Feminicidios, los gobernadores andan desnudos
Jenaro Villamil
MÉXICO, D.F., 18 de enero (apro).- Como si se tratara de un concurso por desmentir cifras que pudieran despeinar su cuidada figura mediática, Enrique Peña Nieto respondió el 13 de enero ante la solicitud de emitir una alerta de género para investigar los feminicidios en su entidad, que “resulta sospechoso” que se hagan este tipo de señalamientos contra el Estado de México en vísperas del proceso de elección de julio de 2011.
Como si se tratara de una acusación en su contra y no de un llamado para que tome medidas efectivas como gobernador y no como precandidato, Peña Nieto citó las cifras que su procurador Alfredo del Castillo proporcionó un día antes para minimizar los crímenes de odio contra mujeres. Según este reporte, en su administración se redujeron de 944 a 468 los asesinatos de género, y no son 922 los crímenes cometidos en estos cinco años.
Peña Nieto y sus replicantes, entre ellos los diputados Enrique Jacob y Héctor Guevara, insistieron en la misma línea argumental: el Estado de México no es el de mayor registro de crímenes contra mujeres; “apenas” ocupa el sitio 14 y todo se trata de una estrategia electoral.
La presidenta del Instituto Nacional de Mujeres, Rocío Gaytán, recordó el mismo miércoles 12 de enero que, según las cifras aportadas por el Ministerio Público estatal, “hay 922 homicidios y 4 mil 773 denuncias por violaciones sexuales, y eso no se puede esconder”.
Afirmó que la alerta discutida la semana pasada era una oportunidad para impulsar medidas de prevención y evitar la impunidad prevaleciente.
Peña Nieto, como los gobernadores de Chihuahua, Nuevo León, Morelos, entre otras entidades señaladas por el incremento de los crímenes de género, han hecho de la misoginia institucionalizada un patrón de gobierno. El Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, así como la comisión especial creada en la Cámara de Diputados desde la Legislatura pasada, han advertido una y otra vez que el fenómeno se ha incrementado en el Estado de México y que más del 50% de los casos no se resuelven o son mal manejados en los ministerios públicos.
En marzo de 2009, María Juárez Toledo, directora del Consejo Estatal de la Mujer, denunció que 55% de las mujeres en el Estado de México sufren violencia por maltrato de su esposo, concubino, novio o la persona que vive con ella. La forma más común de agresión es la ejercida en los centros laborales y en las escuelas. ¿Acaso no es responsabilidad de las autoridades estatales y municipales emprender campañas para combatir estos delitos? ¿Realmente creen que sólo con disminuir las cifras de homicidios contra mujeres se acaba el problema?
Juárez, el doble crimen
De las estrategias más perversas para institucionalizar la misoginia, el gobierno de Chihuahua y las autoridades de Ciudad Juárez han dado una muestra más que perversa en las últimas semanas. No les ha bastado con la mala fama de Ciudad Juárez como epicentro de los crímenes seriales y de género más impugnados a nivel internacional.
Ignoran sistemáticamente las protestas y los llamados de organizaciones internacionales, incluida la reciente carta firmada por seis mujeres galardonadas por el Premio Nóbel, quienes demandaron justicia y castigo contra los asesinos de las activistas Marisela Escobedo y de Susana Chávez.
A un mes de cumplirse el crimen de Marisela Escobedo –quien, a su vez, investigó y se enfrentó al muro de las autoridades ministeriales de Chihuahua y Zacatecas, y a la corrupción de jueces que liberaron al asesino de su hija–, el fiscal general de Justicia de Chihuahua declaró a los medios que Susana Chávez prácticamente merecía su destino por haberse ido de parranda con tres menores.
Según Manuel Salas, Chávez “se encontró con tres muchachos, se fue a divertir con ellos a casa de uno y lamentablemente estas personas estaban tomadas, estaban drogadas y después de estar compartiendo, decidieron matarla”.
Horas después de estas declaraciones cargadas de prejuicio moral –¿acaso es menos grave el asesinato por el hecho de que presuntamente la víctima se divirtió antes con sus homicidas?– la propia Fiscalía General de Justicia de Chihuhaua emitió un boletín en el que afirmó que los homicidas formaban parte de la banda de Los Aztecas.
Ahora, andan filtrando la versión de que Chávez era “sexoservidora” y que su crimen constituye una venganza pasional.
Es la misma línea de argumentación que desde 1993, cuando gobernaba el PAN en Chihuahua y cuando iniciaron los crímenes contra jóvenes en Juárez, han mantenido los ministerios públicos, los policías y las autoridades: las víctimas son corresponsables de su propio destino por salir de noche, por usar minifalda, por irse con desconocidos, por tener una vida “disipada”.
Ese es el problema del feminicidio: constituye un doble crimen porque de antemano se responsabiliza a la mujer víctima de ser la provocadora; y las autoridades responsables de investigar siempre encuentran la manera de filtrar su misoginia.
Nuevo León, Chiapas, Sinaloa, Tamaulipas…
En una jornada de protestas que se han desatado desde el asesinato de Marisela Escobedo, organizaciones ciudadanas encabezaron el lunes 17 de enero otra serie de manifestaciones contra los gobiernos de Nuevo León, Chiapas y Sinaloa exigiendo que se frene la violencia de género.
En Sinaloa, las organizaciones denunciaron que durante el recién concluido sexenio de Jesús Aguilar Padilla se cometieron 351 feminicidios. Tan sólo en 2010 fueron 116. En Nuevo León, las organizaciones denunciaron que el año pasado se cometieron 70 homicidios contra mujeres, 40 de ellos relacionados con el crimen organizado. Y en Chiapas, las organizaciones defensoras de los derechos de la mujer como el Movimiento Independiente de Mujeres y la Brigada Feminista por la Autonomía, así como colectivos vinculados a “la Otra Campaña” del EZLN, insistieron que todos los crímenes cometidos contra mujeres constituyen “un asunto de interés mundial, una cuestión de lesa humanidad, sobre todo, cuando es producto del crimen organizado”.
Para cerrar con broche de oro, el nuevo gobierno de Tamaulipas, más preocupado por vigilar la moral pública que por frenar el desastre de una entidad atenazada por el crimen organizada, acaba de prohibir a sus empleadas usar escotes, minifaldas y pantalones entallados.
“Ellas deben entender que vienen a trabajar, no a una fiesta, no a una pasarela de modas”, declaró Jorge Abrego Adame, secretario de Administración del nuevo gobierno de Egidio Torre Cantú (La Jornada, 18 enero 2011).
¿Y cuándo entenderán los gobiernos que su función es frenar esta doble ola de crimen organizado más crimen de género cuyo pegamento fundamental es uno: la rampante impunidad?
www.jenarovillamil.wordpress.com.
http://www.proceso.com.mx/rv/modHome/detalleExclusiva/87417
Hola niñas, lo que pasó en Edomex, fue una vergüenza y más las absurdas declaraciones que dio el Gel boy y sus achichincles… y mientras tanto en las calles siguen matando a mujeres.
Y es increíble que en pleno 2011 se siga criminalizando a las mujeres que porque si usan escote, minifalda, que si ella lo provocó y demás…
Recuerdan cuando el mismo gaviotón, premio a las mujeres en su estado y fue televisado, si mal no recuerdo fue para el 8 de marzo… bueno aquí está lo que realmente le importan esas mujeres.
Me enoja esta nota, pero para ustedes, sólo besos.
TeGe, el Estado de México es el primer lugar en varias cosas y no muy buenas por cierto. No solo los “feminicidios”, sino el robo de autos y de secuestros. Claro que para el Gel Boy esto es solo algo que sacan los medios en su contra por ser año electoral o en el peor de los casos asegura que no es verdad tomando en cuenta el número de habitantes….el maneja porcentajes, no personas, no mujeres….y lo peor es que va que vuela para sentarse cómodamente en los Pinos.
¿Las mujeres? Creo que le valen sombrilla a este señor, solo nos ve tal vez como posibles boletas electorales….triste sistema de justicia nos espera.
No te enojes, besos para ti
Es los EE.UU. de Norteamereica el mas violento?
enero 23, 2011 por worsdinresistance
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Es los EE.UU de Norte América, el País mi s violento del Mundo?.
Nuevamente en el tapete, la dicotomía si el adelanto científico marcha al mismo nivel cultural y las cosas no marchan al mismo nivel. En el año 45 a.n.e. Marco Tulio Cicerón escribió sus Disputas Tusculanas, donde le da un sentido diferente al término cultura. Lo vincula al cuidado de la razón y le abre el camino a su empleo en el funcionamiento de algo que no era la tierra, como es lo que con el tiempo se llamó cultura juris, cultura litterarum, cultura linguae, cultura en la técnica para que el hombre sepa distinguir lo bello de la creación del ser humano, pero estos conocimientos se han desviado a encaminar la ciencia y la tecnología como fuerzas destructoras . En Nueva York, 18 de enero. Desde que ocurrió el tiroteo del 8 de enero en Tucson que dejó seis muertos, en Estados Unidos han fallecido 800 personas más por violencia con armas de fuego. O sea que la violencia sigue en incremento
Hoy, en una preparatoria pública cerca de Los Ángeles dos estudiantes fueron heridos (una gravemente en la cabeza) por una sola bala cuando, aparentemente por accidente, un tercer estudiante dejo caer su mochila en la cual llevaba una pistola cargada. La semana pasada en otro accidente con un rifle perdió la vida una estudiante universitaria en Florida. También este martes se inauguró la exposición más grande de armas de fuego en Las Vegas, donde esta industria –que genera un valor de 28 mil millones de dólares anuales– exhibe a través de 16 mil vendedores, la última moda en rifles, pistolas, navajas, municiones y más. Allí, se ofrecen rifles M-14, y pistolas Glock (como la usada en Tucson hace 10 días) y Smith & Wesson, entre otras en las salas de la feria anual, reportó el Washington Post.
En este país perecen en promedio 86 personas cada día por balas, una cada 17 minutos, nueve de ellas menores de edad, y hay suficientes pistolas y rifles en manos civiles como para armar a todo adulto de su población (algo así como 85 armas por cada 100 personas). En promedio, 268 personas son víctimas de armas de fuego (entre muertos y heridos), según estadísticas oficiales analizadas por organizaciones como el Brady Campaign to Prevent Gun Violence
El joven Jared Loughner adquirió su pistola Glock el 30 de noviembre pasado con un clip para 33 balas en una tienda de artículos deportivos en Tucson y luego consiguió municiones en el Wal-Mart local, todo comprado legalmente dentro de las leyes de Arizona y las mínimas regulaciones federales. El 8 de enero descargó su mensaje letal contra asistentes a un acto público, matando a seis personas, incluidos un juez federal y una niña de nueve años, e hiriendo a 13, entre ellas la representante federal Gabrielle Giffords.
Y hay apetito para más; después de Tucson se incrementó la venta de armas en Arizona. De por sí, cada año se venden 4.5 millones armas más en este gran supermercado de armamento. Según algunos cálculos, aproximadamente una cuarta parte de los adultos de este país son dueños de por lo menos un arma de fuego.
Aunque un menor de 12 años requiere permiso de sus padres para jugar en los equipos de beisbol juvenil en Carolina del Norte, en algunos estados no necesitan eso para poseer una arma de fuego: en la mayoría de los 50 estados las regulaciones son mínimas para adquirir y portar armas, incluyendo rifles de asalto, y ni límites hay al número de armas que un individuo puede comprar, de acuerdo con un informe del Open Society Institute.
Aunque un par de días después del tiroteo en Tucson, una encuesta de CBS News registró un incremento de quienes favorecen mayores controles sobre armas de fuego –47 por ciento contra 36 por ciento que se dijo satisfecho con las leyes actuales–, durante los últimos años se ha desplomado el apoyo a favor de mayores controles a estas armas. Solo 44 por ciento favorecía mayores controles en una encuesta de Gallup en octubre de 2010, el punto más bajo desde que esta encuestadora comenzó a hacer esa pregunta en 1990 cuando 78 por ciento favorecía leyes más estrictas.
Todo esto a pesar de tragedias con armas de fuego que conmovieron al país, como la de la Universidad Tecnológica de Virginia en 2007, donde murieron 32, el incidente en una universidad en Illinois en 2008 donde un estudiante entro al auditorio y mató a cinco e hirió a 18 con un par de pistolas Glock, y claro, la tragedia en la preparatoria de Columbine en 1999, entre varios más en ese periodo.
Políticos en Washington y alrededor del país dijeron no creer que habrá ninguna gran reforma a las leyes para controlar armas en este país (tal vez algunas modificaciones mínimas) en respuesta al incidente en Tucson, reportó el New York Times. Aunque algunas de las organizaciones pro derecho a las armas –entre ellas la Asociación Nacional del Rifle, la más influyente de todas– guardaron silencio tras el tiroteo, no muestran gran preocupación. Erich Pratt, director de comunicaciones de otra asociación, Dueños de Armas de América, advirtió, en entrevista con el Times, que estos políticos necesitan recordar que estos derechos (a las armas) no nos los otorgaron ellos. Provienen de Dios… No pueden ser modificados o limitados de ninguna manera.
Por ello, el cineasta Michael Moore, director del documental sobre el tema Bowling for Columbine, comentó esta semana en un programa que en este país por solo 17 centavos puedes tomar la vida de un juez federal o una niña de 9 años (lo que cuesta cada bala). Agregó que cuando un país dedica tantos recursos a las guerras y armamentos, entrega un mensaje a la población de que la violencia sí es la solución.
En México Horror por Doquier. Lo que asombra es que un País cubierto de glorias y de héroes, y principal limítrofe del País que se jacta el más poderoso del mundo, los EE.UU de Norte América, haya descendido al nivel de violencia en el que actualmente se encuentra y creo que este es un fenómeno global con algunas excepciones. En el Perú, el grado de relajamiento y violencia, también es aterrador, pese a que los chilenos están construyendo unos gigantescos supermercados, que han venido a encarecer terriblemente el costo de vida, pero en cuanto a la verdadera colaboración de conseguir tranquilidad en las calles, nada de nada, en argot callejero, naca la pirinaca. Todos los días las noticias de crimines y actos de violencia son aterradores. Uno piensa: entonces: Para que las sociedades se han constituido en Estados? No son para que estas personas jurídicas defiendan a la sociedad, especialmente a los más desprotegidos? El esquema social, tiene que ser totalmente cambiado, ya que en cuanto a la lucha contra la criminalidad ha resultado un completo fracaso, especialmente en los países que se jactan de ser capitalistas e invercionistas, que más parece que sólo les interesa la acumulación desproporcionada de utilidades y riqueza en pocas manos que se organizan en grupos, antes que el desarrollo moral y cultural de la sociedad que explotan bajo el verdadero sentido de la globalización humana.
NOTA; Felizmente Mexico, todavía no ocupa el primer lugar en violencia en el Mundo, pero no anda lejos.