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Archive for 31/05/17

Sabotajes mexiquenses

 

Raymundo Riva Palacio

La tensión que ha caracterizado la campaña electoral en el Estado de México está alcanzando nuevos niveles. El fenómeno que representó la candidatura de Delfina Gómez con Andrés Manuel López Obrador detrás de ella, rompió las expectativas y generó preocupaciones y temores. Como se detalló en la columna anterior, bajo cualquier medición, el resultado de la elección se encuentra en el espacio de lo incierto, lo que lleva a una proposición: la aceptación de lo cerrado de la contienda es, para efectos prácticos del PRI, una derrota anticipada. Sin embargo, no necesariamente se puede cancelar prematuramente lo que pase en las urnas el próximo domingo, cuyo desarrollo y resultado tendrán que esperar a ese día. Nadie puede saber lo que pase en tierras mexiquenses salvo, quizá, que la elección será entre Gómez y el priista Alfredo del Mazo, y entre todo un aparato electoral, el mayor en la historia del PRI, contra el malestar, el mayor también en la historia del PRI.

López Obrador denunció hace días que la elección en el Estado de México fue organizada desde Los Pinos, desde donde está dirigida. Aunque oficialmente se niega que así sea, así es. En este mismo espacio se ha reseñado durante semanas el interés y la participación directa del presidente Enrique Peña Nieto en la campaña de Del Mazo, así como su intervención directa y continua en el proceso. Si alguna vez existió una elección de Estado, la mexiquense es lo más sofisticado que pueda encontrarse.

Los cálculos extraoficiales, estimados por funcionarios federales, ubican el nivel de gasto por arriba de 31 mil millones de pesos, 10 mil en recursos federales directos para obras y programas, y el resto –mucho en efectivo y proveniente de los estados– para la operación en campo de poco más de 70 mil personas, que llovieron de todo el país para apoyar la campaña priista. La saturación de operadores ha sido tan grande, que uno de quienes los organizan comentó: “Han habido ocasiones que en una sola colonia nos topamos cuatro equipos de diferentes partes del país”.

Además de la dirigencia del PRI, funcionarios federales –a nivel incluso de secretarios de Estado– y exgobernadores se encuentran al mando de la operación electoral, que está buscando garantizar la lealtad de los priistas movilizados el domingo con su voto, y evitar lo que llaman el ‘fenómeno Chetumal’, donde más de 50 mil priistas escogieron en ese bastión priista al candidato de la oposición al gobierno de Quintana Roo, Carlos Joaquín, o lo que les sucedió en Veracruz, donde de los 600 mil priistas movilizados para votar por su candidato a gobernador, 400 mil lo hicieron por sus opositores. Dinero es lo que están dando en las tierras mexiquenses, y temor es lo que están vendiendo. Las dos herramientas no han funcionado, sin embargo, en el pasado.

La tercera herramienta que se está preparando, de acuerdo con personas que conocen las entrañas de la organización, es el sabotaje. Según explican, se tiene un mapa de las casillas en donde se puede definir la elección en contra del PRI. Un buen número de ellas, indicaron, están en la zona oriente de la Ciudad de México, donde se encuentran ocho municipios conurbados en poder del PRD, el PRI y de su aliado electoral, Antorcha Campesina. Pero también hay casillas definitorias en la zona nororiente de la Ciudad de México. Un diagnóstico dado a conocer la semana pasada por el PAN mexiquense, reveló que son 417 casillas en 25 municipios donde puede haber coacción y alteración del voto. El reporte identificó los municipios de Ecatepec, Chimalhuacán y La Paz como susceptibles a manipulación por parte del PRI en la zona conurbada, mientras que Morena, señaló, puede hacer lo mismo en Texcoco y Chalco.

Lo que no registró el PAN, que se concentró en los mecanismos de coacción de voto el próximo domingo, es lo que señalaron personas cercanas a la organización electoral del PRI, quienes dijeron que entre los planes para esa zona se comprende que en caso extremo se genere violencia en la casilla, para de esa forma anular la elección en esa sección. Jugar a la violencia en una elección que se prevé tan competida es irse al extremo de los riesgos, donde sin embargo parece haber priistas dispuestos a llegar a esos niveles para evitar una derrota en municipios densamente poblados. A lo que han llegado es a medir costos contra beneficios, aunque visto antes de que suceda para alguien cuya vida política y pública no se pone en riesgo, los costos parecen ser mayores que los beneficios. Los criterios deben ser diferentes para los priistas, al tener listos los planes de sabotaje electoral.

La elección en el Estado de México apunta para judicializarse y que sea impugnada por todos, inclusive el partido que gane, salvo que la diferencia sea significativamente alta. Esto sería la normalidad en los tiempos modernos mexicanos. Lo extraordinario y regresivo sería la violencia en los comicios, donde se puede saber cuándo y cómo comienza, pero no cuándo ni cómo termina. El secretario de Gobernación ha hablado con los gobernadores para que las elecciones sean desarrolladas en paz. Probablemente la inercia que llevan las campañas los tenga rebasados y de ahí la preocupación, o quizá sólo sea una simulación porque la victoria es el único objetivo. Es deseable que haya responsabilidad de todas las partes, y que sean las urnas las que marquen el destino.

Twitter: @rivapa

http://www.elfinanciero.com.mx/opinion/sabotajes-mexiquenses.html

 

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Versus Moreira

SERGIO AGUAYO Miércoles 31 de may 2017, 3:53am

 

Para René Delgado

Agradecido por décadas

De afecto y respeto mutuo

H E demandado por difamación y daño moral a Humberto Moreira Valdés, exgobernador de Coahuila, expresidente del PRI y actual candidato a diputado local plurinominal por el Partido Joven de aquella entidad.

El 12 de octubre de 2016 el profesor Moreira envió una carta a la Vanguardia de Coahuila reproducida por otros medios nacionales. En ella recordaba que él “no era Gobernador cuando tuvieron lugar los terribles hechos de Allende”, para luego declararse sorprendido de que “el columnista insista en ello”. El profesor reaccionaba a mi columna Los dos Moreira publicada por la mañana: Humberto Moreira, dije, “ya no era gobernador en el aciago fin de semana de marzo de 2011” cuando sucedió la tragedia de Allende. En otras palabras, en su misiva el profesor mintió, me difamó y me causó daño moral porque puso en entredicho el cuidado que tengo en respetar los hechos.

¿Demandarlo o dejar pasar la frase?, ¿invertir tiempo, dinero y esfuerzo en ese juego de azar que son los tribunales mexicanos? Lo medité por meses con mis abogados Héctor y Sergio Beristain. Decidimos seguir adelante, primero, porque las demandas por daño moral se han convertido en un instrumento de los poderosos para intimidar y desgastar a periodistas y defensores. Si se recuerda, hace casi un año el profesor utilizó tres sustentadas frases para demandarme por más de diez millones de pesos (en mi demanda no incluí monto).

Recurro a tribunales que hasta ahora han sido parciales al profesor. Humberto Moreira encontró en Alejandro Rivera Rodríguez un juez amigo que le concedió peticiones absurdas, incluida una evaluación psicoanalítica con cuestionario sesgado. Después de varias inconformidades, optó por excusarse. El nuevo juez ya tiene en sus manos la demanda del profesor y la mía; confío en que con él sí tendremos equidad y terminará el patrón de favoritismo a Moreira.

Entre los grandes problemas nacionales está la parcialidad, corrupción o ineficacia de la mayoría de las dependencias y funcionarios encargados de emparejar el piso. Nos habituamos a la indefensión. Hago un paréntesis para demostrar esta actitud con las elecciones del próximo domingo. Se dedica una atención excesiva a la personalidad y a los dimes y diretes de quienes contienden. Se menciona de pasada la compra de votos y la intervención de los gobiernos.

Aceptamos comicios sin limpieza ni confiabilidad y nos resignamos a la ausencia e indolencia de la trinidad arbitral. El INE vive en el optimismo y lo imitan los 32 organismos estatales, los tribunales electorales son pomposos e inútiles y las fiscalías emulan, en el mejor de los casos, a una Fepade que tuvo la meteórica y efímera existencia de una luciérnaga. Son un trío de inútiles.

En esa languidez insertemos la candidatura de Humberto Moreira a diputado plurinominal local de Coahuila por el Partido Joven. Como es improbable que ese partido rebase ese nivel, es legítimo suponer que busca el santuario del fuero que complementaría el arropamiento que le da el PRI y el presidente. En ese proceso, el polémico profesor se enzarzó en una feroz pelea con el expresidente de la república y del PAN, Felipe Calderón Hinojosa. En el intercambio de tuits, comunicados y videos hay materia para varias demandas por daño moral.

Es bien revelador que en lugar de actuar jurídicamente contra Felipe Calderón, Moreira optara por demandar a dos diarios (Reforma y Vanguardia de Coahuila) por publicar información sustentada en documentos. Se refuerza la red de complicidades entre las élites del poder y hay una ofensiva multidimensional contra medios y periodistas incómodos y defensores de derechos humanos que los acompañan. Quieren amedrentarnos y callarnos.

Vivimos tiempos difíciles y confusos. El desaliento se extiende. Demandé a Moreira por difamación y daño moral esperanzado en que se me hará justicia, pero sabiendo que ésta no es una flor silvestre. Hay que cultivarla y cuidarla. Uno de los mejores fertilizantes es no dejarse intimidar. Son tiempos para organizarse y participar en la defensa de las grandes y las pequeñas causas. Ningún poderoso cederá sus cuantiosos privilegios y nos hará concesiones. Las libertades no se mendigan, se conquistan.

 

https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1346068.versus-moreira.html

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JESÚS SILVA-HERZOG

Abdicación de la palabra

No es extraño discrepar del relato oficial. Es frecuente que su visión de las cosas no convenza, que nos parezca una interpretación parcial de la realidad, una visión equivocada de los hechos o hasta un relato abiertamente artificioso. Pero lo que suponemos es que el gobierno tendrá una versión de las cosas, que ofrecerá un relato, una versión, un panorama de la realidad. Que defenderá su política, que se empeñará en justificarla. Eso es lo que más sorprende de la comunicación oficial: el desinterés por exponer su idea. Su abdicación de la palabra. Desde hace ya muchos meses, se presenta como una administración derrotada ante la opinión pública, un gobierno que no hace siquiera el esfuerzo por presentar su argumento.

Toda política es una interpretación de la realidad. Una definición de lo que importa y una propuesta de lo que ayuda. La política se planta narrativamente en el mundo porque necesita contar la historia de lo inmediato para explicar el sentido de la acción pública. No es que sea puro discurso; es, ante todo, acción. Pero puede decirse que el discurso de la acción es parte de la acción misma. Con el discurso se teje el diálogo con las distintas fuerzas de la sociedad, se configura el debate y el contraste de las posiciones. Con la palabra se convoca a la ciudadanía y se hilan alianzas. El gobierno de Enrique Peña Nieto hace tiempo que no ha intentado ese coloquio. La confusión nacional es también resultado de ese mutismo oficial. ¿Qué piensa el gobierno? ¿De qué manera entiende los desafíos que tiene frente a la nariz? ¿Tiene alguna idea de cómo encararlos?

Tuvo un cuento, es cierto. Nunca fue particularmente elocuente para describir sus encantos, pero era claro que iba detrás de la fantasía de la modernidad. Se colgó de un relato del cambio, adoptó un paquete de recetas convencido de que las reformas serían la catapulta del progreso nacional. La primera estación del gobierno, su tiempo parlamentario, parecía ir de acuerdo con ese libreto. Un polo reformista lograba acuerdos para sacar a México de su postración. El problema vino cuando la realidad impuso otro relato. Los protagonistas no eran los reformadores sino los corruptos y los violentos. Nada ha podido decir este gobierno frente al crimen y a los abusos del poder. Con torpeza, a la defensiva ha reaccionado a los escándalos y a las tragedias. Frente a los dos asuntos más urgentes de la vida nacional, el gobierno no tiene nada que decir. No es capaz de articular una interpretación del origen de la violencia, no puede presentar una tesis coherente frente a la corrupción, ni puede defender públicamente el sentido de sus acciones.

El gobierno de las reformas será el sexenio de la corrupción. y el de la perpetuación de la violencia. No habrá mayor fracaso de este gobierno que el fracaso de su lucha contra la delincuencia. Hemos regresado a los peores infiernos del pasado reciente. Durante meses, el gobierno intentó desconocer lo evidente: su apuesta por la centralización falló. Entre toda la maraña burocrática destaca la ineptitud de la Secretaría de Gobernación en su asignatura crucial Gobernación concentró todas las responsabilidades en la lucha contra el crimen organizado y no puede entregar buenas cuentas. Repetirá la cantaleta de la administración anterior (que la responsabilidad del fracaso es de los gobiernos locales) pero carga una gigantesca responsabilidad en el avance de la violencia de estos últimos años.

Creo que nadie podría levantar la mano para defender la gestión del ministerio del interior, pero no es mi interés exponer el fracaso de una dependencia gubernamental. Lo que me interesa resaltar es que, ante los reveses que ha sufrido la política de seguridad, el gobierno dice nada. La administración anterior carga una responsabilidad histórica al haber desatado una guerra sin estrategia que empeoró, extendió y multiplicó un problema. Pero tenía una voz. Algo decía, Algo proponía. Los voceros oficiales daban la cara para explicar lo que sucedía, se esforzaban por darle algún sentido al actuar del gobierno. Nada de ello hay en esta administración. Los relatos más macabros de la violencia encuentran silencio. Y lo más preocupante, quizá, es que la única voz que se escucha es la del Ejército. Ominoso, que la única racionalidad en el gobierno sea la castrense.

http://www.reforma.com/blogs/

Silvaherzog/

Twitter: @jshm00

http://www.elsiglodedurango.com.mx/noticia/740979.abdicacion-de-la-palabra.html

 

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