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Forjemos la paz

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Separación familiar: un crimen

 

La situación de miles de menores de edad hijos de inmigrantes indocumentados que han sido separados de sus padres por las políticas persecutorias del gobierno estadunidense ha llegado a un grado de escándalo que apela a la conciencia mundial. Ciertamente, el acoso policial en contra de los trabajadores y refugiados extranjeros no fue iniciado por el actual presidente del país vecino, Donald Trump, pero éste lo ha acentuado y llevado a un nivel de inhumanidad sin precedente, como lo exhibe el caso de los centenares de niños que permanecen literalmente enjaulados en un almacén de Texas, a la espera de que las autoridades decidan su destino. Tan sólo en el curso de un mes, la Patrulla Fronteriza separó a 2 mil 342 menores de sus familiares en la zona fronteriza con México, lo que equivale a 70 niños por día, de acuerdo con un informe enviado al Senado por el Departamento de Seguridad Interna (DHS, por sus siglas en inglés), en lo que, a decir de la senadora Jeanne Shaheen, es una pesadilla repugnante.

Lo impresentable de esta práctica cruel y xenofóbica puede ilustrarse con el hecho de que Laura Bush, esposa del ex presidente George W. Bush, escribió en un artículo publicado por The Washington Post que nuestro gobierno no debería estar en el negocio de depositar niños en almacenes reconvertidos o colocarlos en tiendas de campaña provisionales en el desierto a las afueras de El Paso, como planean hacerlo las autoridades. Las imágenes de los menores enjaulados, escribió la ex primera dama, son una evocación siniestra de los campamentos de internamiento estadunidenses para japoneses en la Segunda Guerra Mundial, que actualmente está considerado uno de los episodios más vergonzosos de la historia de Estados Unidos.

La gravedad del atropello, ideado por el asesor de Trump, Stephen Miller, como una forma de desalentar la migración hacia Estados Unidos, promovida por el jefe de gabinete, John Kelly, y aplicada por la secretaria de Seguridad Interior, Kirstjen Nielsen, es tanto mayor si se considera que no existe ley ni reglamento alguno que la ordene; es decir, se trata de una medida discrecional y arbitraria.

De manera inesperada, la atrocidad ha resquebrajado la unidad de los políticos republicanos en torno a Trump y ha colocado a éste ante un nuevo factor de deterioro de su imagen pública.

En el extranjero las críticas no se han hecho esperar. El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad al Hussein, exigió ayer que la Casa Blanca cese de inmediato las separaciones de niños, denunció esa política como sin escrúpulos y citó a la Asociación Estadunidense de Pediatría describiendo las medidas como abuso de niños sancionado por el gobierno, que podrían llevar a daños irreparables. De su lado, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos señaló que los niños tienen derecho a no ser separados de sus padres e instó al gobierno estadunidense a no privarles la libertad en ninguna circunstancia.

Es impostergable que gobiernos y sociedades del mundo –particularmente, los de México y Centroamérica, de donde procede la mayor parte de familias separadas– unan su voz a ese coro de repudio ante lo que constituye una práctica migratoria inhumana y criminal.

 

http://www.jornada.unam.mx/2018/06/19/opinion/002a1edi

Un voto razonado

Un voto razonado

Revertir la reforma energética representará abrir la posibilidad de recuperar la plena independencia y el cabal ejercicio de la soberanía nacional

Cuauhtémoc Cárdenas

He declarado que el próximo 1º de julio mi voto será a favor del candidato a Presidente de la República que manifieste que buscará revertir las reformas de los artículos 27, 25 y 28 constitucionales en materia de energía, aprobadas en diciembre del 2013.

No se trata de una ocurrencia, ni de eludir pronunciarme públicamente, de manera anticipada, por un candidato presidencial de los que participan en la contienda electoral en curso.

Revertir esas reformas constitucionales representará —confío en que más temprano que tarde— abrir la posibilidad de recuperar la plena independencia y el cabal ejercicio de la soberanía nacional para sumarlas a los principios rectores de nuestra Carta Constitucional y, consecuentemente, del orden jurídico vigente. Significará volver a un proyecto de desarrollo autónomo; un modelo construido con el espíritu de las luchas históricas por la igualdad y las libertades, del respeto y la equidad en las relaciones internacionales; del respeto, la exigibilidad ante el Estado y la expansión de los derechos de la gente; conducido por la voluntad democrática de los mexicanos.

Con esas reformas, el Estado mexicano recuperará sus facultades para que el petróleo y el servicio público de electricidad vuelvan a incluirse dentro de los sectores estratégicos de la economía, gestionados en exclusiva por el Estado, de acuerdo al interés general.

¿Por qué esto es importante?

Políticamente, en primer lugar, porque representará la voluntad de recuperar un proyecto de desarrollo independiente, centrado en elevar los niveles de vida de la población en su conjunto, aprovechando para ellos los recursos humanos, naturales, estructuras productivas y de servicios, condiciones geográficas, relaciones y oportunidades internacionales con esa finalidad primordial. Representará, asimismo, desenvolverse de acuerdo a un proyecto construido en función de nuestros valores e identidades nacionales y regionales, de nuestras aspiraciones e idiosincrasia. Será la práctica de una política internacional que busque la equidad y la colaboración fraterna. No sería más, un modelo impuesto desde fuera, por intereses ajenos, de dependencia económica y política y de exclusión social, como el que ha regido en el país en nuestros tiempos de neoliberalismo, de 1982 a la fecha.

La reversión de esas reformas constitucionales representará también, que existe voluntad de efectivamente conducir y regular la economía. No como la crítica conservadora pretendiera señalar, para que el Estado se adueñe y haga todo, sino para que el Estado tome efectivamente la iniciativa de impulsar un proyecto de crecimiento sostenido de la economía en el largo plazo, enmarcado en una planeación democrática, igualmente de largo plazo; de disminución drástica de la desigualdad social y de oportunidades de mejoramiento iguales para todos; de regular los diferentes factores para dar equidad a la competencia comercial y económica en general; de eliminación de las asimetrías regionales.

Se debe pensar, de nuevo, en una economía mixta, con participaciones privadas, sociales, públicas y mixtas, que debieran principalmente orientarse, independientemente de las decisiones privadas que no debieran tener otra limitación que la ley, a acciones afirmativas planteadas por el Estado para superar carencias sociales y rezagos regionales y sectoriales.

La educación, la educación superior en particular, la investigación científica y el desarrollo tecnológico jugarán un papel fundamental en una nueva economía.

La industria petrolera jugó un papel fundamental en el crecimiento económico y en la industrialización de México desde 1938, año en que expropiaron los bienes de las compañías petroleras a favor de la Nación, hasta 1982, cuando los gobiernos inician el desmantelamiento propositivo y consciente de la industria petrolera estatal, así como su entrega a intereses privados, principalmente extranjeros, que continúan hasta la fecha. Hoy ningún sector puede considerarse conductor del crecimiento de la economía y menos de la elevación de los niveles de vida, y lo que se ha estado viviendo es la entrega a productores del exterior de los mercados mexicanos.

Ahora bien, en un país productor de petróleo como México, no puede negarse la importancia de la industria petrolera en el desenvolvimiento de su economía; ni desconocerse que según se oriente el desarrollo de esta industria, se condiciona el de la economía en su conjunto.

El cambio, con una nueva base constitucional, deberá comenzar al poner en marcha una política petrolera y energética en el sentido más amplio, distinta a las del largo periodo de neoliberalismo.

Los criterios para el manejo de las reservas deben ser los de prolongar su vida el mayor tiempo posible, garantizando al mismo tiempo las demandas del consumo nacional, reduciendo gradualmente la exportación de crudo y transformando industrialmente la materia prima en refinados y petroquímicos dentro del país. Por otro lado, mediante el incremento de la inversión en exploración, debe garantizarse, en función de los volúmenes de extracción, una vida de las reservas probadas de por lo menos 25 años; hoy la reserva no dará para más de 6 años si no se aumenta con una fuerte inversión en exploración, tanto para la recuperación de campos maduros, como para cuantificar con certeza los volúmenes aprovechables en depósitos por explotarse. En materia de producción, la meta debe ser asegurar el abasto de la demanda nacional con materia prima propia, según los requerimientos vayan incrementándose con el transcurso del tiempo y se eleven los consumos nacionales, sin recurrir a importaciones, al tiempo que se impulsa el desarrollo y la utilización de energías no convencionales.

Decisión importante en una renovada política petrolera, debe ser la prohibición de la fractura hidráulica —el fracking— como procedimiento de explotación, por la contaminación que causa en mantos acuíferos y en suelos, además de los altos consumos de agua que demanda, en muchos casos en zonas de agua escasa, que después de pasar por el fracking contamina y no puede tener otros usos.

Otro tema prioritario es el estímulo a la extracción de gas natural. El país no puede seguir aumentando su dependencia externa de este insumo, en particular de los Estados Unidos. México tiene recursos y Pemex debe orientar mayores esfuerzos en este campo. Es un error, en este momento, continuar concentrando la generación de electricidad en un combustible escaso, como el gas natural.

Pemex debe recuperar su condición de organismo público descentralizado. Es necesario revisar su estructura de dirección y operativa, así como garantizar un régimen fiscal que permita la mayor expansión nacional e internacional del organismo, que recupere su condición de impulsor principal del crecimiento económico y la industrialización. Garantizarse, asimismo, transparencia en todas sus actividades y erradicar todo viso de corrupción en su gestión.

Un modelo de desarrollo autónomo, del que forme parte fundamental una distribución equitativa del ingreso y la elevación substancial de los niveles de vida, en el caso de México, debe sustentarse en el aprovechamiento óptimo de sus recursos naturales, entre los que destacan los hidrocarburos. Hoy estos se manejan en función de intereses muy distantes de estos objetivos y así lo permite la ley, después de las reformas neoliberales. Resulta entonces indispensable, como se ha señalado, que el Estado mexicano recupere facultades constitucionales para conducir el crecimiento de la economía de acuerdo a un interés general.

Estas son mis razones para llamar a un compromiso público a quienes contienden en el proceso electoral en curso, de buscar revertir las reformas de diciembre de 2013 a los artículos 27, 25 y 28 de la Constitución.

Cuauhtémoc Cárdenas es un político mexicano y fundador del Partido de la Revolución Democrática

https://elpais.com/internacional/2018/06/20/mexico/1529450388_182096.html

Ajustar relatos

SERGIO AGUAYO

E N elecciones previas, el relato dominante entronizaba a partidos y organismos autónomos y minimizaba lo hecho por la sociedad. Es necesario redistribuir los protagonismos.

Ricardo Anaya se presenta como víctima de la ofensiva gubernamental y hay elementos para sustentarlo. Lástima que su calidad de víctima de la inquina oficial no se refleje en las intenciones del voto a su favor. Una posible causa estaría en que su personalidad no conecta con audiencias y auditorios; es probable que también influya una carrera con arreglos financieros poco claros, alianzas con impresentables y acusaciones de traición y duplicidades lanzadas por correligionarios de su partido.

En una de sus columnas, Ricardo Raphael lo sintetiza de la siguiente manera: “Anaya no logró defenderse con contundencia” sobre su participación en “un negocio inmobiliario cuantioso… donde está involucrado el señor Manuel Barreiro”. Eso lo “puso en una situación vulnerable que sus adversarios han utilizado sin piedad”. Comparto su opinión después de revisar las explicaciones de Anaya.

Lo arraigado de la percepción quedó demostrado después del segundo debate. Anaya dejó Tijuana con un apodo que se le ha pegado como incómoda sanguijuela. El “Ricky, Riquín, Canallín” que le clavó López Obrador ha tenido variaciones como la de “Anayín, canallín”, “vulgarcín, raterín”, etcétera. Siempre en diminutivo como si se tratara de un joven delincuente lo cual, es obvio, empaña la autoridad y legitimidad que busca proyectar quien aspira a la presidencia. Hasta aquí me he referido a los dimes y diretes de quienes viven en la jungla política. La sociedad también ha pesado.

He vivido y estudiado las elecciones presidenciales desde 1988. Las de este año, se distinguen por la calidad de la información y la finura de los análisis. La mayor parte de los hechos confiables han sido producidos y pagados por instituciones de la sociedad. En 1988 las encuestas fueron escasas y constreñidas a las grandes ciudades, además de que los medios de comunicación estaban controlados y al servicio del candidato Carlos Salinas de Gortari. En 2018 hay una multitud de sondeos de opinión, algunos de gran profesionalismo.

Otro de los aportes de este año es #Verificado2018. Notable que 89 medios, universidades y organizaciones de la sociedad civil unieran esfuerzos para revisar la veracidad de lo dicho por los candidatos. Revisamos la clasificación que hace #Verificado2018 y establecimos que Ricardo Anaya tiene el primer lugar en afirmaciones “engañosas”, “falsas”, “no se pueden comprobar”, “casi verdaderas”, “no exactas”, “verdad a medias” e “imprecisas”. El panista encabeza la lista con 29 incidentes, seguido por AMLO con 19, Meade 17 y el Bronco 14. Sería otra forma de confirmar la percepción tan generalizada de que Anaya se toma excesivas libertades en sus afirmaciones.

Esa información de calidad, facilita el trabajo de los analistas que desmenuzamos y contextualizamos la información que ponemos a disposición de quienes quieran tomarla en cuenta. En el término “analistas” incluyo a los centenares de miles de personas que utilizan las redes sociales para puntualizar, debatir, aportar. Esa parte de la sociedad está supliendo a las autoridades electorales, quienes se esmeran en no importunar con preguntas o investigaciones incómodas a los partidos que los pusieron en el cargo. En el otro extremo están quienes utilizan las redes para difamar, insultar o mentir por convicción o consigna.

Cierro el texto con dos conclusiones. La primera es que los candidatos tienen una intención de voto que refleja sus aciertos y errores y los de los partidos que los postulan. Anaya es el caso más dramático, porque sus verdaderos problemas empezarán el dos de julio. Hasta la corrupta política mexicana tiene reglas no escritas; Jorge Castañeda, coordinador de la campaña del panista, dio en el clavo al decir que llegó hasta donde está porque se “jodió a todos”. Los agraviados preparan el ajuste de cuentas. La segunda es que debemos valorar mucho más el papel jugado por medios, universidades, organismos empresariales y sociales y ciudadanía. Hay que ajustar los relatos para repartir medallas y responsabilidades de manera más equitativa. Es de elemental justicia.

https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1472403.ajustar-relatos.html

 

Aborto legal para no morir

Las mujeres argentinas plantean: legal o clandestino

 

17 de Junio de 2018

Por Jaina Pereyra*

 

Nos despertamos a ver una borrachera de júbilo en verde. Mujeres abrazándose, emoción desbordada. Mujeres rodeadas de mujeres, jóvenes en su mayoría.

Las veo y me conmueve pensar cuántas de ellas habrán pasado por un aborto en absoluta soledad, física o emocional; cuántas de ellas habrán acompañado a alguna amiga sin saber bien qué hacer porque les era igual de desconocido lo que venía. Cuántas habrán vivido la soledad de un embarazo no deseado, la vergüenza de buscar a un ginecólogo que “sí estuviera dispuesto” a practicar abortos.

Lo cierto es que todas las mujeres hemos vivido un aborto. Propio o de alguna amiga que nos ha pedido compañía. Sin embargo, algo que ocurre todos los días, que una de cada tres mujeres va a vivir, sigue siendo una discusión tan silenciosa como ciclada en las mismas posiciones.

“¿Por qué es tan difícil discutirlo?”, cuestionaba en su intervención durante el histórico debate la diputada argentina Victoria (vaya victoria) Donda. Y esa aproximación es, desde mi perspectiva, la clave del éxito de este movimiento. Las argentinas supieron replantear una discusión de décadas: rompieron la narrativa, desarmaron el contraargumento vinculándose con quienes lo esgrimían y, mágicamente, obligaron a la representación política en una época en donde la crisis de la política es, precisamente de representatividad.

Dieron lección de método. Miles de ellas en las calles, uniformadas con pañuelos verdes. La calle como cuña, el Congreso como espacio de encuentro. En términos de discurso, hicieron varias cosas interesantes.

En primera, cambiaron el núcleo de la discusión. Insistieron una y otra vez en no dejarse arrastrar a la narrativa opositora.

“Educación sexual para decidir. Anticonceptivos para no abortar. Aborto legal para no morir·. “Acá no hablamos de aborto sí o aborto no (..). Nosotros estamos discutiendo aborto legal o aborto clandestino”, decía la misma diputada.

En segundo lugar, desarmaron a los interlocutores desde el acuerdo. No los reprobaron éticamente por conservadores, por mochos, por antiderechos.

Validaron las creencias personales, coincidieron en sus preoupaciones, pero impidieron que ocuparan lo público con esas creencias personales. “Yo vine a hacerme cargo de los problemas y sé que no hay un solo legislador en la Cámara que no tenga la misma intención”, decía Silvia Lospennato y continuaba “algunos esgrimieron razones personales, creencias religiosas. Y yo las respeto todas.

Todas los respetamos, pero no son razones públicas y, por ende, no pueden imponerse en la ley de todos”.

En tercer lugar, regresaron a argumentos de antaño y los cuestionaron. Si alguien puede estar a favor de que una mujer violada aborte, entonces no se trata de la vida del embrión, sino del consentimiento sexual de la mujer, repetían una y otra vez.

En cuarto lugar, hablaron de emociones y pudieron vincularlas a la crisis de ausencia del Estado que genera el dolor evitable, como lo llamaba Gómez Morín.

“Pudimos nombrar el dolor que significa el aborto en nuestro país (…). Un dolor profundo que se confunde con la culpa, con la criminalización y la desigualdad y que se ampara en la ausencia del Estado”, comenzó su intervención Gabriela Cerruti. “De lo que estamos hablando es de que el sufrimiento no es privado, la alegría no es privada, somos capaces de generar empatía”. Y en este ejercicio pudieron humanizar a las mujeres que escogen practicarse un aborto.

Finalmente, recurrieron a la recién reivindicada sororidad. En sus diferentes dimensiones, en sus entendimientos plenos y parciales, en su banalización y en su radicalismo, el feminismo ha podido regenerar una narrativa fundamental: las mujeres sí sabemos acompañarnos. La última intervención cierra: “a las sororas, esta multipartidaria de mujeres que llegó para quedarse en la política argentina, unidas en nuestra diferencia pero siempre a favor de las mujeres. A las mujeres en sus casas, a nuestras madres y a nuestras hijas. Que el aborto sea legal, seguro y gratuito. Que sea ley”.

Conmovedor, esperanzador, admirable. No se puede definir de otra forma.

*Especialista en discurso político.
Directora de Discurseros SC.

 

http://www.excelsior.com.mx/opinion/opinion-del-experto-nacional/aborto-legal-para-no-morir/1246009

 

Tortura legal

JUAN VILLORO

 

México es una indiscutible potencia de los trámites. Lo complicado no es hacer un trabajo, sino presentar los documentos para hacerlo. La eficacia de un país se mide por la celeridad con que se pueden hacer las cosas. En Corea del Sur, el papeleo para fundar una empresa no dura más de tres días y en España basta entregar un papel firmado para que eso califique como recibo de honorarios.

Bastión de la desconfianza, México exige numerosos requisitos para hacer un cobro. ¿Nos vuelve esto más confiables? Por supuesto que no, pues hay negocios especializados en la falsificación de documentos, coyotes que “suavizan” el acceso a las ventanillas, empleados que se equivocan de sello y arruinan el procedimiento.

Nuestra relación con las dependencias oficiales es tan inescrutable como las experiencias místicas. Acabo de recibir una notificación del SAT por un “crédito” pendiente. La palabra me pareció positiva, pero se trata de una multa. Tengo un adeudo por algo que debí haber pagado en 2011, un cargo menor pero misterioso. Durante siete años hice una declaración anual y doce mensuales sin que aflorara ese asunto. Puedo inconformarme o pagar la multa. Optaré por lo más sencillo: pagar sin saber por qué. Así son las religiones.

¿Tiene caso hablar de esto? Sí, para ayudar a los historiadores del porvenir. Hace un par de años, Jorge García López publicó Cervantes: la figura en el tapiz, biografía en la que aporta importantes datos extraídos de archivos de notarías. Un testamento, una compraventa o una demanda son trámites duros de leer pero que informan sobre las condiciones de vida de una época. En el futuro se sabrá lo mucho que sufrimos.

¿Qué se puede esperar de una actividad que obliga a ir a una dependencia dos horas antes de que abran la puerta para “ganar lugar” y a resistir la espera desayunando torta #de tamal?

La tragedia se agrava con internet, que nos convierte en esclavos de nosotros mismos. Como supuestamente es sencillo mandar cosas por correo electrónico, nos la pasamos imprimiendo, escaneando y enviando documentos.

Pongo un ejemplo reciente de tortura. Una universidad pública me invitó a dar una conferencia sobre un autor que admiro mucho. No es la primera vez que colaboro con esa institución, en la que tengo amigos y una pariente cercana sin que eso me califique como gente de confianza. Una lección de la crueldad burocrática: los antecedentes no existen.

Si me fueran a contratar para trabajar ahí hasta mi jubilación, entendería que me solicitaran más papeles que en otras ocasiones. Agradezco al piadoso lector que me acompañe a revisar lo que me piden para dar una sola conferencia:

– Ficha Única de Identificación Personal (se adjunta formato).

– Una fotografía a color o blanco y negro.

– Acta de nacimiento original que incluya la CURP.

– Copia de la CURP (Clave Única de Identificación Personal).

– Copia clara del RFC.

– Copia clara de su identificación oficial.

– Copia clara de su comprobante de domicilio.

– Copia clara del último grado de estudios por ambos lados y cédula.

– Copia de su número de afiliación al IMSS.

– Currículum actualizado.

– Alta ante Hacienda con la actividad de servicios profesionales independientes.

– Carta dirigida en la que se señalen que los honorarios percibidos por parte de la Universidad no son su única fuente de ingresos.

-Copia de la última declaración anual de impuestos ante el SAT.

La lista desemboca en una amable frase: “Cualquier duda quedo a sus órdenes”. Claro que tengo una duda: ¿En qué país vivo? ¿Hay otro donde se considere racional cumplir estos requisitos para dar una charla?

Dejo a los hermeneutas del futuro averiguar por qué piden copia “clara” del RFC pero no de la CURP. Otra extravagancia: la Universidad solicita mi cédula profesional y mi currículum actualizado. Uno pensaría que, si te invitan a hablar de un novelista, saben quién eres. ¿Sirve de algo que presente mi diploma, que no es de Letras, sino de Sociología?

Daré la conferencia gratis, a no ser que eso me lleve a llenar formularios de “donación” en la Universidad.

La burocracia mexicana es tan persecutoria que el único trámite aceptable es el que no hacemos nosotros: el acta de defunción.

https://www.elsiglodedurango.com.mx/noticia/971050.tortura-legal.html

 

¿Tlatoani 2.0?

DENISE DRESSER

“En México no se mueve una hoja sin que lo sepa el Presidente”. Así era el presidencialismo con Echeverría y López Portillo y De la Madrid y Salinas de Gortari. Omnipresente, omnipotente, imperial. Hasta que a partir de 1994, tanto la voluntad como las condiciones institucionales que permitieron el hiperpoder presidencial terminaron. El PRI perdió la mayoría en la Cámara de Diputados y comenzaron los gobiernos divididos. Zedillo se cortó el dedo y rehusó nombrar a su sucesor vía el dedazo. Hubo por primera vez unas primarias en el PRI y el ocupante de Los Pinos prefirió mantener una sana distancia con su partido, en vez de asegurar su predominio. El poder comenzó a dispersarse, a exportarse más allá del Ejecutivo. México pasó de un Presidente que podía hacer mucho a un Presidente que podía hacer poco. México transitó del Presidente empoderado al Presidente acorralado. Pero la probable victoria de AMLO puede implicar la vuelta al lugar de donde venimos. “El círculo del eterno retorno”, citando a Borges.

El retorno a un Presidente fuerte, capaz de dominar el poder el Poder Legislativo, influenciar el Poder Judicial, dirigir un sistema político y económico altamente centralizado, llenar el gobierno con los suyos. Hacer lo que hicieron sus antecesores prezedillistas, que gozaban de poderes metaconstitucionales. Y podían gobernar de esa forma por las “fuentes políticas del presidencialismo en México” como las llamó Jeffrey Weldon. Son cuatro y explican el éxito y la permanencia del PRI como partido dominante durante 71 años: 1) un régimen presidencialista definido así por la Constitución; 2) gobierno unificado en el que el partido gobernante controla la Presidencia y ambas Cámaras; 3) disciplina dentro del partido gobernante; 4) un Presidente que es el líder reconocido del partido gobernante. Así fue el PRI y así se están erigiendo AMLO y Morena en esta elección.

Con el umbral de voto pronosticado, Morena ganará la Presidencia por un amplio margen, probablemente se convertirá en la fuerza principal dentro del Congreso, y en alianza con el PES y el PT podría alcanzar la mayoría necesaria para aprobar reformas constitucionales. AMLO sería el jefe máximo, reconocido así por todos los miembros de su partido, con poco disenso interno, con mínima crítica pública. Aunque el PRI y el PAN mantendrían cierta presencia en el Legislativo y el control de algunas gubernaturas, el próximo gobierno conviviría con una oposición diezmada, desfondada, con dificultades para levantarse y competir de nuevo.

Dada su conversión en partido catch all -partido canasta en el que caben todos- Morena se encamina a sustituir al PRI. Será el nuevo partido pragmático, con un arco ideológico tan amplio que bajo él caben todos: desde Paco Ignacio Taibo II hasta Manuel Espino; desde la CNTE hasta los evangélicos. Será una coalición amplia, multiclasista, apoyada por profesionales urbanos y por campesinos rurales. Será, al mismo tiempo, estatista en unos temas y neoliberal en otros; proteccionista cuando le convenga y globalista cuando no le quede otra opción. Será el paraguas protector de un nuevo régimen de partido hegemónico. Quizás menos corrupto que el PRI, pero una copia al carbón de sus bases, sus prácticas, su modus operandi clientelar y corporativo. Cargando consigo la esperanza y también los vicios. Una cuarta transformación que podría convertirse en una segunda restauración. López Obrador como restaurador del hiperpresidencialismo y Morena como encarnación del partido dominante, con un amplio abanico de poderes discrecionales a su disposición.

Este escenario es fuente de satisfacción para los seguidores de AMLO, y fuente de preocupación para quienes no lo apoyan. Los primeros celebrarán el retorno de un Ejecutivo fortalecido, que -de la mano de un partido avasallador- tendrá el respaldo para llevar a cabo su mandato. Los segundos temerán la sombra larga, extendida y antidemocrática del caudillo y sus cuates. Los lopezobradoristas argumentarán que hay un Poder Legislativo y Judicial independientes que se comportarán como contrapeso; sus críticos señalarán que ambos rara vez han actuado así. Lo cierto es que México se encamina a encumbrar a un nuevo Tlatoani, con el poder para hacer el bien si lo desea y hacer el mal sin muchas cortapisas. Cómo lo ejerza es incognoscible, pero lo ejercerá desde la punta de una pirámide.

https://www.elsiglodedurango.com.mx/noticia/971161.tlatoani-20.html

 

La forma de agarrar el taco

Todos los mexicanos de corazón están al filo de demostrarle una vez más al mundo entero lo que es llegar a un Mundial sintiéndose invencibles

La FIFA ha prohibido expresamente que los aficionados mexicanos que asistan a los juegos del ya inminente Mundial de Fútbol Rusia 2018 porten máscaras de lucha libre o rostros de jade (aunque no dice si podemos llevar penachos con largas plumas de quetzal). Al parecer, en la celebración de pasadas Copas del Mundo, no pocos distinguidos miembros del crimen organizado, carteles de la droga y políticos prófugos usaron las gloriosas máscaras de Blue Demon, el Santo y Espectrito para camuflarse en los estadios y evadir la garra de la Interpol, mas lo que no contempla la FIFA es la necesidad de capacitarse en algo que podríamos llamar Sutiles Síntomas de Mexicanidad.

Ya lo preveía Ibargüengoitia: ése que lleva pantalón de terlenka color verde pistache, de acampanado trasnochado o bien de valenciana de brincacharcos para revelar calcetines de sutil color mandarina, es indudablemente panadero en Moroleón y agreguemos que el panzón que brindará con vodka en discretos caballitos de tequila, al filo del muro del Kremlin, es contador público en un despacho de actuarios de Iztapalapa. Esa hermosa gordita que confunde la balalaika con jarana fue reina de la primavera en Silao y los siete pelados peinados como cadetes que hacen fila en el tren que ha de llevarlos a Siberia fueron en su momento Niños Héroes en una escuela primaria de Hermosillo,Sonora.

Los juniors millonarios que revenderán boletos para el partido Costa Rica-Senegal son millonarios de Interlomas con franquicias absurdas de hamburguesas vaqueras y sesudas opiniones sobre el mercado mexicano de los seguros de vida y las bienes raíces, siendo sus esposas las curvilíneas y operadísimas porristas que le van a México porque sí. Que se fije la FIFA en el inmenso coro que ya ensaya el grito de ¡Putín! cada vez que se realice un despeje de portería y el tierno estribillo de ¡Uléro! cada vez que se queje de una patada fantasma algún protagonista en la cancha. Son mexicanos los que llevan chile en polvo en bolsitas de plástico y también los que vacían el contenido de cualquier refresco en la misma bolsita de plástico con un popote como esnórquel y son mexicanos los que insistirán en ponerle un inmenso sombrero a la Miguel Aceves Mejía al primer cosaco que se les cruce camino del estadio; aquéllos que pregunten en las tiendas por el equivalente soviético de la Caguama y busquen con sincero interés la cuna donde se inventó la Montaña Rusa, ésas que se emborrachan hablando de la Ruleta Rusa y que quieren comprar unas Matrioshkas que clonen sus respectivos embarazos… todos ellos mexicanos de corazón que están al filo de demostrarle una vez más al mundo entero lo que es llegar a un Mundial sintiéndose invencibles, sabiendo que nos conformamos heroicamente con lograr la utopía de un quinto partido.

https://elpais.com/internacional/2018/06/08/mexico/1528470168_762841.html