El país de uno
Regina Kuri
12/18/2011 – 04:53
El país de uno es un libro muy duro porque refleja quiénes somos y cómo hemos vivido…
El país de uno, Reflexiones para entender y cambiar a México es el título del nuevo libro de Denise Dresser; tuve la oportunidad de conocerla en un congreso sobre Telecomunicaciones en Washington y la he escuchado en varios foros.
Me parece una mujer brillante, que observa los hechos desde distintas ópticas, pero sin traicionar sus opiniones; brillante y además valiente, ya que ella expone tanto de viva voz como a través de sus libros y publicaciones la cara cruda y abierta, no sólo de los hechos, sino también de los protagonistas de los mismos. Lo hace de frente y sustenta los hechos. Su verdad la protege.
El país de uno es un libro duro porque refleja quiénes somos, cómo vivimos y el pasar de los años bajo un régimen u otro sin movilidad social, sin avance, sin mayor crecimiento más que en las cuentas personales de muchos políticos y empresarios a costa de otros.
Expone de manera real y sustentada los hechos trascendentes que nos mantienen en la inercia, el atraso educativo, las autoridades de caricatura, la corrupción de la mano de la impunidad, el narcotráfico y la lucha fallida.
Sin embargo, la escritora también propone soluciones, medidas que si lleváramos a cabo podríamos lograr un cambio, una movilidad, hacer las cosas de distinta manera y no quedarnos en la queja o en “el ya ni modo, algo mejor vendrá”. La pregunta es: ¿qué estoy haciendo hoy para lograr ese cambio?
Denise Dresser propone 10 puntos:
1.– Cuestionar a las autoridades, no sólo para saber, sino también para crear, imaginar cosas distintas. El cuestionamiento es el comienzo de una acción, nos saca del conformismo y nos compromete a ser mejores.
2.– Votar. Ejercer el voto, pero con conocimiento de los problemas que nos aquejan. Conocer las acciones del candidato por el que se va a votar y, del mismo modo, ofrecer la alternativa de anulación y una serie de preguntas como guía para conocer mejor las acciones, candidatos y partidos.
3.– Motivar la información. No quedarnos con lo que vemos en la televisión, sino leer los diarios, revistas culturales y de opinión que nos permitan desarrollar una visión mucho más amplia de lo que sucede en el país y con nosotros mismos.
4.– Monitoreo constante al diputado, gobernador, presidente municipal o a cualquier servidor público por el que hayamos votado. Ellos trabajan para los contribuyentes porque de nuestros impuestos salen sus salarios, lo que significa que tenemos derecho a exigir y pedir cuentas de lo que se está haciendo y en beneficio de qué y de quién.
5.– Apoyar movimientos que promuevan las candidaturas ciudadanas fuera de los partidos y mejorar la democracia; apoyar la reducción del financiamiento público a los partidos.
6.– Reflexionar y cuestionar lo que ha sido la llamada guerra contra el narcotráfico, los millones y millones de dólares que se han utilizado en armas y ejército en lugar de apostarle a la educación y medidas preventivas de adicciones y generación de oportunidades.
7.– Mejorar nuestro sistema educativo. “Entender a la educación como un factor crucial para la movilidad social”.
8.– Oponerse a los monopolios y dejar de enaltecer a quienes generan sus fortunas con el abuso de los consumidores (aunque sea el hombre más rico del mundo y que sea mexicano).
9.– Recoger la basura que está afuera de nuestra casa como tarea personal para después generar colectividad en la comunidad. Hacer conciencia social como una práctica común.
10.– Conectarse con otros a través de las redes sociales como medio de expansión de información y la participación en movimientos sociales.
Termina la publicación diciendo: “Venturosamente somos de México”.
Comentarios: Twitter: @reginakuri.
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