Libramiento podría inundar la ciudad
Afectaciones a la recarga de acuíferos locales, riesgos de inundaciones y deslaves son algunos de los problemas que podría generar el libramiento norponiente en la ciudad, según considera el investigador de la Universidad de Guanajuato, Jean Rene Ramos Arroyo.
Advirtió que la zona tiene fuertes riesgos de desvales y existen vetas minerales que al ser cortadas podrían provocar efectos negativos en la calidad del agua.
Especialista en riesgos hidrológicos y calidad del agua, asegura que la construcción del libramiento norponiente podría traer a la ciudad grandes riesgos de inundaciones, que podrían afectar especialmente a la zona de San Javier y la calle Alhóndiga, debido a que la zona en la que se planea construir existen pronunciadas pendientes.
Reconoció la necesidad de una vialidad que libere la carga vial de la zona sur de la ciudad, mas precisó que el trazo de la carretera debe estar bien planeado para evitar las mayores afectaciones posibles al ecosistema.
Explicó que el agua de lluvias que se capta genera escurrimientos hacia el centro de la ciudad, por lo que una construcción en ese lugar podría aumentar los riesgos de inundación, especialmente en lugares como San Javier y la Alhóndiga de Granditas.
Destacó que en casos de lluvias atípicas y la modificación de la estructura original del terreno podrían generarse escurrimientos considerables e incluso hasta deslaves que podrían en riesgo, ya cuando entrara en funcionamiento, a los conductores.
Además, detalló que de los riesgos por lluvias, la construcción inadecuada en la zona generaría afectaciones en el abastecimiento del acuífero local, ya que la zona del trazo del proyecto es importante para la provisión.
Indicó que por el lugar atraviesan importantes vetas minerales, que al ser cortadas podrían acarrear afectaciones negativas para la calidad del agua, que escurre y llega hasta los acuíferos.
Innecesarios cuatro carriles
Por otro lado, Ramos Arroyo consideró innecesario y hasta riesgoso que el libramiento norponiente pudiera contar con cuatro carriles en alguna de sus secciones, pues la amplitud de la carretera podría propiciar severas inundaciones.
Planteó que la opción más pertinente es la construcción de una carretera de dos carriles únicamente, ya que con ello se evitarían riegos y además se abaratarían costos de la obra, así como sus impactos en la zona.
Resaltó que las condiciones para la realización del proyecto existen, más precisó que deben estudiarse aspectos de la obra para minimizar efectos, “hay aspectos que creo no se han considerado”.
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