
Rafael Pérez Gay
La maldita noche
Hay cosas de las que me he enamorado en la parte más alta de la noche. Un amor modesto, si se quiere, pero amor al fin. Un día duro como el coyol, nada sale como uno quiere, la ciudad conspira como enemiga. Creo que ya conté que en la alcoba no se ve tele en la madrugada, una negociación estúpida en la cual rendí la plaza. Apertrechado en la sala, soporto algunas de las mordidas del insomnio y veo en la pantalla, desde luego plana, la oferta: Detallador rápido, quick detailer en inglés. Un hombre congestionado de optimismo hablaba sin sombra de duda en un idioma extraño que en ese momento de la madrugada decidí que provenía de la isla de Puerto Rico. Recordé los doblajes de las series y las caricaturas de mi infancia: ¡Santos cielos, Batman: estamos en un atolladero! A esas horas yo estaba en un atolladero.
La voz decía una verdad y en estos tiempos una verdad no es despreciable: “El Detallador rápido Fixit Pro! es completamente diferente, usted sacará brillo a la superficie. No ocasiona opacidad ya que usted aplica silicones reactivos que se adhieren formando una capa protectora”. No pude desenredarme. Se trata de una especie de lápiz que se pasa sobre los molestos rayones con que el vandalismo ha escrito su nombre en nuestro coche. Como lo oyen, un lápiz que borra los rayones de la lámina como por arte de magia. El hombre dijo muchas cosas, pero no necesite más. Apunté el teléfono y me abandoné. No sé qué soñé, ni me importa.
Una mujer amable y eficiente, les recuerdo que esta pareja no siempre logra uniones largas. Me atendió, escribió mi nombre, mi dirección y me pidió el número de mi tarjeta de crédito. Dudé unos segundos. Me importa madre, pensé, así debe ser el amor, atrabancado y loco. El Detallador rápido le llegará en cinco o seis días. Los gastos de envío me salieron como lumbre. Se los digo, antes de que averigüen y digan comentarios mordaces, todo el paquete: 850 pesos. No me pareció tan caro, la verdad. Un día, el repartidor llegó a la casa con el Quick Detailer. Leí las instrucciones con desmesurada atención. Las amenazas empezaron demasiado pronto. Oigan esto: “Contiene tensoactivos aniónicos y monóicos. Evite el contacto con los ojos y el prolongado contacto con la piel”. ¿A qué llamara contacto prolongado esta gente? Mi vida en pareja ha sido prolongada, treinta años. No sé qué pensar. Desde luego, necesitaré lentes y guantes para volver invisibles los rayones con que los vándalos han marcado mi coche como si se tratara de un toro de Xajay. A mí los tensoactivos aniónicos me inspiran el fundado respeto de la ignorancia y mis pupilas me importan.
Los días pasan y no me animo a usar el Fixit Pro!, la manera más fácil y económica de rellenar y eliminar los rayones del auto. No me decido. Frente a mí tengo la caja en la cual un auto deportivo brilla inmaculado. Si algo he aprendido con el paso de los años es que nada es fácil: “Aplique Fixit Pro! a temperaturas superiores a 15 grados centígrados, el producto se endurecerá bajo los rayos del sol”. De modo que necesito un termómetro, o ver los pronósticos del tiempo en los noticieros. No hay que ser genial para darse cuenta de que el Detallador rápido no puede usarse en el frío. Estamos ante un producto de temporada y sólo para países cuyo invierno no traiga en sus entrañas el tedio de la nieve. Los alemanes nunca tendrán a la mano el Detallador no sólo por las bajas temperaturas, en Alemania no se usan las llaves para rayar la pintura de los coches; los alemanes usas las llaves sólo para abrir las puertas de sus casas, en fin.
No he dicho que el Quick Detailer viene acompañado del Car Wash Concentrate, un lava autos concentrado. Este líquido produce una brillantez impresionante. Requiero de felpas. Donde rayos voy a conseguir una felpa. Hay que secar el coche suavemente. El resultado, dicen, nos dejará a todos con el ojo cuadrado. Me veo el domingo temprano con una felpa en cada mano secando con suavidad mi coche. No me sorprendería, así termina siempre el amor, aun cuando se trate de uno de esos modestos amores de madrugada. Siempre lo he dicho: la maldita noche. Soy un cronista de guardia agobiado.
http://www.eluniversal.com.mx/editoriales/52222.html
como se puede conmprar fixit pro y pagar contra renbolso