Felipe Calderón imprudente.
Felipe Calderón obsesivo.
Felipe Calderón tan atado psicológicamente a Andrés Manuel López Obrador que desentierra la frase con la cual polarizó al país.
“Un peligro para México” reitera con orgullo.
“La política del rencor y del resentimiento que siembra” reclama quien ahora demuestra lo que antes denunció.
El Presidente de México vanagloriándose de la división que le achaca a su adversario pero de la cual también es responsable.
Cuatro años después de la elección y AMLO parece preocuparle más que el inminente regreso del PRI.
Cuatro años después de un proceso agitado que insiste en revivir, Felipe Calderón vuelve a centrar la mirada en el lugar equivocado.
En el miedo que despierta un hombre y no en las condiciones que lo produjeron.
En el miedo que México debe tenerle al Mesías tropical y no en los problemas persistentes que propician su permanencia.
Porque el miedo que Felipe Calderón le tiene a Andrés Manuel López Obrador es el mismo que comparten tantos mexicanos más; los que prefieren odiar a un personaje antes que mirar al país que lo parió.
Es el miedo a ese país de pobres, de “nacos”, de indígenas, de desarrapados.
Miedo a quienes viven parados en los camellones vendiendo chicles o subisten en el campo cultivando maíz.
Miedo a los mineros enojados y a los cañeros sublevados.
Miedo a los resentidos y a los marginados.
Miedo a mirar la realidad del subdesarrollo detrás de la retórica de la modernidad.
Miedo a la verdad y a nosotros mismos.
Miedo a mirar al país tal y como es.
Detrás de los mitos.
Detrás de las cercas electrificadas y los muros infranqueables.
Detrás de la hipocresía fundacional en un país profunda y dolorosamente desigual.
A México le urge tener miedo, pero no a un político controvertido.
A México le urge el miedo necesario que nace de la honestidad desplegada ante el “País de mentiras”, como lo bautizó Sara Sefchovich.
El miedo que surge frente a la brecha entre lo que se dice y lo que es; entre el discurso del poder y la realidad del poder.
El miedo que emerge cuando se descubre que la mentira constituye la esencia de la vida política mexicana y además es indispensable para gobernar.
El miedo a reconocer los engaños para consumo interno que la clase política usa todos los días: el discurso que asegura que “el Senado de la República trabaja para ti” y que los indios son nuestros iguales y que el gobierno busca la justicia social y que la educación es una prioridad y que la economía está sana y sólida y que vamos ganando la guerra contra el crímen organizado, siendo que nada de esto es así.
Y esas grandes mentiras impiden colocar un espejo frente a los ojos del país y frente a quienes han permitido que sea como es hoy.
Un lugar rico con muchos pobres.
Un lugar con más multimillonarios que Suiza, según la lista más reciente de la revista Forbes.
Donde gran parte de las fortunas han sido acumuladas en sectores con poca o ninguna competencia y protegidos por el gobierno.
Donde Televisa regularmente obtiene todo lo que quiere y a precio de ganga.
Donde según un estudio reciente de la ONG Fundar, 7 de cada 10 mexicanos padecen un abuso de autoridad cada vez que pisan un Ministerio Público.
Donde el 94 por ciento de los delitos no son resueltos.
Donde el 40 por ciento de las mujeres dicen haber padecido la violencia doméstica.
Donde no hay siquiera “responsables” de la tragedia de la guardería ABC.
Donde 17 millones de personas viven en pobreza extrema.
Datos duros de un país donde la vida es difícil para la mayoría de quienes sobreviven en él.
Eso es lo que debería provocar miedo.
Eso es lo que debería producir temor.
Eso es lo que los mexicanos deberían combatir y cuestionar y odiar y recordarle a Felipe Calderón y a los pre-candidatos presidenciales, todos los días a toda hora.
Hay demasiados mexicanos para los cuales el país no funciona.
Hay demasiados mexicanos para quienes más de lo mismo durante el gobierno de Felipe Calderón ha significado peor de lo mismo.
Hay demasiados mexicanos que desean una transformación a fondo del país que los ha excluido o maltratado o ignorado.
Y también hay demasiados mexicanos que no lo entienden, para los cuales el país no va tan mal.
Porque los privilegiados viven muy bien, aunque sea detrás de muros cada vez más elevados, con escoltas cada vez mas armadas, con séquitos de seguridad cada vez más grandes.
Aunque sea con miedo.
Y de allí las siguientes preguntas? Qué es y ha sido más peligroso para México? López Obrador o un sistema socio-económico que concentra la riqueza y no quiere distribuirla de manera más justa? López Obrador o élites políticas, sociales y empresariales satisfechas con las tajadas que se sirven? López Obrador o partidos políticos que no representan a la población ni rinden cuentas ante ella? López Obrador o la corrupción política que corroe la confianza en las instituciones? López Obrador o políticos sentados en largas mesas con manteles de fieltro que llegan a grandes acuerdos para que poco cambie? El odio feroz a AMLO ata a sus crítico principal – Felipe Calderón — a un adversario falso.
El verdadero peligro para México no es un hombre, sino la resistencia de tantos a compartir el país y gobernarlo mejor.
Y el miedo necesario que los mexicanos deberían compartir es la posibilidad de que México siga siendo así.
[...] This post was mentioned on Twitter by ANA MORALES TAPIA, alejandro vu, Aperio Oculum, El Equipo , Hiram Valdez and others. Hiram Valdez said: La Columna de Denise Dresser en #Proceso http://lastresyuncuarto.wordpress.com/2010/10/10/denise-dresser-el-miedo-necesario/ #AMLO #Calderon [...]
El paciente está enfermo, le hemos dado de todo, aun se puede salvar, hay que en unos días decidir sobre su futuro, por salud y bienestar de todos, nadie debe de dejar de dar su opinión, jóvenes, adultos y viejos, hay que decidir y pensar que es lo mejor para el país, por salud general y prescripción médica, no podemos dejar que los sindicatos con su apoyo en campaña tengan la influencia de parar una fábrica, de controlar la importantísima educación del país, si de nuestros hijos, no podemos dejar que el cáncer arraigado en todas las venas sigan perjudicando la circulación, recordar el pasado los bancos se expropiaron negocio redondo y luego se vendieron, negocio aún más, el gas se concesionó y siguió el negocio, los que nos representaban en aquellos tiempos diputados y senadores siendo de uno o demás partidos, así lo decidieron y aprobaron lo que el presidente en turno ordenó. Los delincuentes a sus anchas, armados hasta los dientes, los policías unos por miedo y otros por dinero coludidos con los malos y no hay quien haga nada, el ejército en una lucha frontal, más bien guerra en las calles de todas las ciudades, aquí en nuestra ciudad, si en nuestro Monterrey querido, ya nos acostumbramos a verlos y a estar siempre alerta, como puede ser que en el D.F. haya más seguridad que aquí, y esto viene aunque no lo aceptemos desde que el pueblo del D.F. logro un cambio y que les a pasado nada, están bien mejor que antes, partiendo de la situación de que es la ciudad más poblada del mundo, están muy bien y tu crees que ellos se equivocaron, no, no lo creo, ya que va ser muy difícil les gane algún otro partido en esa ciudad, porque, porque la gente así lo quiere, y más de 16 millones de habitantes no pueden todos estar equivocados. Vamos dándole la oportunidad a AMLO, eso de que los partidos lo están difamando de que va hacer como chaves es imposible, yo vi un spot en la tv. Donde claramente lo falsearon en el que AMLO decía que la única forma de lograr un cambio es por la vía armada, así decía el spot, y luego vi el real el original, donde claramente AMLO decía: el que piense que la única forma de cambio es la vía armada, yo los respeto, pero mi movimiento es por la vía pacífica y electoralmente, burdamente alterado y en pocos días el IFE le ordeno a televisa que lo retirara, pero el daño ya estaba hecho y más con la gente que solo ve y se informa en la tv. Obviamente va ver pluralidad en las cámaras y ahora si el presidente que llegue y más si es AMLO, se va a topar con el desfigure y bloqueo de todas sus iniciativas, van a tratar de que no figure que se las vea muy difícil, y eso está bien siempre que sean iniciativas realmente en favor de los Mexicanos. No soy partidista y no pertenezco a ningún partido, pero piensa bien tu voto y más si este va a darse a un tercero que se vaya a un voto inútil.