Urbanizar La Bufa, temor añejo entre especialistas
Desde que se realizó la construcción del acceso Diego Rivera, se temía que se propiciaría la especulación inmobiliaria en la zona donde se construyó la carretera; preocupación que está plasmada en un artículo publicado en la revista Naturaleeza, editada por el Programa Institucional de Medio Ambiente de la Universidad de Guanajuato en el 2007, peligro que ahora parece concretarse con la pretensión de urbanizar en la zona por la constructora Azacan.
En el artículo escrito por María Teresa Elizarrarás Arellano, titulado Preservar los Cerros en Guanajuato como una parte de su Identidad, se señala que como resultado de esta nueva vialidad, “el problema de la construcción de viviendas en los emblemáticos cerros de la capital se habrá intensificado a corto plazo”.
Daño al ambiente
En la gaceta ambiental cuatrimestral, se apunta que la decisión de Azacan de abatir costos usando indebidamente como depósito de residuos de los cerros tres cañadas y los cauces de las presas Pozuelos y Yerbabuena, así como el río Guanajuato, acelera de manera significativa el azolve de las citadas presas, con lo que se modificará el microclima del entorno.
Así, algo que se ha estado señalando en los últimos días, ya se señalaba desde el 2007, pues el aterrar las cañadas provocó un daño ambiental que aún no ha sido suficientemente evaluado, aunque desde ese año, cuando la Procuraduría Federal del Medio Ambiente clausuró la construcción de la carretera por el daño al medio ambiente, se determinó que el espacio que se “creó” con la construcción de los terraplenes se debería usar para reforestar, aunque ahora se pretende urbanizar el terraplén que está sobre la cuenca de la Presa de Pozuelos.
En el artículo de la revista universitaria se enfatiza que no sólo debe mitigarse el daño ecológico generado por la obstrucción de las tres cañadas con la construcción de la nueva vialidad Euquerio Guerrero – Paseo de la Presa, (en ese tiempo todavía no se le denominaba Diego Rivera), sino que también “es imperativo evitar la urbanización en los predios aledaños a la nueva vialidad”.
Aún más, se apunta, “es factible que la intención de los dueños de los terrenos en La Bufa y Los Picachos, entre los cuales se encuentra el propietario de Azacan, sea fincar casas residenciales en la zona de reserva ecológica, aprovechando la nueva vialidad y gracias a un acto realizado por la administración municipal pasada”.
Intentos anteriores de urbanización
Elizarrarás Arellano se refiere en su artículo al Plan de Ordenamiento Territorial (POT) que aprobó la administración municipal 2003-2006, cuando el alcalde era Juan Antonio Valdés Fonseca, POT que nunca entró en vigor pues la siguiente administración no mandó publicar dicho decreto, aunque un particular, el ingeniero Rubén Rodríguez Nieto, lo registró, hecho que se supone no fue legal, pues a quien correspondía mandarlo publicar era al entonces presidente municipal, Eduardo Romero Hicks.
En el POT que no se publicó se abría la posibilidad de construir a los márgenes de la nueva vialidad, e inclusive el terraplén construido sobre la cuenca de la Presa de Pozuelos, se destinaba a equipamiento urbano.
En el artículo de la revista Naturaleeza, se apunta que en la intención de urbanizar en la zona de la nueva vialidad no todo eran malas noticias, pues se señala precisamente lo antes comentado, que en la sesión del nueve de mayo de 2007 se aprobó la cancelación del POT que había sido aprobado en septiembre de 2006, “con ello por fin queda sin autorización el cambio de uso de suelo en la reserva ecológica de Los Picachos y La Bufa”, señala el artículo.
Sin embargo, como ahora sabemos la amenaza de que trata el artículo de María Teresa Elizarrarás Arellano, de que se detone la urbanización en los márgenes del acceso Diego Rivera, está latente, pues aunque la pasada administración pudo contener las presiones para que se permitiera la urbanización hacia esa zona, por el trabajo de personas como Teresita Rendón Huerta y Dolores Álvarez Gasca, con la actual administración el problema resurgió, pues el gobierno encabezado por Nicéforo Guerrero Reynoso apoya la pretensión de la constructora Azacan.
RECUENTO
Desde que se construyó el acceso Diego Rivera, se ha buscado urbanizar la zona, no sólo lo intenta el dueño de la constructora Azacan, Alejandro Marcocchio Rodríguez, sino también el ingeniero Rubén Rodríguez Nieto
Con el POT aprobado en septiembre de 2006 se permitía urbanizar a los márgenes de la carretera con una densidad mínima
En el POT elaborado en la administración 2006-2009 no se permitía la urbanización en los terrenos de Azacan, pero ese plan fue regresado con observaciones por el gobierno del estado, por lo que ese trabajo se desechó
La actual administración, sin contar con un nuevo POT, pretende otorgar la factibilidad de cambio de uso del suelo en un predio propiedad de la empresa Azacán.
Convocan a otra marcha ciudadana
El grupo “Guanajuato Somos Todos” que se opone a la urbanización de La Bufa, convocó ayer a través de la red social facebook a otra movilización ciudadana en la capital del estado para preservar esa área.
En la página de la agrupación, que hasta ayer contaba con más de 3, 600 miembros, se lee “¡Vamos a marchar de nuevo! Acompáñanos este domingo 31 a partir de las 10:00 frente a la Escuela Normal Oficial, en Paseo de la Presa.
Volveremos a demostrarles al ayuntamiento y a los desarrolladores que NO SOMOS 8, NI 20, NI 30. Somos miles de guanajuatenses que nos oponemos a que se abra la llave de la depredación y la especulación urbana en las faldas de los cerros más queridos de nuestro municipio…”
http://correo-gto.com.mx/notas.asp?id=191622