Archivar como 30 septiembre 2011
Bésame mucho
Publicado en Cultura, Mamá Limpieza, Música, Videos, tagged Bésame mucho, Cesaria Evora -Besame Mucho el septiembre 30, 2011 | Deja un Comentario »
“Una dosis de esperanza”
Publicado en Columnas, Derechos Humanos, Justicia, Nuestro mundo, Seguridad, Sociedad Civil, tagged "Una dosis de esperanza", La realidad aceleró mi silencio.-Sicilia el septiembre 30, 2011 | Deja un Comentario »
La realidad aceleró mi silencio.-Sicilia
Aún queda ‘Los restos’, un libro que algún día, el poeta Javier Sicilia publicará y cerrará con el poema a su hijo.
![]()
Silvia Isabel Gámez
![]()
“Nos la ahogaron adentro”, le dice a Juanelo en su último poema, que cerrará Los restos, el libro que Sicilia dejó listo antes de partir a Filipinas, donde lo alcanzó la noticia de su muerte. Desde entonces permanece cerrado, sin revisar.
Hay un anuncio catastrófico en su título, reflexiona. Son poemas donde la “oscura luz” de su fe se enfrenta a la “oscura oscuridad” del mundo.
“Mi vida está punteada de muchas tragedias. Desde chiquito siempre he tenido la sensación de que va a pasar algo, una intuición oscura de las cosas. Eso se aquietó porque ya no es un presentimiento, es una realidad. Cuando te matan un hijo, ya nada puede ser peor”.
Pero esa fe desnuda que siente le impide rendirse. “En estos casos, o dices que estás frente al absurdo y nada tiene sentido, o dices que estás frente al misterio. Yo he elegido el misterio; es lo mismo que el absurdo, pero con una dosis de esperanza”.
Perdida la batalla frente a la muerte, queda la trascendencia. “Algún día me reuniré con mi hijo en ese misterio del amor. Porque yo creo que las virtudes teologales son una sola cosa, como la Trinidad. Donde hay fe, tiene que haber esperanza. No se excluyen, se complementan”.
“A quienes me preguntan dónde estaba antes (de la muerte de mi hijo), les contesto: ‘¿Dónde estaba usted?’. Yo siempre he estado allí”. Su historia lo demuestra. Han sido años de denunciar la descomposición social del País en Proceso, y hacer una crítica de la modernidad en sus revistas Ixtus y Conspiratio.
Pero ese hombre que se movía en los márgenes, que abominaba de las fotografías, es ahora el más retratado. Y aunque no quiere ser visto como un líder providencial, aunque insiste en ser “la voz de la tribu”, para algunos es más que un símbolo.
“Hay momentos que me conmueven mucho, pero también me aterran. Una de las víctimas, con un hijo desaparecido, me dijo en Oventic: ‘Yo llegué a Cuernavaca después de que nadie me hizo caso, te busqué y tú me diste un beso, me abrazaste y lloraste conmigo. Y sentí que tenía un padre’. Alguien de mi edad. Esa es la orfandad de este pinche país”.
Lo poético no deja de estar presente en Sicilia. El Movimiento, dice, es “poesía en acto”, la palabra encarnada en una realidad, la de las víctimas. Y puesto que la poesía es equívoca, habita también en algunas de sus acciones, como su criticado beso al priista Manlio Fabio Beltrones.
“El problema no está en la profundidad del símbolo, sino en su lectura. ¿Qué es el beso? Hacer la paz. En la antigua liturgia, conspirar era compartir los alientos, así se hacía la comunidad democrática”.
A pesar del cansancio y de un dolor que no cesa, dice estar en paz. “Y eso quiere decir que he hecho bien las cosas”. Aún ve larga su lucha en el Movimiento, aunque reconoce que es otro su lugar. “Quiero llevar esto hasta donde pueda. (…) Luego iré poco a poco regresando a mi vida, a mi proporción”.
Collage poético
Con Tríptico del desierto, Javier Sicilia (Ciudad de México, 1956) obtuvo hace dos años el Premio Nacional de Poesía Aguascalientes. Ahora circula en una reedición, publicado por Era, con una fotografía que el director Marcelo Uribe, apenas vio, tuvo la iluminación de poner en la portada: Tlapoyahua, de Gerardo Suter.
En el poemario, Sicilia dialoga con autores como Celan, Rilke, Dante, Gorostiza. Es un collage formado por tres paneles independientes, “Las cuentas en los dedos”, “La noche de lo Abierto”, “La estría en el yermo”, que a la vez comparten un centro: la metáfora de Dios como desierto y presencia al mismo tiempo.
Tríptico del desierto vuelve sobre el gran tema del poeta: Dios en el alma humana, que ha explorado también en títulos como Trinidad, Vigilias y Pascua.
¿Qué paso en la SCJN?
Publicado en Columnas, Derechos Humanos, Mujeres, Nuestro mundo, Política, Salud y bienestar, tagged ¿Qué paso en la SCJN?, El debate sobre el aborto- Octavio Rodríguez Araujo el septiembre 30, 2011 | 1 comentario
El debate sobre el aborto
Octavio Rodríguez Araujo
El lunes escuché en el pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) a dos ministros sobre el tema del aborto que se discute en relación a su inconstitucionalidad en Baja California y San Luis Potosí. Estos dos ministros son Sergio Salvador Aguirre Anguiano y Luis María Aguilar Morales. El primero me dio pena ajena por su parcialidad de inspiración religiosa. Todo ministro de la SCJN tiene derecho a profesar la religión que quiera, pero una cosa son sus creencias dogmáticas (vida privada) y otra la imparcialidad jurídica del ejercicio público de su investidura.
Aguirre Anguiano es egresado de la Universidad Autónoma de Guadalajara, que ha sido fábrica de católicos-fascistas antisemitas, anticomunistas y antimasones, conocidos como tecos (por el grupo llamado Tarea Educativa y Cultural hacia el Orden y la Síntesis). Fue, además, profesor de derecho penal en la Universidad Panamericana (del Opus Dei) y en su intervención se reveló como si fuera católico militante de los grupos pro-vida de México y de otros países. Su argumento es que la vida comienza con la concepción, es decir, cuando una mujer es embarazada por la fecundación de un óvulo por un espermatozoide. Según este ministro, un embrión (desde la fecundación hasta el final de la séptima semana) y luego feto, es una persona, por lo que gozará de los derechos humanos consagrados en la Constitución. De aquí que deberá protegérsele como persona. El aborto, para él, es equivalente a homicidio, además de una violación a los derechos humanos. Esta tesis es la misma del Vaticano sobre la vida y está basada en un dogma religioso que nada tiene que ver con la ciencia y que de hecho la niega en esta materia.
El ministro Aguilar Morales no quiso entrar en esta discusión en su extensa intervención. En resumen se refirió a que la supremacía de la ley en México es la de su Constitución general, por lo que las constituciones estatales no pueden restringir los derechos que la general otorga. Propuso, pues, otra forma de analizar si hay consistencia constitucional entre las constituciones de Baja California y San Luis Potosí y la Carta Magna.
Para el caso de Baja California, la Procuraduría de los Derechos Humanos y Protección Ciudadana de esa entidad promovió una acción de inconstitucionalidad ante la SCJN, solicitando la invalidez del precepto. Se refiere al artículo 7 que dice: “El Estado de Baja California acata plenamente y asegura a todos sus habitantes las garantías individuales y sociales consagradas en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, así como los demás derechos que otorga esta Constitución; de igual manera esta norma fundamental tutela el derecho a la vida, al sustentar que desde el momento en que un individuo es concebido, entra bajo la protección de la ley y se le reputa como nacido para todos los efectos legales correspondientes, hasta su muerte natural o no inducida”. (Las cursivas son mías.)
Para el caso de San Luis Potosí la acción de inconstitucionalidad fue promovida por los diputados de la 59 Legislatura del Congreso estatal. El texto constitucional de SLP, en su artículo 16, dice: “El Estado de San Luis Potosí reconoce la vida humana como fundamento de todos los derechos de los seres humanos, por lo que la respeta y protege desde el momento de su inicio en la concepción. Queda prohibida la pena de muerte, la cual no podrá aplicarse en ningún caso”. Y en el segundo párrafo matiza: “No es punible la muerte dada al producto de la concepción, cuando sea consecuencia de una acción culposa de la mujer; el embarazo sea resultado de una violación o de una inseminación indebida; o de no provocarse el aborto la mujer corra peligro de muerte.” (Nótese que en el segundo párrafo le llama producto de la concepción tanto al embrión como al feto. Las cursivas son mías.)
La expresión producto de la concepción
es importante en este debate, pues la fracción XV del inciso A del artículo 123 señala que el patrón está obligado a adoptar las medidas adecuadas para garantizar el producto de la concepción, cuando se trate de mujeres embarazadas
, es decir, de sus trabajadoras. Empero, aunque parece una garantía de protección del producto de la concepción, se refiere al sujeto activo del artículo: la trabajadora que, para sobrellevar su embarazo, puede requerir condiciones especiales que garanticen que, por su actividad, no interrumpa su embarazo sin así desearlo. En otros términos, el patrón no puede impedirle que aborte (legalmente o no), pero sí está obligado a tomar en cuenta la situación de una trabajadora embarazada.
¿Es el producto de la concepción una persona viva o simplemente un organismo vivo, como las células y demás componentes vivos de un ser humano? La discusión está, no en la ciencia, sino entre ésta y los dogmas religiosos. Nuestro primer artículo constitucional habla de personas y de los derechos humanos que éstas tienen. No se refiere a organismos vivos. Una persona, en términos jurídicos, es un ser humano nacido, no un no nacido. Un nacido es el ser vivo que sale del vientre materno y su primer cumpleaños será 365 días después de que nació, y no a los 12 meses de haber sido concebido. Ni siquiera la Iglesia católica bautiza fetos en el vientre de su madre, mucho menos embriones.
Ni la Constitución federal ni los acuerdos internacionales firmados por México hacen del producto en gestación (un embrión o un feto) un individuo dotado de capacidad jurídica. Los nacidos sí tienen derechos; por lo mismo, una mujer no puede subordinar sus derechos fundamentales protegidos constitucionalmente a supuestos derechos de un no nacido, pero sí tiene derechos sobre su embarazo y, si así lo desea, a cuidar que éste se desarrolle en las mejores condiciones posibles, o abortar en caso contrario.
El proyecto presentado por el ministro José Fernando Franco González Salas, egresado de la Escuela Libre de Derecho, señala que los no nacidos no son aún personas, individuos o sujetos jurídicos o normativos, sino bienes jurídicamente protegidos, por más que califiquen como pertenecientes a la especie humana. Y añade que “de ningún artículo, aun interpretando de manera integral y sistemática el texto de la Constitución, se podría derivar la conclusión de que en ella se otorga un tratamiento jurídico al producto de la concepción equiparable al individuo, entendido éste como persona jurídica. (Cursivas en el original). Y, por si quedara duda, el ministro Franco señala que la Constitución reconoce derechos fundamentales para la persona jurídica (es decir, para el individuo que ha nacido)
.
Formalmente, para quienes aluden a la soberanía de los estados para dictar sus constituciones, vale recordarles que la supremacía de la ley, como bien dijo el ministro Aguilar Morales, sólo puede existir en una: la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (las cursivas son deliberadamente mías para enfatizar que ningún estado tiene supremacía sobre el conjunto de los que forman la nación).
¡Qué salga la desgraciada…de la televisión!
Publicado en Columnas, Derechos Humanos, Fenómenos mediáticos, Justicia, Medios de Comunicación, Mujeres, Nuestro mundo, Política, tagged ¡Qué salga la desgraciada...de la televisión!, Debate en la Suprema Corte y Televisa, Laura Bozzo y el talk show sobre el aborto - Jenaro Villamil el septiembre 29, 2011 | 2 Comentarios »
Laura Bozzo y el talk show sobre el aborto
Jenaro Villamil
27 de septiembre de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- Para nadie es un secreto que la conductora televisiva Laura Bozzo hace las veces de vocera de los intereses más reaccionarios, en función del rating de su talk show, pero también de los intereses del gobierno en turno, especialmente en temas de política social o de orden moral. Así fue en el Perú de la dictadura de Fujimori y así es ahora en México, primero en TV Azteca, y ahora en el Canal 2 de Televisa.
Por eso no es casual que en vísperas de la discusión que inició esta semana en la Suprema Corte de Justicia sobre las acciones de anticonstitucionalidad en contra de las reformas antiaborto que se aprobaron en los estados de Baja California y San Luis Potosí, Bozzo haya revivido un programa con el título “Por abortar no pude tener hijos”.
La emisión –repetida el pasado viernes 23 de septiembre-, presenta a una joven llorosa que “abre su corazón” con la señora de los gritos y los monólogos interminables. La joven, pagada o no, confiesa que ella se realizó tres abortos antes de casarse. Ahora, su actual esposo, un macho sacado del cómic bozziano, la amenaza con dejarla porque debido a los abortos anteriormente practicados, ella no puede embarazarse.
Bozzo interrumpe a la “invitada”. Y exclama a los cuatro vientos que ella está en contra del aborto porque “sólo el de allá arriba puede dar y quitar la vida”. La peruana hostiga, acosa, enjuicia. Se cubre con supuestos estudios académicos en sociología y política para que las amas de casa televidentes confíen en sus juicios de valor y sus prejuicios sin contraste con el estatuto jurídico de la discusión.
Muy su derecho y sus creencias religiosas considerar al aborto un pecado, pero la señora Bozzo y Televisa son concesiones de un servicio como es la televisión y lo menos que se espera es que contrasten con información, que maticen o documenten lo que está ahora a discusión. No es con epítetos o juicios sumarios como se puede abordar un tema delicado que tiende a polarizar a la sociedad y, en especial, a la comunidad católica.
Desde abril de este año, la vocera del Grupo de Información en Reproducción Elegida, Mariana Winocur, señaló que, en una emisión con el mismo título, “Por abortar no pude tener hijos”, Bozzo no dio información completa sobre el tema, estigmatizó a las mujeres que interrumpen sus embarazos y llegó a mencionar que a las mujeres jóvenes no les importa embarazarse porque pueden abortar después.
La desinformación es la madre de los prejuicios. Más aún cuando el único matiz de Bozzo es que ella sí está de acuerdo en discutir la interrupción del embarazo cuando se trate del “producto de una violación”. ¿Y si hay malformaciones congénitas? ¿Y si existen condiciones socioeconómicas precarias para la madre? ¿Y si existe violencia intrafamiliar? Los supuestos lógicos no caben en un talk show.
En Facebook existe una “página comunitaria sobre Laura Bozzo” que se titula precisamente “Di no al Aborto”. Digna del mal gusto de Provida y de otras organizaciones antiabortistas, la página reproduce las clásicas imágenes de fetos muertos, de niños mutilados. Sólo registra nueve seguidores, pero es claro el vínculo con la conductora televisiva.
El activismo antiabortista ha revivido, con el aval del presidente Felipe Calderón Hinojosa y de su candidato predilecto para la candidatura presidencial del PAN, Ernesto Cordero. Ambos se han metido de lleno al talk show sobre el aborto y no sería casual que Bozzo los invite a su programa o los cite después de su famoso epíteto: “¡que pase el desgraciado!”.
En vísperas también de la discusión en la Suprema Corte de Justicia, la organización Unión de Voluntades emitió un pronunciamiento durante la homilía del cardenal Norberto Rivera, en la catedral de la Ciudad de México. Se expresan en contra del proyecto “perverso y criminal” del ministro José Fernando Franco González Salas, a quien le lanzaron el epíteto de “ministro diabólico”.
En sintonía con estos reclamos, Ernesto Cordero metió el tema del aborto a la contienda interna de su partido. Le reclamó a los ministros que apoyan la posición de Franco González Salas que exista “congruencia” entre su posición para avalar las causales de despenalización que se aprobaron hace cuatro años en el Distrito Federal y las enmiendas constitucionales en Baja California y San Luis Potosí que consagran el “derecho a la vida desde la concepción” como un valor absoluto.
El presidente Felipe Calderón le solicitó al Senado que se modifiquen los términos en que se firmó el Pacto de San José relativo a la protección a la vida. En 1981, cuando México se adhirió al convenio formuló una “declaración interpretativa” para que no sea obligación legislar para proteger la vida desde la concepción. Según Calderón el Senado debe retirar esta “declaración interpretativa” porque “no tiene sentido” mantener la declaración, ya que la reforma constitucional del 10 de junio de este año reconoce los derechos humanos previstos en los tratados internacionales de los que México es parte.
En el Senado las reacciones ante la petición de Calderón van desde la cautela hasta el franco rechazo, como expresó este martes 27 el coordinador de la bancada del PRD, Carlos Navarrete. El legislador calificó de “lamentable” que el primer mandatario quiera “meterse por la puerta lateral” y generar presiones ante el debate en la Suprema Corte.
En fin, el gobierno de la República y su candidato dentro del PAN ya tiene puesta la mesa para que en esta semana se arme un verdadero talk show político-mediático en torno al aborto.
Cuentan ya con una aliada fundamental: la inefable Laura Bozzo y la unilateralidad de su show donde la deliberación es sacrificada en aras del “espectáculo” humillante.



