Violencia: Por qué y para qué?
Denise Dresser
“Otro golpe al crimen” anuncian los titulares de los periódicos. “Otra aprehensión de un capo importante” declara el vocero Alejandro Poiré. “Otro decomiso de proporciones históricas” asegura algún general del Ejército.
Día tras día, la letanía de cifras y capturas y datos diseminados para constatar la victoria, evidenciar el éxito, argumentar que el Estado va recuperando los espacios que perdió. Pero para la población las declaraciones vertidas carecen de sentido. Las cifras celebradas no alteran la sensación compartida de miedo. La narrativa gubernamental no altera la percepción de inseguridad prevaleciente. Y todo ello lleva a las preguntas ineludibles: la estrategia del gobierno de Felipe Calderón es causa de la violencia que va en ascenso? El combate al narcotráfico ha resultado contraproducente? Agitar el avispero ha llevado tan sólo a más picaduras de abejas?
En el los últimos años México padece niveles de violencia sin precedentes. Como argumenta Fernando Escalante en el artículo “La muerte tiene permiso” –publicado en la revista Nexos– la tasa nacional de homicidios sube un 50% en 2008, y de nuevo 50% en 2009, llegando a 19 mil 809.
La tendencia ascendente se da en el segundo año del gobierno de Felipe Calderón y se vuelve imperativo entender por qué.
La explicación oficial se ha vuelto un lugar común: los homicidios provienen de cárteles peleando contra cárteles; las muertes son producto de la confrontación entre capos; la violencia es resultado de una estrategia exitosa no de una intervención ineficaz.
Se nos dice que México es un país más violento porque los criminales desesperados se están destazando entre sí: la Federación de Sinaloa contra la organización de Vicente Carrillo Fuentes; los Zetas contra el Cártel del Golfo; Héctor Beltrán Leyva contra “La Barbie”; criminal contra criminal.
Y entonces, según la estrategia gubernamental, la violencia se vuelve aceptable, justificable, hasta necesaria. El número creciente de homicidios se convierte en prueba de que Felipe Calderón va ganando la guerra cuyo nombre dice desconocer.
El aumento de los asesinatos se convierte en validación de una lucha a la cual le ha apostado su presidencia. Más muertos, más éxito. Más interdicciones, más disrupciones. Más capturas de capos, más luchas intestinas entre ellos. La violencia es vendida como un fenómeno coyuntural, que disminuirá cuando los narcotraficantes hayan terminado de matarse entre sí. La violencia es presentada como ingrediente indispensable de una ofensiva militar diseñada para sacudir el balance de poder dentro de los cárteles y obligarlos a pelear para mantener su propio territorio o adueñarse del mercado de sus rivales.
Pero, y si la violencia no es un causa de la estrategia gubernamental sino su efecto? Y si la violencia es usada no sólo por narcotraficantes sino también por otros grupos armados que recurren a ella para defender lo que creen que es suyo ante el desmoronamiento de la autoridad? Y si la “guerra contra el narcotráfico” fuera el contexto pero no la explicación?
Y si la violencia no fuera muestra del poder del Estado sino evidencia de su mala imposición? Como señala Escalante, la violencia de los últimos años está muy concentrada en algunos estados y en algunos municipios de esos estados. Allí se dan la mayoría de los decapitados y los calcinados, los acribillados y los torturados: en Nayarit y Sinaloa y Sonora y Michoacán y Guerrero y Durango y Chihuahua.
Pero curiosamente la geografía de la violencia no coincide con la ruta del narcotráfico y los muertos no son sólo quienes viven y se enriquecen con él. En esos estados, la violencia tiene una explicación distinta a la versión oficial; posee una lógica diferente a la narrativa gubernamental.
Y los números de Escalante muestran una realidad preocupante, una coincidencia alarmante. En diversos estados la tasa de homicidios se dispara a partir de la fecha del despliegue del Ejército y las fuerzas federales. El arribo de tropas no reduce la violencia.
Al contrario, parece exacerbarla. El patrullaje de la Policía federal no contiene la inseguridad. Al contrario, parece llevar a su aumento. Lo que se presenta como “éxito” está lejos de serlo en los municipios donde salir por la noche se ha vuelto peligroso, donde comer en un restaurante se ha vuelto un riesgo, donde asistir a una fiesta equivale a poner la vida en juego. Los operativos conjuntos pueden ser, literalmente, el beso de la muerte.
Este argumento parece contra intuitivo, pero lleva a conjeturas interesantes. La llegada del Ejército muchas veces trae consigo el desmantelamiento de la Policía municipal.
Y esa Policía – corrupta, infiltrada, cooptada – era la encargada de mantener el orden a través de acuerdos informales, de pactos extra-legales. Su desaparición trae consigo el desmoronamiento de pactos ancestrales, de negociaciones de largo tiempo y de largo alcance.
La paz corrupta desde abajo es sustituida por la imposición del orden desde arriba. Y ese orden impuesto desde el Ejecutivo Federal es demasiado intermitente, demasiado insuficiente, demasiado desconocedor de la realidad local.
http://www.vanguardia.com.mx/violenciaporqueyparaque?-634651-columna.html
HORROR POR DOQUIER
Lo que asombra es que un Pais cubierto de glorias y de heroes, y principal limitrofe del Pais que se jacta el mas poderoso del mundo, los EE.UU de Norte America, haya desendido al nivel de violencia en el que actualmente se encuentra y creo que este es un fenomeno global con algunas excepciones. En el Perú, el grado de relajamiento y violencia, también es aterrador, pese a que los Chilenos estan construyendo unos gigantescos supermercados, que han venido a encarecer terriblemente el costo de vida, pero en cuanto a la verdadera colaboración de conseguir tranquilidad en las calles, nada de nada, en argot callejero, naca la pirinaca. Todos los días las noticias de crimines y actos de violencia son aterradores. Uno piensa: entonces:Para que las sociedades se han constituido en Estados?. No son para que estas personas jurídicas defiendan a la sociedad, especialmente a los mas desprotegidos?. El esquema social, tiene que ser totalmente cambiado, ya que en cuanto a la lucha contra la criminalidad ha resultado un completo fracaso, especialmente en los paises que se jactan de ser capitalistas e invercionistas,que mas parece que sólo les interesa la acumulación dsproporcionada de utilidades y riqueza en pocas manos que se organizan en grupos, antes que el desarrollo moral y cultural de la sociedad que explotan vajo el verdadero sentido de la globalización humana.
« DIOS MIO QUE ESTA PASANDO?Es los EE.UU. de Norteamereica el mas violento?
Por worsdinresistance
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Es los EE.UU de Norte América, el País mi s violento del Mundo?.
Nuevamente en el tapete, la dicotomía si el adelanto científico marcha al mismo nivel cultural y las cosas no marchan al mismo nivel. En el año 45 a.n.e. Marco Tulio Cicerón escribió sus Disputas Tusculanas, donde le da un sentido diferente al término cultura. Lo vincula al cuidado de la razón y le abre el camino a su empleo en el funcionamiento de algo que no era la tierra, como es lo que con el tiempo se llamó cultura juris, cultura litterarum, cultura linguae, cultura en la técnica para que el hombre sepa distinguir lo bello de la creación del ser humano, pero estos conocimientos se han desviado a encaminar la ciencia y la tecnología como fuerzas destructoras . En Nueva York, 18 de enero. Desde que ocurrió el tiroteo del 8 de enero en Tucson que dejó seis muertos, en Estados Unidos han fallecido 800 personas más por violencia con armas de fuego. O sea que la violencia sigue en incremento
Hoy, en una preparatoria pública cerca de Los Ángeles dos estudiantes fueron heridos (una gravemente en la cabeza) por una sola bala cuando, aparentemente por accidente, un tercer estudiante dejo caer su mochila en la cual llevaba una pistola cargada. La semana pasada en otro accidente con un rifle perdió la vida una estudiante universitaria en Florida. También este martes se inauguró la exposición más grande de armas de fuego en Las Vegas, donde esta industria –que genera un valor de 28 mil millones de dólares anuales– exhibe a través de 16 mil vendedores, la última moda en rifles, pistolas, navajas, municiones y más. Allí, se ofrecen rifles M-14, y pistolas Glock (como la usada en Tucson hace 10 días) y Smith & Wesson, entre otras en las salas de la feria anual, reportó el Washington Post.
En este país perecen en promedio 86 personas cada día por balas, una cada 17 minutos, nueve de ellas menores de edad, y hay suficientes pistolas y rifles en manos civiles como para armar a todo adulto de su población (algo así como 85 armas por cada 100 personas). En promedio, 268 personas son víctimas de armas de fuego (entre muertos y heridos), según estadísticas oficiales analizadas por organizaciones como el Brady Campaign to Prevent Gun Violence
El joven Jared Loughner adquirió su pistola Glock el 30 de noviembre pasado con un clip para 33 balas en una tienda de artículos deportivos en Tucson y luego consiguió municiones en el Wal-Mart local, todo comprado legalmente dentro de las leyes de Arizona y las mínimas regulaciones federales. El 8 de enero descargó su mensaje letal contra asistentes a un acto público, matando a seis personas, incluidos un juez federal y una niña de nueve años, e hiriendo a 13, entre ellas la representante federal Gabrielle Giffords.
Y hay apetito para más; después de Tucson se incrementó la venta de armas en Arizona. De por sí, cada año se venden 4.5 millones armas más en este gran supermercado de armamento. Según algunos cálculos, aproximadamente una cuarta parte de los adultos de este país son dueños de por lo menos un arma de fuego.
Aunque un menor de 12 años requiere permiso de sus padres para jugar en los equipos de beisbol juvenil en Carolina del Norte, en algunos estados no necesitan eso para poseer una arma de fuego: en la mayoría de los 50 estados las regulaciones son mínimas para adquirir y portar armas, incluyendo rifles de asalto, y ni límites hay al número de armas que un individuo puede comprar, de acuerdo con un informe del Open Society Institute.
Aunque un par de días después del tiroteo en Tucson, una encuesta de CBS News registró un incremento de quienes favorecen mayores controles sobre armas de fuego –47 por ciento contra 36 por ciento que se dijo satisfecho con las leyes actuales–, durante los últimos años se ha desplomado el apoyo a favor de mayores controles a estas armas. Solo 44 por ciento favorecía mayores controles en una encuesta de Gallup en octubre de 2010, el punto más bajo desde que esta encuestadora comenzó a hacer esa pregunta en 1990 cuando 78 por ciento favorecía leyes más estrictas.
Todo esto a pesar de tragedias con armas de fuego que conmovieron al país, como la de la Universidad Tecnológica de Virginia en 2007, donde murieron 32, el incidente en una universidad en Illinois en 2008 donde un estudiante entro al auditorio y mató a cinco e hirió a 18 con un par de pistolas Glock, y claro, la tragedia en la preparatoria de Columbine en 1999, entre varios más en ese periodo.
Políticos en Washington y alrededor del país dijeron no creer que habrá ninguna gran reforma a las leyes para controlar armas en este país (tal vez algunas modificaciones mínimas) en respuesta al incidente en Tucson, reportó el New York Times. Aunque algunas de las organizaciones pro derecho a las armas –entre ellas la Asociación Nacional del Rifle, la más influyente de todas– guardaron silencio tras el tiroteo, no muestran gran preocupación. Erich Pratt, director de comunicaciones de otra asociación, Dueños de Armas de América, advirtió, en entrevista con el Times, que estos políticos necesitan recordar que estos derechos (a las armas) no nos los otorgaron ellos. Provienen de Dios… No pueden ser modificados o limitados de ninguna manera.
Por ello, el cineasta Michael Moore, director del documental sobre el tema Bowling for Columbine, comentó esta semana en un programa que en este país por solo 17 centavos puedes tomar la vida de un juez federal o una niña de 9 años (lo que cuesta cada bala). Agregó que cuando un país dedica tantos recursos a las guerras y armamentos, entrega un mensaje a la población de que la violencia sí es la solución.
En México Horror por Doquier. Lo que asombra es que un País cubierto de glorias y de héroes, y principal limítrofe del País que se jacta el más poderoso del mundo, los EE.UU de Norte América, haya descendido al nivel de violencia en el que actualmente se encuentra y creo que este es un fenómeno global con algunas excepciones. En el Perú, el grado de relajamiento y violencia, también es aterrador, pese a que los chilenos están construyendo unos gigantescos supermercados, que han venido a encarecer terriblemente el costo de vida, pero en cuanto a la verdadera colaboración de conseguir tranquilidad en las calles, nada de nada, en argot callejero, naca la pirinaca. Todos los días las noticias de crimines y actos de violencia son aterradores. Uno piensa: entonces: Para que las sociedades se han constituido en Estados? No son para que estas personas jurídicas defiendan a la sociedad, especialmente a los más desprotegidos? El esquema social, tiene que ser totalmente cambiado, ya que en cuanto a la lucha contra la criminalidad ha resultado un completo fracaso, especialmente en los países que se jactan de ser capitalistas e invercionistas, que más parece que sólo les interesa la acumulación desproporcionada de utilidades y riqueza en pocas manos que se organizan en grupos, antes que el desarrollo moral y cultural de la sociedad que explotan bajo el verdadero sentido de la globalización humana.
Esta entrada fue publicada el a las enero 23, 2011 y está archivada bajo las categorías Uncategorized. Puedes seguir las respuestas de esta entrada a través de sindicación RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta, o