Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 7/06/09

Las cifras y estadísticas son contundentes: cada día son más y empiezan a edad temprana. El alcoholismo gana terreno entre los niños y adolescentes de nuestro país.El mayor problema de alcoholismo a corta edad ocurre en el Distrito Federal, donde la serie más reciente de Encuestas de Consumo de Drogas en Estudiantes (2007) reveló que 45% de los adolescentes capitalinos toman alcohol y 17% abusan de la ingesta.

En el estudio “Diferencias por género en el consumo de alcohol en la Ciudad de México (1999)” se consigna que desde 1995 ha habido entre los adolescentes “una clara tendencia a beber la primera copa a edades más tempranas”.

Precisa que en 1995 el consumo comenzaba a los 22 años y para 1999, a los 17. Luego, la Encuesta Nacional de Adicciones de 2001 mostró que esa propensión bajó a los 15 años, y la de 2008 identifica los 12 años como edad de inicio en la ingesta de bebidas alcohólicas.

Otro indicador: los Centros de Integración Juvenil (CIJ) revelan que de enero de 2007 a junio de 2008, 82.4% de los niños que acudieron a tratamiento por adicciones en sus servicios de rehabilitación tomaron alcohol alguna vez, mientras que 30.4% llegaron ahí específicamente por problemas con su manerade beber. De estos últimos, 29.5% son del DF.

Según la Encuesta Nacional de Adicciones 2008, en México 57% de las mujeres estudiantes de secundaria consumen alcohol, frente a 26% de los varones. Asimismo, cuando menos 281 mil adolescentes de 12 a 17 años abusan de la bebida, esto es, que consumen al menos cinco copas por ocasión.

El principal detonador de ello durante la secundaria, revelan cifras de los CIJ, es la convivencia frecuente con consumidores habituales (así ocurre en 71% de los casos de los adolescentes adictos).

Pero además, el consumo de alcohol abre otras ventanas de riesgo: más de 30% de los menores de 15 años que lo acostumbran no toman precauciones al sostener relaciones sexuales, según expertos. Especifican que el abuso de la bebida los lleva a una mayor frecuencia de sexo, menor uso del condón y a tener mayor número de parejas.

Foro ¿A qué edad tomaste tu primera bebida alcohólica?

http://www.eluniversal.com.mx/notas/602971.html

Anuncios

Read Full Post »

Sistema electoral para las élites

¿Usted sabe quién es su diputado? ¿Sabe cómo votó durante su paso por el Congreso? ¿Sabe cuántas veces viajó al extranjero y a dónde? ¿Sabe qué iniciativas legislativas presentó? ¿Sabe cómo ha gastado el dinero público que usted le entregó a través de los impuestos? Es probable que usted no sepa todo eso y quisiera sugerir por qué: el sistema político/electoral no fue construido para representar a personas como usted o como yo. Fue erigido para asegurar la rotación de élites, pero no para asegurar la representación de ciudadanos. Fue creado para fomentar la competencia entre los partidos, pero no para obligarlos a rendir cuentas. Fue instituido para fomentar la repartición del poder, pero no para garantizar su representatividad.

Y quizás por eso hoy hay tantos mexicanos insatisfechos, descontentos, descorazonados, que no saben por quién votar o si lo harán siquiera. Quizás por eso, como lo revela una encuesta reciente realizada por la Secretaría de Gobernación, sólo 4 por ciento de la población confía en los partidos y sólo 10 por ciento piensa que los legisladores legislan en favor de sus representados. La población mira a los partidos y ve allí una historia de priízación, de complicidades, de organizaciones que dijeron enarbolar algo distinto para después actuar igual. Ve a partidos con algunas diferencias en cuanto a lo que ofrecen, pero con demasiadas similitudes en cuanto a como se comportan. Ve pluralismo en la oferta política pero mimetismo en el desempeño gubernamental. Ve a partidos corruptos, partidos que se niegan a rendir cuentas, partidos que se rehusan a reducir gastos, partidos que hacen promesas para después ignorarlas, partidos que en lugar de combatir la impunidad, perpetúan sus peores prácticas.

Allí está el PRI montado sobre el corporativismo corrupto y vanagloriándose por ello. O el PAN que prometió ser el partido de los ciudadanos pero acabó cortejando a Valdemar Gutiérrez, líder atávico del sindicato del IMSS. O el Partido Verde, única opción “ecologista” del planeta que apoya la pena de muerte mientras se vende al mejor postor y financia la farándula del “Niño Verde”. O el PRD, enlodado aún por el “cochinero” de su elección interna y que no logra remontar las divisiones internas producto de su relación de amor-odio con Andrés Manuel López Obrador. O el PT o Convergencia, saltando de alianza en alianza para ver cómo aterrizan mejor. Otorgándose salarios altos, fiesta fastuosas, aguinaldos amplios, viáticos inmensos, exenciones amplias, cónclaves en las mejores playas. Partidos cerca del botín que se reparten, y lejos de la ciudadanía; cerca de los privilegios que quieren preservar y lejos de los incentivos para sacrificarlos.

Y ante eso se nos dice que debemos votar por alguno de ellos porque si no, “afectaríamos la legitimidad de la representación política”, cuando en realidad esa representación sólo existe de manera trunca y parcial. Y se nos dice que el sistema de partidos funciona “razonablemente bien”, cuando en realidad funciona muy bien para la clase política pero muy mal para la ciudadanía. Y se nos dice que el sufragio por alguna de las opciones existentes fomentará el cambio, cuando en realidad sólo preservará el statu quo. Y se nos dice que si anulamos el voto estaríamos desacreditando a las instituciones, cuando en realidad han logrado hacerlo y sin nuestra ayuda. Y se nos dice que debemos buscar verdaderos mecanismos de exigencia para demandar que la clase política se comporte de mejor manera, cuando en realidad no existen. Y se nos dice que anular el voto sería una “táctica ineficaz”, pero nadie propone una alternativa mejor para presionar a políticos —por supuesto— satisfechos con su situación. Hoy por hoy, la clase política no tiene un solo incentivo para remodelar un sistema que tanto la beneficia. Quizás los candidatos prometerán hacerlo después de que votemos por ellos y lleguen al poder, pero una vez allí pueden ignorarnos sin costo. No hay reelección pero sí hay trampolín: saltan de la Cámara de Diputados al Senado y de allí a una presidencia municipal y de allí, de vuelta al Congreso. Una y otra vez, sin haber rendido cuentas jamás. Sin haber regresado a explicar lo que hicieron y por qué. Sin haber sido sometidos al escrutinio de electores con la capacidad de sancionar o premiar. Porque podemos llevar a alguien al poder con nuestro voto, pero no podemos castigarlo si lo ejerce en nuestra contra. Los políticos saben que han logrado erigir un muro infranqueable en torno a su alcázar; tienen una situación inusual y privilegiada que no quieren perder. Algo está mal. Algo no funciona. Algo necesita cambiar y con urgencia. Porque cuando José Woldenberg sugiere votar “por el menos malo” me parece un consejo que coloca la vara de medición al ras del suelo, que obliga a México a seguir conformándose con poco y aspirando a menos. Siento que si voto por cualquier partido —en estas condiciones— contribuiré a avalar un sistema que debe ser cambiado desde afuera, ya que nadie lo va a hacer desde adentro. Siento que si tacho la boleta en favor de cualquier persona —en estas condiciones— acabaré contribuyendo a legitimar un sistema que actúa cotidianamente al margen de la ciudadanía. Siento que si voto incluso por una persona con amplios atributos —en estas condiciones— acabaré premiando a partidos que obstaculizan la profundización democrática en lugar de fomentarla.

Por ello tendremos que pensar en acciones que contribuyan a sacudir, a presionar, a protestar, a rechazar, a manifestar la inconformidad, a reconfigurar una democracia altamente disfuncional. Por ello habrá que proponer medidas que combatan la inercia y generen incentivos para mejorar la representación. Ya sea a través del voto anulado o el voto en blanco o el voto condicionado o el voto por Esperanza Marchita o una marcha multitudinaria o un frente común conformado por millones de mexicanos insatisfechos en busca de un catalizador para el cambio. Porque el voto “sin adjetivos” ya ha demostrado ser insuficiente; la competencia entre partidos ha demostrado ser insuficiente; la alternancia entre una opción ideológica u otra ha demostrado ser insuficiente.

El problema no son las personas o los partidos; es un sistema político que no asume la representación como punto de partida, como cimiento fundacional. El problema es la inexistencia de mecanismos democráticos como la reelección, las candidaturas ciudadanas, las “acciones colectivas”, la revocación del mandato, entre tantas más. El problema es que los partidos insisten en que nos representan adecuadamente cuando no es así. No podemos seguir fingiendo; ha llegado el momento de reconocer lo que no funciona y componerlo. Porque como ha escrito José Antonio Crespo, votar por el partido “menos malo” equivale a comprar la fruta menos podrida, en lugar de presionar al vendedor a que —de ahora en adelante— venda fruta fresca. Equivale a decir que México no puede aspirar a más.

http://www.yucatan.com.mx/noticia.asp?cx=9$2900000000$4088613&f=20090607


Read Full Post »


¿Quién dijo que no se puede hablar de las cochinadas que todos hacemos?
Ésta es la pregunta que se hicieron los científicos Julieta Fierro y Juan Tonda —ganadores del Premio Nacional de Divulgación de la Ciencia en 1993 y 1998, respectivamente—, cuando decidieron escribir El libro de las cochinadas.

Dedicado a “todos los que hacen cochinadas” —como tú y yo—, el texto ilustrado por José Luis Perujo —Premio Nacional de Periodismo (caricatura) en 1993— busca demostrar que actividades como vomitar, obrar, sudar, orinar, moquear y expectorar, entre otras que están “prohibidas por las buenas costumbres”, son funciones esenciales de los seres humanos, las cuales es importante conocer para evitar enfermedades.

“Más vale aceptar ser cochino que demostrar no serlo”, es el lema que utilizan los autores para declararse abiertamente cochinos, pues aseguran que es mejor dejar salir todo lo que no le sirve al cuerpo en vez de que, por vergüenza o prejuicio, se quede dentro y cause estragos a la salud.

El libro cuenta el caso del dictador Adolfo Hitler, quien tomaba tantas pastillas para evitar los gases, que éstos tuvieron efectos tóxicos en él y agudizaron su locura. También hace referencia a un hombre francés llamado Joseph Pujol, quien se hizo famoso en el siglo XIX por su interpretación de la Marsellesa (Himno Nacional de Francia) con flatulencias —consiguiendo tonos y efectos variados— en el Moulin Rogue. Al parecer, éstos eran producidos por las grandes cantidades de agua mineral que Pujol bebía antes de cada espectáculo.

Además de estas historias, podrás enterarte de datos poco conocidos sobre la combustibilidad del excremento, la coloración de los desechos, la capacidad adhesiva de los mocos, los orígenes del WC, el origen de barros y espinillas o la lista de alimentos que contribuyen a ahuyentar al prójimo.

También podrás saber cómo se llamaba la diosa azteca de la caca, cómo reconocen los potrillos a su mamá, qué toman los yoguis de la India para purificarse, cómo le hacen los astronautas para ir al baño, por qué no debes encender un cerillo cuando estás en un establo, cuál es la importancia de un eructo en ciertas circunstancias o los beneficios de usar antitranspirante.

Para que no te confundas, al final se incluye un glosario en donde se ofrecen sinónimos de las palabras tabú relacionadas con la escatología o, como la definen los autores, “ciencia de la caca”. Y si quieres divertirte aún más, o quizá sorprender a tus amigos diciendo frases muy originales relacionadas con el reto de ser cochino, no dejes de revisar los dichos, refranes y textos relacionados con este tema tan “controvertido” y a la vez tan “natural”, que se incluyen en este volumen.

La recomendación es que leas y veas este ejemplar mientras haces tus cochinadas en el excusado, uno de los mejores lugares para la lectura, pues según dicen: “leer y hacer cochinadas, es el placer de los dioses”.

Ahora recomendamos que leas el artículo “¿Una biblioteca en el baño?”.

Bibliografía recomendada:

• Fierro, Julieta / Tonda, Juan: El libro de las cochinadas. México, editorial ADN, 2006.

http://sepiensa.org.mx/contenidos/2006/s_librocochinada/p1.html

Read Full Post »

Si una mujer decide interrumpir un embarazo, aun en el caso de una violación, “está asesinando a su hijo”; si toma la anticoncepción de emergencia, también, puesto que se pregona que es “abortiva”. El uso de preservativos tampoco es recomendable, dado que contraría la reproducción (única prueba incuestionable de compromiso y amor mutuos) y además incita al “libertinaje”, palabra tenebrosa que apela a un imaginario de concupiscencia y transgresiones, sin límites ni fronteras, obligadamente desamorado y abyecto.

Si dos personas del mismo sexo se aman, son seres “contra natura”, a los que bien podríamos hasta compadecer, a condición de que permanezcan castos. Se nieguen. Se desaparezcan. Desde el discurso de la jerarquía católica, nadie, como los homosexuales, representa esa “ignominia” de la relación “carne cruda”, meramente “hedonista”, en la que no pueden existir ni respeto ni amor ni compromiso profundo, puesto que sucede a dos y sin descendencia.

La jerarquía católica suele ser muy ruda en sus juicios del umbral hacia afuera. Lo que es difícil de entender, dada la “doctrina del amor, la comprensión y el perdón”; pero lo más indignante es lo extremadamente manga ancha que suelen ser del umbral hacia adentro.

Los de afuera, “pecadores”, desatando la ira de Dios, si usan un preservativo. ¡Ese espermatozoide que no llegará a su destino! ¡Ese ser único que fue impedido de existir contraviniendo “las leyes más sagradas de la naturaleza”! En cambio, los sacerdotes, los que pertenecen a su clan de privilegiados, se miran con el doble rasero: son sólo “humanos, demasiado humanos”, aun cuando cometan delitos particularmente graves, aun cuando transgreden las prohibiciones más absolutas desde todas las leyes: abusar de menores de edad confiados a su cuidado (violación incestuosa) o participar de una red de pederastia internet que usa niños de cero a 10 años.

“El secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano, Leopoldo González González, descartó que el involucramiento de sacerdotes en casos de pederastia y pornografía infantil aleje de los templos a los fieles: ‘Al contrario, entre más humanos nos vean, más nos van a apreciar’ (Noemí Gutiérrez, EL UNIVERSAL). Tranquilo. Impune. Soberbio. ¿Desde dónde habla el señor González? Desde su blindado coto de poder. El que les hemos permitido. ¿Con quiénes cree que habla? Supongo que con su “¡Oh, mi pequeño rebaño!”. ¿Más los van a apreciar? Los feligreses considerarían que los pederastas son casi conmovedores (a condición de ser sacerdotes) quizá la pederastia hasta los enaltece, porque le permite al “pequeño rebaño” desacralizar sus imágenes.

También Marcial Maciel fue designado con el mismo calificativo: “Era humano”. ¿Qué tendríamos que entender por “humano” en este contexto de horror beatificado? El abuso sexual, las perversiones en todas sus formas son “humanas”. No hay animales perversos. Sabemos que la perversión, “tan humana”, consiste exacta y meticulosamente en deshumanizar al otro. Usarlo. Denigrarlo. Consumirlo como si fuera una cosa.

La ley tiene previstos castigos para los abusadores aquí en la tierra. En el caso de los sacerdotes, con todos los agravantes. “El representante de la CEM indicó que ‘casi siempre cuando acontece esto en un sacerdote es noticia que incluso dura una o dos semanas, cuando hay noticias tan importantes que también hay que ver… de una gotita hacen un mar, hay que preguntar qué criterio y cómo lo utilizamos, pues el mal es noticia y el bien no’”… (Carolina Gómez, La Jornada). Si fueran a juicio duraría bastante más de dos semanas. En todo caso, en el abusado la realidad vivida en su integridad dura toda la vida.

Sonaría “humano” (en términos de “¿cómo no comprenderlos?”) que dos sacerdotes adultos se enamoren entre sí, dejen sus votos y se unan en una sociedad de convivencia. También es “humano” que un sacerdote adulto se enamore de una feligresa adulta. Relaciones de pares. Consensuadas. Pero el señor González hablaba de pederastia. En la lógica de su discurso, serían igual de casi bienaventurados quienes, en otros oficios, desde una posición de poder (en las que pueden darse relaciones de idealización semejantes al vínculo sacerdote-feligrés), abusen de los niños a su cuidado: profesores, sicoanalistas infantiles, pediatras. Es decir, todos aquellos/as que en un momento encarnen la posición idealizada del “sujeto supuesto a saber”, porque como consecuencia de sus actos, el gremio y la sociedad ganarían de esta “humanización” igualitaria. Que los ruines sean ruines no tiene ningún mérito. Nada tan entrañable —al parecer— como la perversión de los “buenos”.

Con respecto al crimen de la pederastia, en el Vaticano, los tiempos cambiaron considerablemente. Me sorprende, que el representante del Episcopado Mexicano no haya leído las rotundas declaraciones de su autoridad máxima: tolerancia cero a la pederastia.

Benedicto XVI, discurso a los obispos: “En el ejercicio de vuestro ministerio pastoral, en los últimos años han tenido que responder a muchos dolorosos casos de molestias sexuales a menores. Estos son mucho más trágicos cuando quien los cumple es un eclesiástico. Las heridas causadas por semejantes hechos son profundas, y es tarea urgente restablecer la confianza cuando ha sido traicionada. En vuestros continuos esfuerzos de enfrentar este problema de manera eficaz, es importante establecer la verdad de lo que sucedió en el pasado, tomar todas las medidas aptas para evitar que se repita en el futuro, asegurar que los principios de justicia sean plenamente respetados y, sobre todo, cuidar a las víctimas y a todos los que fueron afectados por estos crímenes anormales”.

¿Será que Benedicto XVI quiere “hacer noticia del mal y no del bien”? ¿Será que el Papa “de una gotita hace un mar”? Quizá no ha entendido los argumentos “humanistas-igualitaristas” del Episcopado Mexicano. Se los tendrían que explicar.

Escritora

Read Full Post »

Los desórdenes de la personalidad son no sólo todo-penetrantes, pero también difunden y el dimensión de una variable-cambiar de puesto. Está gravando y emocionalmente el harrowing para mirar cómo a amó uno es consumido por estas condiciones perniciosas y en gran parte incurables. Las víctimas adoptan posturas que varían y reaccionan de diversas maneras al abuso inevitable implicado en lazos con los pacientes desordenados de la personalidad.

1. Optimismo malo

Una forma de autoengaño, rechazando creer que algunas enfermedades son intratables. Los optimistas malos ven muestras de la esperanza en cada fluctuación, leen significados y modelos en cada ocurrencia, elocución, o resbalón al azar. Estas defensas de Pollyanna son variedades de pensamiento mágico.

“Si solamente él intentó difícilmente bastante”, “si él realmente deseó solamente curar”, “si solamente encontramos la terapia derecha”, “si solamente sus defensas estaban abajo de”, “debe haber algo bueno y de mérito bajo la fachada horrible”, “nadie puede ser que malvado y destructivo”, “él debe haber significadola diferentemente” “dios, o el ser más alto, o el alcohol, o el alma es la solución y la respuesta a mis rezos”.

De mi libro, “amor malo del uno mismo – Narcissism revisitó”:

“El asimiento del narcissist y del psychopath tal pensamiento adentro undisguised descubierto desprecio. A ellos, es una muestra de la debilidad, el olor de la presa, una vulnerabilidad gaping. Utilizan y abusan de esta necesidad humana de la orden, bueno, y del significado – mientras que utilizan y abusan de el resto de las necesidades humanas. Gullibility, ceguera selectiva, optimismo malo – éstas son las armas de la bestia. Y abusados son duros en el trabajo proveer de él su arsenal.”

Se lee “su taza Mitad-llena o es él a medias vacío?”

2. Fantasías del rescate

“Es verdad que él es chauvinista y que su comportamiento es inaceptable y repulsive. Pero todo lo que él necesita es un poco amor y hacia fuera lo enderezarán. Lo rescataré de su miseria y desgracia. Le daré el amor que él faltó como niño. Entonces el suyo (narcissism, sicopatía, paranoia, reclusiveness) desaparecerá y vivirá feliz siempre después.”

3. Uno mismo-flagellation

Sensaciones constantes de la culpabilidad, del self-reproach, de la uno mismo-recriminación y, así, del self-punishment.

La víctima de sádicos, de paranoicos, de narcissists, de fronteras, de pasivo-aggressives, y los psychopaths interna la crítica que atormenta y de humillación sin fin y les hace sus el propios. Ella comienza uno mismo-a castigar, a retener, a solicitar la aprobación antes de cualquier acción, a renunciar sus preferencias y prioridades, para borrar su propia identidad – esperando a así evite los dolores atroces de los análisis destructivos de su socio.

El socio es a menudo un participante dispuesto en esta psicosis compartida. Tal folie un deux puede nunca ocurrir sin la colaboración completa de una víctima voluntariamente subordinada. Tales socios tienen un deseo que se castigará, para ser erosionado con las amenazas veladas y no así que veladas las críticas constantes, penetrantes, de las comparaciones desfavorables, actuando hacia fuera, las traiciones y las humillaciones. Les hace la sensación limpiada, “santa”, entera, y sacrificatoria.

Muchos de estos socios, cuando realizan su situación (es muy difícil discernirla del interior), abandonan a socio desordenado de la personalidad y desmontan el lazo. Otros prefieren creer en la potencia curativa del amor. Pero aquí ame se pierde en un shell humano, incapaz de la sensación todo menos de emociones negativas.

4. Emulación

La profesión psiquiátrica utiliza la palabra: “epidemiología” cuando describe el predominio de los desórdenes de la personalidad. ¿Son los desórdenes de la personalidad enfermedades comunicables? De una manera, están.

De mi libro, “amor malo del uno mismo – Narcissism revisitó”:

“Alguna gente adopta el papel de una víctima profesional. Sus restos de la existencia y mismo de la identidad solamente y enteramente en su victimhood. Llegan a ser egocéntricos, desprovistos de empathy, de abusivo, y de exploitative. Este la víctima “pros” es a menudo más cruel, vengeful, vitriolic, faltando en la compasión y violento que sus abusadores. Hacen una carrera de ella.

El afectados entretienen la noción (falsa) que pueden dividir en compartimientos su (e.g., narcissistic, o sicópata) comportamiento abusivo y dirigirlo solamente en sus victimizers. Es decir confían en en su capacidad de segregar su conducta y de ser verbalmente abusivos hacia el abusador mientras que son civiles y compasivos con otros, actuar con la maldad donde su socio mental-enfermo se refiere y a caridad cristiana hacia todos los otras. Creen que pueden dar vuelta por intervalos a sus sensaciones negativas, sus arrebatos abusivos, su vindictiveness y vengefulness, su rabia oculta, su juicio no-que discrimina.

Esto, por supuesto, es falso. Estos comportamientos se derraman encima en transacciones diarias con los vecinos, los colegas, los miembros de la familia, los compañeros de trabajo, o los clientes inocentes. Uno no puede ser en parte o temporalmente vindictive y crítico más que uno puede ser en parte o temporalmente embarazado. A su horror, estas víctimas descubren que han sido transmuted y transformaron en su pesadilla peor: en sus abusadores – malévolos, viciosos, el faltar empathy, egotista, exploitative, violento y abusivo. “

Fuente del artículo: http://www.afroarticles.com/article-dashboard

El SAM Vaknin (samvak.tripod.com) es el autor del amor malo del uno mismo – Narcissism nuevo y después de la lluvia – cómo el oeste perdió el este. Él sirvió como un columnista para la revisión de Europa central, político global, PopMatters, eBookWeb, y Bellaonline, y mientras que un correspondiente mayor internacional unido del negocio de la prensa (PUI). Él era el editor de la salud mental y de las categorías del este centrales de Europa en el directorio y la habitación abiertos 101. Web site del SAM de la visita en samvak.tripod.com

http://www.afroarticles.com/es/article-dashboard/Article/Victim-reaction-to-Abuse-by-Narcissists-and-Psychopaths/18946

Los artículos en español de Sam Vaknin pueden ser vistos en esta página

Read Full Post »