
Laurita y Romántica, ¿Por qué se platican entre las dos si están en la misma máquina? O ¿Por qué dices una cosa y después te respondes sola?
Tu primer comentario era muy bueno, no había necesidad de sentarte a escribir con dos nombres.
Y si hay que parar esta urbanización y hacer unos mejores cerros ¿No crees? Ojala ganen el plebiscito, ojala puedan evitar el deterioro de su medio ambiente.
Saludos