Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts etiquetados ‘la prostitución forzada; la esclavitud’

En México, una de cada seis mujeres ha sufrido actos de violencia sexual y 97% de los agresores era conocido o familiar.

Es increíble que el mundo “civilizado” haya tenido que expedir una Convención para la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra las Mujeres (CEDAW). Hasta 2009, 185 países la habían ratificado o se habían adherido a ella. Este 18 de diciembre se cumplen 30 años de su redacción. Más increíble aún, lo escaso de los avances y que las mujeres sigan viviendo, en cualquier lugar del mundo, con terror dentro de su hogar, que al salir a la calle reciban cualquier cantidad de insultos y sean víctima de acoso y hostigamiento sexual; que en Ciudad Juárez sean levantadas, torturadas y asesinadas, a pesar de que el Estado Mexicano firmó esa Convención.

Es más, la violencia, según la ONU: “Es un mecanismo para mantener la autoridad de los hombres, reforzando las normas de género vigentes y, en consecuencia, para rastrear los factores que convergen en ella, hay que pensar en un contexto social amplio, como el de las relaciones de poder”. En pocas palabras, la causa de esta espeluznante violación de derechos humanos a más de la mitad de la población mundial es “la relación de poder históricamente desigual entre mujeres y hombres”.

En 2006, el secretario general de la ONU informó: “La violencia contra la mujer no es resultado de actos individuales de mala conducta, realizados al azar, sino que está profundamente arraigada en relaciones estructurales de desigualdad entre las mujeres y los hombres”.

Por ello, el centro de atención está puesto en exigir a los Estados medidas para prevenir y eliminar la violencia contra las mujeres: la violación (en México, una de cada seis ha sufrido actos de violencia sexual y 97% de los agresores era conocido o familiar), la violencia en el hogar (una de cada cuatro mujeres la ha vivido al menos una vez en su vida), la trata dentro y fuera del país, la prostitución forzada; la esclavitud, incluida la encubierta como servicio doméstico o servicios personales; las atribuciones de maridos y padres sobre las esposas e hijas y, en general, las prácticas que vulneran la vida de la mujer: los matrimonios forzados, en particular cuando ha habido violación; el matrimonio como forma de exonerar al violador, y la utilización de mujeres para la pornografía.

Gran parte de esta violencia se caracteriza por un patrón de descalificación hacia las víctimas e impunidad para los agresores, lo que vuelve invisible el problema. A nivel del Estado, malas políticas de prevención y de castigo a la violencia, leyes inadecuadas y, en consecuencia, un bajo nivel de conciencia y sensibilidad de los agentes de la ley, los tribunales y los encargados de los servicios sociales. Todos son responsables de la continuación de prácticas que amparan y justifican la violencia.

En esta problemática, los partidos políticos debieran ser parte de la solución, mas para lograrlo será necesario caminar por otros rumbos. Todos se han pronunciado en diversos momentos por “combatir” la violencia, pero después de la vergonzosa actuación de las “diputadas renunciantes”, refrendamos que México requiere más mujeres y hombres comprometidos en la causa de la paz y que la paz empieza con la relación igualitaria entre mujeres y hombres.

claschca@prodigy.net.mx

http://www.exonline.com.mx/diario/editorial/811759

Read Full Post »

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 238 seguidores