Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 31 mayo 2017

Sabotajes mexiquenses

 

Raymundo Riva Palacio

La tensión que ha caracterizado la campaña electoral en el Estado de México está alcanzando nuevos niveles. El fenómeno que representó la candidatura de Delfina Gómez con Andrés Manuel López Obrador detrás de ella, rompió las expectativas y generó preocupaciones y temores. Como se detalló en la columna anterior, bajo cualquier medición, el resultado de la elección se encuentra en el espacio de lo incierto, lo que lleva a una proposición: la aceptación de lo cerrado de la contienda es, para efectos prácticos del PRI, una derrota anticipada. Sin embargo, no necesariamente se puede cancelar prematuramente lo que pase en las urnas el próximo domingo, cuyo desarrollo y resultado tendrán que esperar a ese día. Nadie puede saber lo que pase en tierras mexiquenses salvo, quizá, que la elección será entre Gómez y el priista Alfredo del Mazo, y entre todo un aparato electoral, el mayor en la historia del PRI, contra el malestar, el mayor también en la historia del PRI.

López Obrador denunció hace días que la elección en el Estado de México fue organizada desde Los Pinos, desde donde está dirigida. Aunque oficialmente se niega que así sea, así es. En este mismo espacio se ha reseñado durante semanas el interés y la participación directa del presidente Enrique Peña Nieto en la campaña de Del Mazo, así como su intervención directa y continua en el proceso. Si alguna vez existió una elección de Estado, la mexiquense es lo más sofisticado que pueda encontrarse.

Los cálculos extraoficiales, estimados por funcionarios federales, ubican el nivel de gasto por arriba de 31 mil millones de pesos, 10 mil en recursos federales directos para obras y programas, y el resto –mucho en efectivo y proveniente de los estados– para la operación en campo de poco más de 70 mil personas, que llovieron de todo el país para apoyar la campaña priista. La saturación de operadores ha sido tan grande, que uno de quienes los organizan comentó: “Han habido ocasiones que en una sola colonia nos topamos cuatro equipos de diferentes partes del país”.

Además de la dirigencia del PRI, funcionarios federales –a nivel incluso de secretarios de Estado– y exgobernadores se encuentran al mando de la operación electoral, que está buscando garantizar la lealtad de los priistas movilizados el domingo con su voto, y evitar lo que llaman el ‘fenómeno Chetumal’, donde más de 50 mil priistas escogieron en ese bastión priista al candidato de la oposición al gobierno de Quintana Roo, Carlos Joaquín, o lo que les sucedió en Veracruz, donde de los 600 mil priistas movilizados para votar por su candidato a gobernador, 400 mil lo hicieron por sus opositores. Dinero es lo que están dando en las tierras mexiquenses, y temor es lo que están vendiendo. Las dos herramientas no han funcionado, sin embargo, en el pasado.

La tercera herramienta que se está preparando, de acuerdo con personas que conocen las entrañas de la organización, es el sabotaje. Según explican, se tiene un mapa de las casillas en donde se puede definir la elección en contra del PRI. Un buen número de ellas, indicaron, están en la zona oriente de la Ciudad de México, donde se encuentran ocho municipios conurbados en poder del PRD, el PRI y de su aliado electoral, Antorcha Campesina. Pero también hay casillas definitorias en la zona nororiente de la Ciudad de México. Un diagnóstico dado a conocer la semana pasada por el PAN mexiquense, reveló que son 417 casillas en 25 municipios donde puede haber coacción y alteración del voto. El reporte identificó los municipios de Ecatepec, Chimalhuacán y La Paz como susceptibles a manipulación por parte del PRI en la zona conurbada, mientras que Morena, señaló, puede hacer lo mismo en Texcoco y Chalco.

Lo que no registró el PAN, que se concentró en los mecanismos de coacción de voto el próximo domingo, es lo que señalaron personas cercanas a la organización electoral del PRI, quienes dijeron que entre los planes para esa zona se comprende que en caso extremo se genere violencia en la casilla, para de esa forma anular la elección en esa sección. Jugar a la violencia en una elección que se prevé tan competida es irse al extremo de los riesgos, donde sin embargo parece haber priistas dispuestos a llegar a esos niveles para evitar una derrota en municipios densamente poblados. A lo que han llegado es a medir costos contra beneficios, aunque visto antes de que suceda para alguien cuya vida política y pública no se pone en riesgo, los costos parecen ser mayores que los beneficios. Los criterios deben ser diferentes para los priistas, al tener listos los planes de sabotaje electoral.

La elección en el Estado de México apunta para judicializarse y que sea impugnada por todos, inclusive el partido que gane, salvo que la diferencia sea significativamente alta. Esto sería la normalidad en los tiempos modernos mexicanos. Lo extraordinario y regresivo sería la violencia en los comicios, donde se puede saber cuándo y cómo comienza, pero no cuándo ni cómo termina. El secretario de Gobernación ha hablado con los gobernadores para que las elecciones sean desarrolladas en paz. Probablemente la inercia que llevan las campañas los tenga rebasados y de ahí la preocupación, o quizá sólo sea una simulación porque la victoria es el único objetivo. Es deseable que haya responsabilidad de todas las partes, y que sean las urnas las que marquen el destino.

Twitter: @rivapa

http://www.elfinanciero.com.mx/opinion/sabotajes-mexiquenses.html

 

Read Full Post »

Versus Moreira

SERGIO AGUAYO Miércoles 31 de may 2017, 3:53am

 

Para René Delgado

Agradecido por décadas

De afecto y respeto mutuo

H E demandado por difamación y daño moral a Humberto Moreira Valdés, exgobernador de Coahuila, expresidente del PRI y actual candidato a diputado local plurinominal por el Partido Joven de aquella entidad.

El 12 de octubre de 2016 el profesor Moreira envió una carta a la Vanguardia de Coahuila reproducida por otros medios nacionales. En ella recordaba que él “no era Gobernador cuando tuvieron lugar los terribles hechos de Allende”, para luego declararse sorprendido de que “el columnista insista en ello”. El profesor reaccionaba a mi columna Los dos Moreira publicada por la mañana: Humberto Moreira, dije, “ya no era gobernador en el aciago fin de semana de marzo de 2011” cuando sucedió la tragedia de Allende. En otras palabras, en su misiva el profesor mintió, me difamó y me causó daño moral porque puso en entredicho el cuidado que tengo en respetar los hechos.

¿Demandarlo o dejar pasar la frase?, ¿invertir tiempo, dinero y esfuerzo en ese juego de azar que son los tribunales mexicanos? Lo medité por meses con mis abogados Héctor y Sergio Beristain. Decidimos seguir adelante, primero, porque las demandas por daño moral se han convertido en un instrumento de los poderosos para intimidar y desgastar a periodistas y defensores. Si se recuerda, hace casi un año el profesor utilizó tres sustentadas frases para demandarme por más de diez millones de pesos (en mi demanda no incluí monto).

Recurro a tribunales que hasta ahora han sido parciales al profesor. Humberto Moreira encontró en Alejandro Rivera Rodríguez un juez amigo que le concedió peticiones absurdas, incluida una evaluación psicoanalítica con cuestionario sesgado. Después de varias inconformidades, optó por excusarse. El nuevo juez ya tiene en sus manos la demanda del profesor y la mía; confío en que con él sí tendremos equidad y terminará el patrón de favoritismo a Moreira.

Entre los grandes problemas nacionales está la parcialidad, corrupción o ineficacia de la mayoría de las dependencias y funcionarios encargados de emparejar el piso. Nos habituamos a la indefensión. Hago un paréntesis para demostrar esta actitud con las elecciones del próximo domingo. Se dedica una atención excesiva a la personalidad y a los dimes y diretes de quienes contienden. Se menciona de pasada la compra de votos y la intervención de los gobiernos.

Aceptamos comicios sin limpieza ni confiabilidad y nos resignamos a la ausencia e indolencia de la trinidad arbitral. El INE vive en el optimismo y lo imitan los 32 organismos estatales, los tribunales electorales son pomposos e inútiles y las fiscalías emulan, en el mejor de los casos, a una Fepade que tuvo la meteórica y efímera existencia de una luciérnaga. Son un trío de inútiles.

En esa languidez insertemos la candidatura de Humberto Moreira a diputado plurinominal local de Coahuila por el Partido Joven. Como es improbable que ese partido rebase ese nivel, es legítimo suponer que busca el santuario del fuero que complementaría el arropamiento que le da el PRI y el presidente. En ese proceso, el polémico profesor se enzarzó en una feroz pelea con el expresidente de la república y del PAN, Felipe Calderón Hinojosa. En el intercambio de tuits, comunicados y videos hay materia para varias demandas por daño moral.

Es bien revelador que en lugar de actuar jurídicamente contra Felipe Calderón, Moreira optara por demandar a dos diarios (Reforma y Vanguardia de Coahuila) por publicar información sustentada en documentos. Se refuerza la red de complicidades entre las élites del poder y hay una ofensiva multidimensional contra medios y periodistas incómodos y defensores de derechos humanos que los acompañan. Quieren amedrentarnos y callarnos.

Vivimos tiempos difíciles y confusos. El desaliento se extiende. Demandé a Moreira por difamación y daño moral esperanzado en que se me hará justicia, pero sabiendo que ésta no es una flor silvestre. Hay que cultivarla y cuidarla. Uno de los mejores fertilizantes es no dejarse intimidar. Son tiempos para organizarse y participar en la defensa de las grandes y las pequeñas causas. Ningún poderoso cederá sus cuantiosos privilegios y nos hará concesiones. Las libertades no se mendigan, se conquistan.

 

https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1346068.versus-moreira.html

Read Full Post »

JESÚS SILVA-HERZOG

Abdicación de la palabra

No es extraño discrepar del relato oficial. Es frecuente que su visión de las cosas no convenza, que nos parezca una interpretación parcial de la realidad, una visión equivocada de los hechos o hasta un relato abiertamente artificioso. Pero lo que suponemos es que el gobierno tendrá una versión de las cosas, que ofrecerá un relato, una versión, un panorama de la realidad. Que defenderá su política, que se empeñará en justificarla. Eso es lo que más sorprende de la comunicación oficial: el desinterés por exponer su idea. Su abdicación de la palabra. Desde hace ya muchos meses, se presenta como una administración derrotada ante la opinión pública, un gobierno que no hace siquiera el esfuerzo por presentar su argumento.

Toda política es una interpretación de la realidad. Una definición de lo que importa y una propuesta de lo que ayuda. La política se planta narrativamente en el mundo porque necesita contar la historia de lo inmediato para explicar el sentido de la acción pública. No es que sea puro discurso; es, ante todo, acción. Pero puede decirse que el discurso de la acción es parte de la acción misma. Con el discurso se teje el diálogo con las distintas fuerzas de la sociedad, se configura el debate y el contraste de las posiciones. Con la palabra se convoca a la ciudadanía y se hilan alianzas. El gobierno de Enrique Peña Nieto hace tiempo que no ha intentado ese coloquio. La confusión nacional es también resultado de ese mutismo oficial. ¿Qué piensa el gobierno? ¿De qué manera entiende los desafíos que tiene frente a la nariz? ¿Tiene alguna idea de cómo encararlos?

Tuvo un cuento, es cierto. Nunca fue particularmente elocuente para describir sus encantos, pero era claro que iba detrás de la fantasía de la modernidad. Se colgó de un relato del cambio, adoptó un paquete de recetas convencido de que las reformas serían la catapulta del progreso nacional. La primera estación del gobierno, su tiempo parlamentario, parecía ir de acuerdo con ese libreto. Un polo reformista lograba acuerdos para sacar a México de su postración. El problema vino cuando la realidad impuso otro relato. Los protagonistas no eran los reformadores sino los corruptos y los violentos. Nada ha podido decir este gobierno frente al crimen y a los abusos del poder. Con torpeza, a la defensiva ha reaccionado a los escándalos y a las tragedias. Frente a los dos asuntos más urgentes de la vida nacional, el gobierno no tiene nada que decir. No es capaz de articular una interpretación del origen de la violencia, no puede presentar una tesis coherente frente a la corrupción, ni puede defender públicamente el sentido de sus acciones.

El gobierno de las reformas será el sexenio de la corrupción. y el de la perpetuación de la violencia. No habrá mayor fracaso de este gobierno que el fracaso de su lucha contra la delincuencia. Hemos regresado a los peores infiernos del pasado reciente. Durante meses, el gobierno intentó desconocer lo evidente: su apuesta por la centralización falló. Entre toda la maraña burocrática destaca la ineptitud de la Secretaría de Gobernación en su asignatura crucial Gobernación concentró todas las responsabilidades en la lucha contra el crimen organizado y no puede entregar buenas cuentas. Repetirá la cantaleta de la administración anterior (que la responsabilidad del fracaso es de los gobiernos locales) pero carga una gigantesca responsabilidad en el avance de la violencia de estos últimos años.

Creo que nadie podría levantar la mano para defender la gestión del ministerio del interior, pero no es mi interés exponer el fracaso de una dependencia gubernamental. Lo que me interesa resaltar es que, ante los reveses que ha sufrido la política de seguridad, el gobierno dice nada. La administración anterior carga una responsabilidad histórica al haber desatado una guerra sin estrategia que empeoró, extendió y multiplicó un problema. Pero tenía una voz. Algo decía, Algo proponía. Los voceros oficiales daban la cara para explicar lo que sucedía, se esforzaban por darle algún sentido al actuar del gobierno. Nada de ello hay en esta administración. Los relatos más macabros de la violencia encuentran silencio. Y lo más preocupante, quizá, es que la única voz que se escucha es la del Ejército. Ominoso, que la única racionalidad en el gobierno sea la castrense.

http://www.reforma.com/blogs/

Silvaherzog/

Twitter: @jshm00

http://www.elsiglodedurango.com.mx/noticia/740979.abdicacion-de-la-palabra.html

 

Read Full Post »

Políticos homosexuales

 

http://www.proceso.com.mx/488104/politicos-homosexuales

 

Read Full Post »

Denise Dresser

lun 29 may 2017, 3:34am

Patada al PRI

 RAzones para no votar por el PRI, en el Estado de México o cualquier otro lugar:

1) Romper el ciclo de corrupción e impunidad que nació en Atlacomulco y se ha vuelto un modus operandi a lo largo del país.

2) Arrebatarle al PRI una de las fuentes principales de financiamiento y enriquecimiento de las cuales se vale para perpetuarse en el poder.

3) Demostrar que la ciudadanización es capaz de derrotar al clientelismo; que la inteligencia libre se impone a la compra de voto; que los mexicanos son participantes y no sólo recipientes.

4) Acabar con todo aquello que el movimiento “Ahora” ha exhibido: las maniobras entre funcionarios y constructoras para desviar recursos de forma ilegal con el objetivo de comprar conciencias y elecciones.

5) Evidenciar a los miembros del gabinete -José Narro, José Antonio Meade, Luis Miranda- que ayudaron a convertir a la elección del Estado de México en una elección de Estado, violando la equidad electoral, violando la ética, violando la ley.

6) Aprovechar la alternancia como una oportunidad para investigar las penurias de gobiernos pasados, abriendo investigaciones que esclarezcan el mal uso del erario y la corrupción compartida entre sus usufructuarios.

7) Castigar a Arturo Montiel y a quienes han usado al estado como un vehículo para el enriquecimiento personal.

8) Destapar la cloaca en la cual se han llevado a cabo operaciones financieras irregulares en el Viaducto Bicentenario y el Circuito Exterior mexiquense.

9) Obligar al INE a rendir cuentas sobre su silencio en torno a la compra de voto.

10) Callar al presidente del PRI, Enrique Ochoa Reza, quien no cesa de mentir, tergiversar, manipular.

11) Enviar un mensaje de rechazo a Enrique Peña Nieto sobre su gobierno fallido, su gobierno corrupto, su gobierno ineficaz y colocar piedras en el camino del PRI rumbo a la elección presidencial de 2018. Convertir la elección en un referéndum sobre la gestión de Eruviel Ávila y lo que deja tras de sí: un estado inseguro, un estado empobrecido, un estado expoliado.

12) Abrir la posibilidad de investigaciones en torno al financiamiento ilegal vía el Estado de México a la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto.

13) Castigar al partido que ha dominado al Estado de México durante 90 años y ahí los resultados: feminicidios y violencia a la alza, prosperidad a la baja, 49.6 por ciento de la población en pobreza.

14) Propinar un empellón al partido que durante las décadas que ha gobernado la entidad no ha podido abatir la miseria en sus calles; más bien la ha exacerbado.

15) Exhibir cómo el equipo de Luis Videgaray operó la condonación fiscal al Estado de México, permitiendo que el gobierno estatal se quedara con impuestos que ya había descontado a sus trabajadores, como fue denunciado en su momento por una coalición ciudadana, encabezada por el hoy miembro del Comité Ciudadano del Sistema Nacional Anticorrupción, Luis Pérez de Acha.

16) Utilizar la alternancia como un acicate para la rendición de cuentas sobre temas pendientes como la Casa Blanca, que involucran a actores mexiquenses. Doblegar a una dinastía política y familiar que se siente intocable, y que por ello actúa al margen de la ley y del escrutinio público.

17) Demostrar que los mexiquenses son capaces de exorcizar al pequeño priista que muchos tienen dentro. Desterrar una cultura de tolerancia frente a los errores del poder, una cultura de pasividad frente a su podredumbre, una cultura de complicidad frente a sus abusos, una cultura de ciudadanos que no saben cómo serlo.

18) Terminar con el “síndrome de Estocolmo” que ha caracterizado al Estado de México; ese que lleva a los mexiquenses a perdonar a sus victimarios, a compadecer a sus torturadores, a solidarizarse con sus exprimidores, a mantener en el poder a quienes han abusado de él. Sacudir el yugo de un priismo que quiere valerse de nuevo de los mexiquenses que secuestra en el camino, engañados, exprimidos, asustados, manipulados.

19) Obligar a la oposición a gobernar mejor de como lo ha hecho en otras latitudes, ofreciendo no solo sacar al PRI del poder, sino una agenda transformadora y una gestión transparente.

20) Recobrar la dignidad perdida ante un partido y una forma de ejercer el poder que ha convertido a los ciudadanos en pordioseros con la mano extendida, esperando dádivas en lugar de exigir derechos. No más. A patear al PRI entonces el 4 de junio y siempre.

 

http://www.elsiglodedurango.com.mx/noticia/740983.patada-al-pri.html

Read Full Post »

Obesos sin fronteras

 

Juan Villoro

 

Pero el planeta también es el sitio de delirio donde la obesidad aqueja a gran parte de la población (en la Ciudad de México subió del 16% en 2000 al 26% en 2012).

Al comienzo de El hambre, Martín Caparrós escribe: “Cada día mueren, en el mundo -en este mundo- veinticinco mil personas por causas relacionadas con el hambre. Si usted, lector, lectora, se toma el trabajo de leer este libro, si usted se entusiasma y lo lee -digamos- en ocho horas, en ese lapso se habrán muerto de hambre unas ocho mil personas”.
Pero el planeta también es el sitio de delirio donde la obesidad aqueja a gran parte de la población (en la Ciudad de México subió del 16% en 2000 al 26% en 2012). Una de las consecuencias de la gordura extrema es la diabetes, muy extendida en naciones como la nuestra donde el azúcar es un ansiolítico para la realidad. Tenemos el mayor índice de obesidad infantil según la UNICEF y esta semana José Narro, secretario de Salud, dijo que la diabetes ya causó más muertos que la Revolución.
¿Cómo entender un mundo donde 800 millones de personas padecen hambre crónica y 70 millones se destruyen con sobredosis de carbohidratos? En Una forma de vida, Amélie Nothomb plantea una inquietante conjetura: es posible que la obesidad represente una protesta social que no hemos advertido.
Los gordos son blancos predilectos del bullying. La gente los llama “tonel” o “bola de grasa”, sin saber que cita lo que Shakespeare dijo de Falstaff. “¿Un cuerpo obeso está vivo?”, se pregunta Nothomb: “La única prueba de que no está muerto es que sigue engordando. Ésa es la lógica de la obesidad”. Y sin embargo, esa desgracia puede tener una causa política.
La trama de Una forma de vida comienza cuando Melvin Mapple, soldado del Ejército de Estados Unidos, escribe desde Irak a la novelista belga y le cuenta que cada vez hay más gordos con uniformes militares XXXL que combaten la depresión con la comida. Si en Vietnam las tropas soportaron el horror con el opio, que no conseguirían al volver a su país, en Irak lo soportan con la comida chatarra que seguirán comiendo en todas partes. Mapple señala que nadie se convierte en un repugnante budín humano por gusto propio; ése es el saldo de una vida indigna: “He cometido crímenes de guerra, he comido como un monstruo […] Nuestras filas están compuestas por asesinos de mi misma calaña. Que no hayan engordado demuestra que sus infamias no pesan sobre su conciencia. Son peores que yo”.
La ecuación ideológica de Mapple: quienes se mantienen en forma durante la guerra son más reprobables que quienes se destruyen a sí mismos con cucharadas de crema: “Nosotros, por lo menos, hacemos ostentación de nuestra culpabilidad. Nuestros remordimientos no son discretos”. Mapple ha engordado ciento treinta kilos por vergüenza. Eso pesa su infamia: “La grasa es el medio que he encontrado para dejar constancia sobre mi cuerpo del mal que he hecho”.
Nothomb intuye las consecuencias políticas de estas confesiones. Si la huelga de hambre ha sido una forma de protesta, la voracidad autodestructiva también puede serlo. El soldado Mapple no se ha deteriorado en vano; su lento suicidio revela una situación injusta. La escritora le sugiere que incursione en el body art, exponiendo su cuerpo como un nefasto resultado de los excesos del imperialismo.
Mapple le envía una foto de su cuerpo desnudo y la escritora se concentra en los labios, “pioneros de aquella sofocante expansión”: “Aquella boca fascinaba igual que fascinan los grandes criminales de la historia”.
El cuerpo de Mapple es su obra. Se ha creado a sí mismo como Nothomb ha creado sesenta y seis novelas. La diferencia es que él no puede releerse: sus lonjas le dan asco. Este desprecio de sí mismo señala que puede ser un artista de otro tipo: no representa la tragedia, es la tragedia.
Los motivos de Mapple son auténticos, pero el resto de su vida no lo es. Nothomb descubre que su corresponsal no está en Irak, jamás ha sido soldado y lleva la solitaria vida de un gordo de Baltimore. La ciudad de Edgar Allan Poe ha dado lugar a un monstruo común.
La utopía de la gordura como rebelión se derrumba. La improbable ONG de Obesos sin Fronteras carece de sentido. El planeta vuelve a ser el sitio absurdo donde, según el conteo de Caparrós, por cada párrafo leído en este artículo, han muerto de hambre ocho o diez personas y donde una parte cada vez más amplia de la población mitiga la angustia de estar vivo con aniquiladoras raciones de alimento.

http://www.criteriohidalgo.com/a-criterio/obesos-sin-fronteras

Read Full Post »

Juegos de poder

Leo Zuckermann

La compra del voto en México

24 de Mayo de 2017

 

La compra del voto es tan vieja como la democracia. Cicerón relata cómo los senadores romanos, en la época de la República, tenían clientelas que utilizaban para llegar y permanecer en el poder. No ha sido fácil desterrar esta práctica que pervierte a los regímenes democráticos. El riesgo es que acaben gobernando aquellos con más dinero para repartir a los electores. En México, cada vez hay más evidencia anecdótica de multimillonarios recursos circulando en los procesos electorales.

El asunto no es nuevo. Viene de las épocas del autoritarismo donde el PRI tenía una maquinaria de clientelas, organizadas corporativamente, que salían a votar cada vez que se lo requerían para legitimar al régimen. No obstante, el PRI, con todo y ese poder, perdió en 2000 porque una mayoría de electores, cansados del régimen, votó a favor de la oposición.

A pesar de la alternancia, la batalla cultural de la compra del voto la ha venido perdiendo la democracia. En lugar de haberse desterrado esta práctica, la oposición comenzó a imitarla. Hoy, al parecer, todos los partidos, unos más otros menos, tratan de comprar el voto con despensas, cemento, láminas, tinacos, tarjetas, dinero y todo tipo de goodies apetitosos para el electorado.

Los panistas de antes decían “toma lo que te dan y vota por el PAN”. Y es que, efectivamente, los votantes podían aceptar los regalos y luego votar como se les diera la gana. Pero hoy escucho que a los electores les piden prueba de su voto con una foto del celular o que les condicionan el regalo si el partido gana la casilla. Esto se lee en la prensa y se escucha en los corrillos. La realidad es que tenemos poca evidencia empírica de investigaciones donde las autoridades han encontrado y castigado por la compra de votos. Una de dos. O no es cierto que en México se compra el voto o las autoridades no están haciendo su chamba.

Me puse a investigar qué están haciendo las autoridades este año. Encontré un acuerdo aprobado en enero con un título que refleja la calidad del mamotreto legal: “Acuerdo del Consejo General del Instituto Nacional Electoral por el que se determinó ejercer la facultad de atracción para establecer mecanismos para contribuir a evitar acciones que generen presión sobre el electorado, así como el uso indebido de programas sociales y la violación a los principios de equidad e imparcialidad, durante los procesos electorales locales 2016-2017 en Coahuila, Estado de México, Nayarit y Veracruz”.

Se trata de un documento de casi diez mil palabras. Después de párrafos enteros de insufrible lenguaje jurídico, encontré, por fin, la acción principal del INE para evitar la compra del voto: “Se instruye reforzar la difusión de los siguientes enunciados a los partidos políticos nacionales y locales, a los respectivos organismos públicos locales y a los consejos locales y distritales del Instituto en Coahuila, Estado de México, Nayarit y Veracruz, al titular del Ejecutivo federal, a los gobernadores de las citadas entidades federativas, así como a la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales, orientados a prevenir, atacar y, en su caso, contribuir a erradicar las posibles prácticas de compra y coacción del voto”.

Acto seguido se enumeran 17 enunciados. Número uno: “El voto es universal, libre, secreto, directo, personal e intransferible”. Ok. Dos: “Las leyes electorales prohíben cualquier acto que obligue o coaccione o induzca a la ciudadanía a abstenerse de votar o revelar por cualquier medio el sentido del voto emitido, intentando o pretendiendo violar la secrecía del voto”. Nos saltamos al nueve: “Aceptar regalos no nos compromete a votar por alguna persona o partido que no queremos o a abstenernos de votar, ya que el voto es secreto. Las despensas, dinero, recompensas, materiales de construcción o cualquier otra cosa que nos ofrezcan durante las campañas, periodo de reflexión y el día de la jornada electoral, incluso la simple promesa de su entrega, a cambio de nuestro voto, no nos obliga a votar por un partido político, coalición o candidatura determinada”. Y, por cierto, “la entrega de cualquier material en el que se oferte o entregue algún beneficio directo, indirecto, mediato o inmediato, en especie o en efectivo, que implique la entrega de algún bien o servicio se encuentra prohibida para los partidos políticos, coaliciones, aspirantes, candidatas o candidatos, equipos de campaña o cualquier persona, en razón de que conforme a la ley esas conductas se presumen como indicio de presión al elector para obtener su voto”.

Gastamos miles de millones de pesos en autoridades para que redacten pomposos acuerdos cuya acción principal es difundir esto. ¡Por Dios! ¿No deberían estar investigando y castigando a los que hoy están tratando de comprar el voto?

 

Twitter: @leozuckermann

 

http://www.excelsior.com.mx/opinion/leo-zuckermann/2017/05/24/1165328#.WSVTsPKcXqM.twitter

Read Full Post »

Older Posts »