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Archive for 7/04/17

Pascua, tiempo de jacarandas

Octavio paz, Elena Poniatowska y Paco Ignacio Taibo I, inspirados por el árbol; su mayor resplandor, en esta temporada

Por Verónica Martínez Sánchez

Vaivén Por la tarde, ya al subir; por la noche, ya al bajar; yo quiero pisar la nieve azul del jacarandá… Rafael Alberti

La caída de sus flores y semillas produce efecto alfombra. Aunque las jacarandas viven mejor en la cercanía de la costa, la ciudad de México goza cada primavera del espectáculo azul violáceo ofrecido únicamente por este árbol.

Su belleza inspiró a Paco Ignacio Taibo I, un año antes de su muerte, a relatar “a mí estos tiempos de Semana Santa me provocan un sentimiento de indecible pasión por esta metrópoli, porque es el tiempo de las jacarandas”.

En su artículo titulado “Tiempo de jacarandas”, difundido el 18 de abril de 2007, menciona: en su desfachatada belleza no se conforman sólo con el aire y crean en el suelo tapetes floreados que son una alegría de paisaje en que uno quisiera poder levitar, porque da pena pisarlas.

Octavio Paz también fue inspirado por las jacarandas. En su poema Utacamud, dice:

Arriba, Entre los fuegos de artificio de la jacaranda, graznan los cuervos, alegremente.

Así como estos dos grandes escritores, la también conocida como jacarandá, ha inspirado muchas más obras.

Este bello espectáculo se lo debemos al ex gobernador veracruzano Teodoro A. Dehesa Méndez quien en 1905 trajo la especie para su reproducción. Fue tan exitosa su aclimatación que de inmediato se trasladó a la ciudad de México, donde se plantó en avenida Insurgentes y en diversos parques y jardines públicos. En la actualidad también las podemos ver sobre Paseo de la Reforma y colonias como la Condesa.

Otro gran admirador de esta colorida especie fue el general Lázaro Cárdenas, quien mandó plantar muchas más en México, “porque le daban alegría y elegancia a la ciudad”, cuenta a La Razón el historiador Enrique Krauze.

“Yo tengo una jacaranda frente a mi oficina. Cuando compré el cascarón de una casa, en la que construí Clío y Letras Libres, todo estaba derruido, pero tenía una jacaranda. Entonces construí mi oficina frente al árbol”, señaló.

En la literatura, por ejemplo, el poeta Pablo Neruda tenía una en su casa, ubicada en la ciudad de Valparaíso, en Chile.

“No se sabe con exactitud qué país envió la especie a México, pero debió haber llegado vía Estados Unidos”, relata Héctor Benavides Meza, investigador titular del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales Agrícolas y Pecuarias (INIFAP).

Explica que a diferencia de otras especies, ésta primero florece y posteriormente sale su follaje, convirtiéndose en la única planta estacional, es decir, que nos anuncia la llegada de las cuatro estaciones del año.

Inicia a florecer en primavera; su follaje cambia en verano; sus hojas caen en otoño y en invierno no tiene hojas, para que después se repita el ciclo.

“El proceso de crecimiento de una jacaranda es muy lento, pues tarda entre 12 y 18 meses en alcanzar un metro de altura y es cuando se puede transplantar”, relata la floricultora Gudelia Bustamante, quien se dedica a la producción del árbol desde hace más de 23 años. Tarda 30 años en alcanzar su altura máxima.

Para su reproducción las semillas se dejan secar de seis a siete meses en un lugar ventilado, para sembrarlas a principios de febrero.

Anualmente, Bustamante produce dos mil árboles que comercializa en el DF.

Así, México es uno de los países privilegiados por albelgar jacarandas, al gual que Brasil o Chile, pues en otras naciones como Cuba no hay.

http://www.razon.com.mx/spip.php?article28644

 

 

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De nuevo con dados cargados

LORENZO MEYER Jueves 6 de abr 2017, 8:36am

Agenda ciudadana

 

“La campaña electoral del Estado de México se está llevando en condiciones de ‘elección de estado’. Ganar así es, a la larga, perder mucho y todos” — Lorenzo Meyer

El proceso electoral del año próximo se inició desde hace meses. Las elecciones del Estado de México (EM) del 4 de junio son un disparo de salida y, una vez más, el proceso lleva a plantear la vieja, pero incumplida, exigencia que le hiciera Francisco I. Madero al gobierno porfirista ciento siete años atrás: ¡sufragio efectivo!

Todo indica que, como desde tiempos de don Porfirio, quienes hoy tienen las riendas del gobierno federal y local en el EM se han propuesto seguir jugando la partida electoral con los dados cargados. Cargados claramente en favor del partido que, desde 1929 y de manera ininterrumpida, ha gobernado esa entidad.

El esfuerzo hecho desde hace decenios para superar las elecciones predeterminadas y para que México ingrese al espacio de las elecciones efectivamente competidas y equitativas, sigue sin alcanzar su meta.

La Erosión de lo Viejo. En el EM, la última elección de la “normalidad priista”-la anterior a la crisis económica de finales del gobierno de José López Portillo- fue la de Alfredo del Mazo González, padre del actual candidato del PRI e hijo de otro gobernador. Ese Del Mazo ganó en 1981 con el 82.4 % de los votos. En 1987, Mario Ramón Beteta fue electo con un 10 % menos: el cambio de época empezaba a manifestarse. Al final del salinato, en 1993, el aparato que depositó en el palacio de gobierno de Toluca a Emilio Chuayffet resintió otro bajón, también del 10 %, y ya sólo logró el 62.3 % del voto. Arturo Montiel y Enrique Peña Nieto (EPN) en 1999 y 2005 debieron conformarse con un triunfo de mayoría relativa: con el 42.4 % y 47.5 % de los sufragios, respectivamente. Sin embargo, en 2011 Eruviel Ávila, un priista que no pertenecía a la “aristocracia mexiquense”, logró imponerse como candidato y además recuperar la mayoría absoluta para el PRI con el 61.9 % del voto. En buena medida, ese repunte tricolor se explica menos por el buen gobierno del PRI y más por el aparatoso fracaso del PAN calderonista, que a nivel del EM pasó del 24.7 % al 12.8 %y con un PRD que a duras penas mantuvo lo que tenía: poco más del 20 %.

El Combate de Retirada. Hoy, el PRI mexiquense difícilmente puede aspirar a repetir los resultados del 2011. Esta vez le toca asumir a sus propias fallas -notablemente, la inseguridad y la corrupción- y las del gobierno federal dominado por mexiquenses. Para neutralizar este efecto negativo y no sufrir una derrota a nivel nacional en 2018 -el EM significa un padrón de 10.5 millones de electores y una buena cantidad de recursos materiales indispensables para enfrentar el reto que le presenta Morena-, el PRI cuenta con dos viejas cartas: una oposición dividida -Morena, que ya ha sustituido al PRD como la opción de izquierda, simplemente no puede aliarse con el PAN- y una abundancia de recursos materiales para cargar los dados electorales comprando e induciendo el voto. Y en este aspecto ¡vaya que si tiene instrumentos y motivación para defender su monopolio de 88 años de ejercicio del poder!

Para cargar los dados, dese hace meses el gobierno empezó a inundar al EM con dádivas a los grupos que tradicionalmente han alimentado la política clientelista del PRI: los pobres. Y es que de mucho tiempo atrás, los menos afortunados ven en las temporadas electorales y de movilizaciones, una rara oportunidad para sacar algún beneficio de la necesidad -y de la urgencia-, que tienen de ellos la clase política. Los mexiquenses pobres no son pocos. Según el Coneval, en 2014 la población en situación de pobreza en esa entidad llegaba al 49.6 %, (http://www.coneval.org.mx).

Todos los partidos echan mano de las prácticas clientelares, pero quien más recursos y experiencia tiene en este campo es el PRI. Para fines del año pasado, la prensa advertía de una “cargada” a favor del PRI mexiquense y que incluía al presidente y su gabinete -al final todo el gabinete- para visitar el EM, inaugurar obras por 6,765 millones en los últimos seis meses y repartir a en puertas “apoyos sociales”, (Reforma, 27 de noviembre 2016 y 5 de abril, 2017). Esa cargada ha ido in crescendo y el carácter de los apoyos va desde tarjetas de “La Efectiva” de Banorte y materiales de construcción hasta herramientas, computadoras y créditos para vivienda. A la fecha, el senador Mario Delgado calcula que los gobiernos federal y local han gastado en el EM 2 mil millones de pesos, y en los próximos dos meses la suma podría multiplicarse, (Proceso, 2 de abril, 2017).

Lo que se Gana y se Pierde. Si gracias al enorme gasto legal e ilegal y en cualquier caso absolutamente contrario a la equidad, el PRI derrota una vez más a la alternancia en el EM, no hay duda que su victoria le ayudará mucho en “la madre de todas las elecciones”, la de 2018. Sin embargo, el costo en legitimidad de la operación será enorme. Y no se trata de la legitimidad de un partido que ya de por sí tiene muy poca -el PRI-, sino de la de toda la estructura institucional. Una estructura muy desprestigiada por corrupta e ineficiente, que está montada en una sociedad terriblemente polarizada, en una economía que no avanza y en tensión con su poderoso vecino del norte.

Ganar en esas condiciones el corto plazo es una forma dramática de perder el largo, el futuro, y de perderlo todos.

http://www.lorenzomeyer.com.mx

agenda_ciudadana@hotmail.com

https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1328821.de-nuevo-con-dados-cargados.html

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El odio que no queremos ver

México hace caso omiso del rosario de prácticas ilegales que tienen lugar en su frontera sur

Un candidato a la presidencia de México propone a la Casa Blanca hacer un muro infranqueable que selle la frontera entre los dos países. El funcionario de Washington responde que México sería incapaz de sellar nada, debido a la porosidad y extensión de la enorme franja que divide a Estados Unidos de su vecino. “Pero es que no sería esa frontera la que sellaríamos, sino la de Guatemala”, responde el otro. “Para Estados Unidos, México ha dejado de ser un problema en términos migratorios, llevamos dos años en los que el saldo es insignificante, pero en cambio Centroamérica padece una verdadera diáspora. La frontera sur de México es un coladero: miles de hondureños, salvadoreños y guatemaltecos la cruzan todos los días y atraviesan nuestro territorio para llegar a California y Texas”.
El estadounidense sigue objetando: en manos de mexicanos un muro con Guatemala solo sería una fuente más de corrupción, eso no sellaría nada. El otro responde: es que no sería una frontera con México, sino con Norteamérica. Limpiamos una franja de doscientos o trescientos metros de ancho a todo lo largo de la línea y le damos estatuto jurídico especial. Y los tres países, Estados Unidos, Canadá y México, nos encargamos del control y la vigilancia, de manera conjunta. El de la Casa Blanca saliva. La derecha todavía no se recuperaba de la pérdida de control del Canal de Panamá; establecer un dique de 1.000 kilómetros tan lejos de la frontera real podría ser un perímetro de seguridad. Una muralla contra el sur profundo. Con la ventaja de que la intervención estaría legitimada por una aparente fuerza trinacional. Asume que en el fondo el control de dicha fuerza lo tendría Washington.

Lo anterior es ficción. Un pasaje resumido de mi última novela Los Usurpadores (Planeta): un político mexicano en búsqueda desesperada del apoyo de Washington a su candidatura. El argumento puede ser inventado, pero no la actitud. Los mexicanos hemos buscado el apoyo de la comunidad internacional para resistir el muro absurdo que pretende Donald Trump, pero hacemos caso omiso del rosario de prácticas ilegales y las ignominias que tienen lugar en la frontera sur.

Apelamos a la solidaridad de la propia sociedad estadounidense para impedir la violación a los derechos humanos de nuestros migrantes, pero hemos hecho la vista gorda de las infamias sin nombre que sufren los centroamericanos al cruzar nuestro territorio.

Los abusos del sheriff Joe Arpaio, de Arizona, terribles como son, resultan anecdóticos frente a los testimonios de familias centroamericanas que son repetidamente vejadas, asaltadas y violadas en su paso por México. Por no hablar de más de medio millar de asesinados y desaparecidos por año (estadísticas de la organización Missing Migrant Project).

En algunas regiones el crimen organizado ha convertido el trabajo forzado de migrantes en una lucrativa actividad paralela. A las mujeres, para nutrir las redes de explotación sexual; a los hombres y niños como mano de obra en sembradíos, laboratorios y otras actividades vinculadas al tráfico de drogas. La escala y la crueldad del fenómeno ha sido documentado y develado, pero poco se ha hecho al respecto. De hecho, una investigación de 2015 de Redodem (Red de Documentación de las Organizaciones Defensoras de Migrantes), reveló que el 41% de los delitos, robo en particular, fueron cometidos por autoridades de distintos niveles del Gobierno.

Ante la indignación que generan estos hechos, el Estado mexicano ha lanzado algunas iniciativas como el Programa Frontera Sur, pero sin la voluntad política ni el presupuesto para hacer alguna mella en el ingente problema. Los testimonios dejan en claro que cualquier discriminación que puedan padecer los centroamericanos en Estados Unidos, similares a los que pueden sufrir nuestros compatriotas, son una minucia frente a las atrocidades de las que algunos son víctimas en México. La molestia que ha provocado las agresiones de Trump en contra de México tendrían que ser un revulsivo para que los mexicanos revisen a fondo y pongan coto a la violencia que se ejerce contra los ilegales que vienen del sur. No podemos apelar al derecho ni a la misericordia cuando somos incapaces de otorgarla a otros aún más necesitados.

@jorgezepedap

 

http://internacional.elpais.com/internacional/2017/04/06/mexico/1491431847_005060.html

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