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Corrupciones

SERGIO AGUAYO Miércoles 22 de mar 2017, 3:53am

¿Elegirá el Senado un fiscal anticorrupción autónomo e íntegro?

Las políticas contra la corrupción son alebrijes de papel maché. Los pequeños monstruos no asustan; adornan porque son brillantes, inofensivos y frágiles.

Hay excepciones como la Auditoría Superior de la Federación (ASF). Entre 2002 y 2017 ha recibido 23 mil millones de pesos de dinero público. Sus informes están muy bien hechos, pero son tan inofensivos como los alebrijes. Un alto funcionario de la dependencia me explicaba que en la ASF “hay un sentimiento de frustración. El empleado común teme a la Auditoría, pero los grandes corruptos nos ignoran. La degradación es sistémica”.

La sociedad ha ido llenando los vacíos y una multitud de actores privados y sociales documentan, denuncian y litigan. Hace menos de un año apareció Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) codirigido por Claudio X. González y María Amparo Casar. Es poco común ver a un empresario transformado en activista que trabaja con una académica rigurosa.

Una revisión de 18 investigaciones (algunas tienen varias partes) confirma que están bien tejidas y con buen respaldo documental. Una decena se refiere a funcionarios ligados al PRI, cuatro al PAN, dos a Morena, uno al PRD y otro al Verde. La mayoría de los aludidos respondió con silencio. Sólo diez presuntos responsables dieron alguna explicación. Me detengo en tres que ilustran las justificaciones más comunes.

La negación. MCCI informó que un grupo de empresas inexistentes había operado la desaparición de 645 millones de pesos de las arcas veracruzanas. Antes de fugarse el exgobernador de Veracruz, Javier Duarte, declaró a la prensa que él no sabía “nada de las empresas fantasma, no tengo prestanombres, no debo nada”. El ahora prófugo consideraba “ilógico que el gobernador estuviera enterado de las miles de operaciones que hace el gobierno con particulares”.

El rebozo legal. Cuando MCCI informó que la organización Juntos Podemos, presidida por Josefina Vázquez Mota, había gestionado un donativo por 900 millones del gobierno de Enrique Peña Nieto y que no había claridad sobre cómo se había utilizado el dinero, la aludida respondió que eso “no viola[ba] ninguna ley”.

La descalificación del mensajero. MCCI sacó dos estudios mostrando irregularidades cometidas por la delegación Cuauhtémoc. Respondió algunas con un texto bien armado que publicó la revista Nexos. La reacción cambió cuando MCCI dio evidencia de que 266 millones se fueron a empresas sin experiencia en obra pública en la capital y que algunos de ellos fueron recibidos por empresarios amigos de la hija del delegado.

Ricardo Monreal enfureció y se lanzó contra el reportaje de Claudio X. González (a María Amparo Casar ni la menciona). Calificó a la investigación de “tergiversada” y “parcial” y culpó al empresario de beneficiarse con la “caridad y la filantropía” y de dirigir una organización “escaparate y fachada de simulación”. También anunció que presentaría una demanda por daño moral.

Es obvio que MCCI ha irritado a los aludidos en sus investigaciones y que hay una ofensiva contra la organización. Un ejemplo sería un documental anónimo subido a las redes sociales. Técnicamente bien hecho, acusa a Claudio X. González de “corrupto”, “mercenario”, “estafador” y “mentiroso”. También lo critica por haber logrado que grandes empresas (a las cuales enumera) donaran a MCCI 136 millones de pesos.

De ser cierto esto último serían donativos legales reportados a Hacienda. E incluso que Claudio X. González hubiera obtenido fondos privados para investigar la corrupción oficial. Sobre ese tema impera la cautela y es un indicador de cuánto preocupa la degradación ética. Ese tipo de aportaciones complementan los 2,275 millones que se gastará este 2017 la Auditoría Superior de la Federación en documentar desvíos. Es dinero bien empleado porque las investigaciones hechas por MCCI podrán tener algunos errores de juicio e imprecisiones, pero son piezas sólidas que se sostienen.

La contención de los corruptos requiere la convergencia de los diversos. Tenemos que unirnos en la exigencia de contar con un buen fiscal anticorrupción; debemos seguir documentando los abusos. Es una vergüenza que en México sólo haya “prófugos de la opinión pública” (Monsiváis); su lugar es la cárcel.

https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1323870.corrupciones.html

 

De Moctezuma a Peña Nieto

JORGE RAMOS Miércoles 22 de mar 2017, 3:53am

H Ay lecciones que nunca se aprenden, aunque pasen casi 500 años. Bien le hubiera servido al presidente de México, Enrique Peña Nieto, haber leído la historia de Moctezuma II antes de invitar a Donald Trump a su casa. Ahora ya es demasiado tarde.

Mientras releía el extraordinario libro “La visión de los vencidos”, publicado por la Universidad Nacional Autónoma de México, me pasó algo curioso. Cada vez que leía el nombre de Moctezuma, pensaba que Peña Nieto hubiera hecho lo mismo. Y cada vez que leía “Hernán Cortés”, me acordaba de Trump.

Cuando Moctezuma se enteró de que los españoles habían arribado a las costas de Veracruz en 1519, trató de asustarlos y les “envió todos cuantos pudo, los presagiadores, los magos [y] también envió guerreros, valientes, gente de mando”, según sus informantes le contaron al misionero franciscano Bernardino de Sahagún.

Eso no asustó a los españoles, que ya tenían la intención de llegar hasta la gran Tenochtitlan. Moctezuma, entonces, les envió regalos: “banderas de oro, banderas de pluma de quetzal y collares de oro”. Pero en lugar de regresar a sus navíos, según narra el libro, los españoles “estaban deleitándose, levantaban el oro … como que se les renovaba y se les iluminaba el corazón”.

Moctezuma, que todavía creía que los españoles eran dioses, se equivocó; reavivó su curiosidad y deseo. Moctezuma, finalmente, se reunió por primera vez con Cortés un 8 de noviembre de 1519.

En ese encuentro, con traducción de la Malinche, Moctezuma le dijo a Cortés: “Señor nuestro … Has arribado a tu ciudad: México. Aquí has venido a sentarte en tu trono”. El conquistador español sólo le respondió: “Tenga confianza Moctezuma, que nada tema. Nosotros mucho lo amamos”.

(Aquí el corazón me brincó. ¿Acaso Trump – quien ha insultado en innumerables ocasiones a los inmigrantes mexicanos – no ha dicho también que ama a México y a los mexicanos? Cortés y Trump usaron la misma estrategia con los líderes de México; los llenan de halagos y luego los atrapan.)

Moctezuma, demostrando poca inteligencia y dominio, se llevó a Cortés y a su comitiva a su casa, la Casa Real. El tlatoani había metido al enemigo en su propio hogar. Una vez ahí, los españoles tomaron control de la situación, pusieron a Moctezuma bajo vigilancia, se apoderaron de sus riquezas y, disparando un cañón, asustaron a la población.

Este incidente me recuerda tanto cuando Peña Nieto invitó a Trump a la casa presidencial de Los Pinos en agosto de 2016. Ya dentro, Trump tomó absoluto control de la conferencia de prensa y escogió a los periodistas que iban a hacer las preguntas. El presidente Peña Nieto, sorprendido y asustado, no se atrevió a decirle en público que México no pagaría por el muro. Se convirtió en cautivo de su invitado.

Los habitantes de Tenochtitlan, mucho más listos y perceptivos que su líder, se dieron cuenta de lo que estaba ocurriendo y se le rebelaron a Moctezuma y a sus captores. Cortés, quien regresaba de un viaje, sacó a Moctezuma a un lugar alto para que le hablara y apaciguara a su pueblo. Pero ahí “le trataron mal, llamándole cobarde y enemigo de su patria”. Moctezuma, aparentemente, murió por una piedra. “Dicen que uno de los indios le tiró una pedrada de la cual murió”, escribió Fernando de Alva Ixtlilxochitl, un historiador de la Nueva España que tuvo abuelos indígenas y españoles.

En esta época la gente ya no expresa su descontento con sus líderes a pedradas, sino que los destroza en Twitter, Facebook y en las encuestas.

Perdónenme las licencias históricas que me estoy tomando. Entiendo que estamos hablando de dos períodos totalmente distintos. Pero son muy similares las actitudes serviles y débiles de Moctezuma y Peña Nieto ante una amenaza externa.

Lo menos que esperaban los mexicanos de sus líderes, en los siglos XVI y XXI, era un poco de dignidad ante las ofensas y amenazas del exterior. Toda resistencia siempre comienzan con una posición digna y con un rotundo “No”. Pero Moctezuma y Peña Nieto nunca lo entendieron.

Claro que no podemos obligar a Peña Nieto a que lea algunos libros de historia de México. Pero ojalá alguien se los leyera y luego le pasara un breve resumen para no repetir los mismos errores cinco siglos después. Así él se hubiera ahorrado las críticas ylos tuitazos … y México la vergüenza.

https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1323869.de-moctezuma-a-pena-nieto.html

 

 

Natalicio de don Benito Juárez García

19 de marzo, 2017

Redacción web/La Voz de Michoacán

Miguel Ángel Martínez Ruiz

Al cumplirse un aniversario más del nacimiento de este héroe inmortal, es oportuno recordar algunos de sus grandes méritos. Los liberales mexicanos del siglo XIX integraron una de las generaciones más brillantes que ha tenido México en toda su historia. Entre los integrantes de este grupo destacaron Juan Álvarez, Santos Degollado, Valentín Gómez Farías,  Guillermo Prieto, Ignacio Ramírez, Jesús González Ortega, Ignacio Zaragoza, Leandro Valle,  Manuel Romero Rubio,  Ignacio L. Vallarta, José María Iglesias, Francisco Zarco, José María Lafragua,  Ignacio Manuel Altamirano, Ponciano Arriaga, León Guzmán, José María Mata, Melchor Ocampo, Manuel González, Guillermo Prieto, Miguel Lerdo de Tejada, Vicente Riva Palacio,  Santiago Tapia, Santiago Vidaurri, Antonio Rosales, Ignacio Pesqueira, Emilio Rabasa, Valentín Gómez Farías, Gabino Barreda y el propio Benito Juárez García, además de un sinnúmero de mexicanos patriotas que supieron anteponer los intereses de la patria por encima de cualesquiera otros. Hubo militares audaces, intelectuales de gran talento, maestros, científicos, filósofos, escritores, poetas, historiadores, etc. Todos ellos con una integridad y patriotismo a toda prueba. De esta pléyade, sobresale la presencia de Benito Juárez por su entereza, tenacidad y notable inteligencia para enfrentar con su carácter integérrimo la lucha a muerte contra los enemigos de México, quienes por encima de todo anteponían sus intereses económicos y políticos, sin importarles las condiciones de pobreza e ignorancia en que se debatía la inmensa mayoría de los mexicanos, el 90 % de indígenas y mestizos, además de otras castas.

Para comprender la gran importancia que tuvieron las acciones de estos prohombres resulta imprescindible analizar el momento histórico que vivieron. La lucha por la independencia tuvo en la ilustración, que dio lugar a la Revolución Francesa (1789), una fuente inagotable de ideas libertarias, la cual influyó en el pensamiento liberal mexicano. Pero no bastó la consumación de la Independencia de México (1821) en condiciones sumamente contradictorias para lograr una nación unida, con identidad propia y una ideología predominante, pues todavía quedaron resabios de grupos partidarios del absolutismo monárquico, deseosos de conservar sus privilegios.

Desde la época colonial, el estamento que poseía los mayores privilegios fue sin lugar a dudas la Iglesia Católica, dueña de poco más del 50% de la riqueza del país, con más poder que los mismos virreyes, “la cual ejercía un dominio sobre toda la población a través del cobro de los diezmos, las primicias, las claverías y lo más valioso: las llaves del reino de los cielos (México a través de los siglos, tomo IV)” o, como afirma Miguel Galindo y Galindo: “…la inquisición, el púlpito y el confesionario, armas terribles del fanatismo, estuvieron funcionando omnímodamente para ahogar desde su cuna una gran revolución que traía escrito en su bandera el sacrosanto nombre de independencia…”

Por esta razón, tuvieron que luchar los héroes de la insurgencia, muchos de ellos surgidos del bajo clero católico. Se calcula que más de 100 sacerdotes fueron fusilados a causa de sus ideas y acciones libertarias. Desde esa época hubo dos posiciones contrarias: La de los conservadores, reaccionarios, enemigos de la democracia, y la de los liberales, revolucionarios, que lucharon y aún luchan en pro de la justicia social, la educación y mejores condiciones de vida para el pueblo. Tanto unos como otros se enfrentaron en luchas fratricidas por defender sus ideologías políticas.

Estas circunstancias dieron origen a la generación de La Reforma para darle a la nación una estructura institucional sólida basada en una constitución progresista que garantizara los derechos humanos de las mayorías. Los grandes méritos de Juárez radican en dos aspectos fundamentales: haber hecho realidad los ideales del Partido Liberal Mexicano y la defensa de la Patria en horas aciagas para la soberanía nacional, amenazada por Francia, evitando a toda costa la imposición injusta y por la fuerza de Maximiliano de Habsburgo como emperador de México.

Juárez y sus correligionarios no cumplieron cabalmente el programa del Partido Liberal Mexicano e incluso lo superaron. El hecho más trascendental fue quizá la desamortización de los bienes del clero político y la separación de la Iglesia y el Estado, que tuvo como antecedentes el combate que encabezó el Rey de España Carlos III contra el poderío de la Iglesia Católica que, “alejada de su labor espiritual, se dedicaba a intervenir en las cuestiones políticas” en el siglo XVIII y la desamortización de los bienes en manos muertas que promovió el Regente de España, Juan Álvarez Mendizábal en la primera mitad del siglo XVIII. Según el historiador Daniel Moreno, “Muchas de las leyes mexicanas, colombianas, peruanas, etc., no eran, en realidad, más que copias más o menos retocadas de las leyes hispanas sobre la misma materia.” Al margen de este juicio, la importancia de los hechos históricos es el haber realizado cambios profundos en la estructura cuasi feudal de injusticia y desigualdad que siguió prevaleciendo durante las primeras décadas de vida independiente.

Son dignos de recordar algunos  aspectos del pensamiento juarista: “El egoísta, lo mismo que el esclavo, no tiene patria ni honor. Amigo de su bien privado y ciego tributario de sus propias pasiones, no atiende al bien de los demás. Ve las leyes conculcadas, la inocencia perseguida, la libertad ultrajada por el más fiero despotismo; ve el suelo patrio profanado por la osada planta de un injusto invasor, y sin embargo, el insensato dice: nada me importa, yo no he de remediar al mundo; ve sacrificar a sus hermanos al furor de una cruel tiranía, con la misma indiferencia que la oveja mira al lobo que desola el rebaño.” “Libre y para mí muy sagrado, el derecho de pensar.” “El primer gobernante de una sociedad no debe tener más bandera que la ley; la felicidad común debe ser su norte, e iguales los hombres ante su presencia, como lo son ante la ley; sólo debe distinguir al mérito y a la virtud para recompensarlos; al vicio y al crimen para procurar su castigo.” “El hombre que carece de lo preciso para alimentar a su familia, ve la instrucción de sus hijos como un bien muy remoto, o como un obstáculo para conseguir el sustento diario. En vez de destinarlos a la escuela, se sirve de ellos para el cuidado de la casa o para alquilar su débil trabajo personal, con que poder aliviar un tanto el peso de la miseria que lo agobia. Si ese hombre tuviera algunas comodidades; si su trabajo diario le produjera alguna utilidad, él cuidaría de que sus hijos se educasen y recibiesen una instrucción sólida en cualquiera de los ramos del saber humano. El deseo de saber y de ilustrarse es innato en el corazón del hombre. Quítensele las trabas que la miseria y el despotismo le imponen, y él se ilustrará naturalmente, aun cuando no se le dé una protección directa.” “Hijo del pueblo, yo no lo olvidaré; por el contrario, sostendré sus derechos, cuidaré de que se ilustre, se engrandezca y se críe un porvenir, y que abandone la carrera del desorden, de los vicios y de la miseria, a que lo han conducido los hombres que sólo con sus palabras se dicen sus amigos y sus libertadores; pero que con sus hechos son sus más crueles tiranos.” “Yo puedo condonar las ofensas personales que me hagan; pero no está en mi arbitrio permitir que se ultraje impunemente la dignidad del Gobierno, y que sea el escarnio y la befa de los malvados.” “Es imposible moralmente hablando  que la reacción triunfe.” “La instrucción es la primera base de la prosperidad de un pueblo, a la vez que el medio más seguro de hacer imposible los abusos del poder.” “Formar a la mujer con todas las recomendaciones que exige su necesaria y elevada misión es formar el germen fecundo de regeneración y mejora social. Por esto es, que su educación, jamás debe descuidarse.” “La emisión de las ideas en la prensa debe ser tan libre, como es libre en el hombre la facultad de pensar.” “Lo más importante que contiene (el decreto), como verá usted es la independencia absoluta del poder civil y la libertad religiosa. Para mí estos puntos eran los capitales que debían conquistarse en esta revolución y si logramos el triunfo nos quedará la satisfacción de haber hecho un bien a mi país y a la humanidad.” “Nada con la fuerza: todo con el derecho y la razón: se conseguirá la práctica de este principio con sólo respetar el derecho ajeno.”“El patriotismo no debe medir el tamaño de los sacrificios, sino afrontarlos, con resignación.”“Yo no reconozco otra fuente de poder más que la opinión pública.” “El pueblo, única fuente pura del poder y de la autoridad.” “El mundo entero aclamará nuestra honra, porque de verdad no es pequeño un pueblo que dividido y trabajado por largas y desastrosas guerras civiles, halla en sí mismo bastante virilidad para combatir dignamente contra el monarca más poderoso de la tierra; un pueblo que en esta situación de inmensa gravedad, mantiene incólume su derecho público, hace brillar la sabiduría en sus consejos, da pruebas insignes de magnanimidad y no consiente más ventaja a sus enemigos, que la de sus iniquidades en que no quiere parecérsele, porque sabe muy bien que en el siglo en que vivimos, ese camino es de deshonra y perdición, y que sólo hay gloria para aquellas naciones que, como México, defienden el derecho y la justicia.” “Me da gusto que las muchachas bailen, lo que les hará más provecho que rezar y darse golpes de pecho.” “Que el enemigo nos venza y nos robe, si tal es nuestro destino; pero nosotros no debemos legalizar un atentado entregándole voluntariamente lo que nos exige por la fuerza. Si la Francia, los Estados Unidos o cualquiera otra nación se apodera de algún punto de nuestro territorio, y por nuestra debilidad no podemos arrojarlo de él, dejemos siquiera vivo nuestro derecho para que las generaciones que nos sucedan lo recobren. Malo sería dejarnos desarmar por una fuerza superior; pero sería pésimo desarmar a nuestros hijos, privándoles de un buen derecho, que más valientes, más patriotas y más sufridos que nosotros lo harían valer y sabrían reivindicarlo algún día.”  “Lo cierto es que mis enemigos no tienen razón para serlo. Si algún mal causo a los traidores es por error de entendimiento y no por deliberada voluntad. No es mi fuerte la venganza.” “Es singular esa gente de México: al que no la conozca y es fatuo, sus ovaciones y adulaciones lo embriagan, lo tiran y lo pierden, y si es débil, sus injurias y maldiciones, lo tiran y lo pierden también.”  “Los hijos de los ricos no se avienen con la vida miserable del pobre.” “He visto el decreto que me consagra el Congreso de Colombia. Yo agradezco este favor, pero no me enorgullece porque conozco que no lo merezco, porque realmente nada he hecho que merezca tanto encomio; he procurado cumplir con mi deber y nada más.” (A propósito de que lo nombraron “Benemérito de América”) “Todo lo que México no haga por sí mismo para ser libre, no debe esperar, ni conviene que espere que otros gobiernos u otras naciones lo hagan por él.”

http://www.lavozdemichoacan.com.mx/columnas/miguel-angel-martinez-ruiz/natalicio-de-don-benito-juarez-garcia/

 

Ricardo Raphael

‘Solecito’ contra la horrenda oscuridad

 

No han podido los gobernadores ni sus fiscales. No han podido la Procuraduría General de la República (PGR), ni la Agencia de Investigación Criminal (AIC), ni la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO). No han podido nada los medios de comunicación, ni las agencias internacionales.

Sólo esas madres tuvieron los arrestos para excavar con sus propias uñas hasta que dieron con 253 cráneos y 14 mil restos óseos en el predio Colinas de Santa Fe, ubicado al norte del puerto de Veracruz.

“Era un secreto a voces que ahí los enterraban”, confía Lucía Díaz, fundadora del Colectivo Solecito, cuyas mujeres descubrieron 125 fosas clandestinas.

Hace tres años y medio, Luis Guillermo –el hijo de Lucía– fue secuestrado en Veracruz. Después de recorrer oficinas de Gobierno sin ningún resultado se dio cuenta de que sola no podría resolver su dolor.

Abrió entonces un chat en WhatsApp y fue invitando a otras madres de desaparecidos. “Los varones no participan y desconozco la razón”.

Al principio ocho madres fundaron el Colectivo, pero hoy el número llega a 100. “Necesitábamos luz. Porque el horror rebasaba al negro mismo, puse en el perfil del grupo un sol. Entonces se hizo común que las compañeras me preguntaran: ‘¿te envío la información al chat del solecito?’ Y así fue quedándose el nombre”.

Un día vieron por televisión a las madres de los 43 normalistas desaparecidos en Iguala. Esas otras mujeres excavaban en la montaña buscando a sus hijos. “Nos llamaron la atención sus huaraches y nos preguntamos por qué no podíamos hacer nosotras lo mismo”.

Las parientes que extraviaron un hijo en Veracruz se habían vuelto expertas en investigar expedientes dentro del Ministerio Público y también en las oficinas de la Policía. Sin embargo, no fue hasta que vieron a esa gente de Guerrero que les vino la idea.

Pidieron un curso al Equipo Mexicano de Antropología Forense que duró 4 semanas. Durante ese tiempo, entre otras cosas aprendieron a cavar, extraer restos, clasificarlos y a no contaminar la escena del crimen.

El 10 de mayo de 2016, igual a como lo habían hecho el año anterior, las madres del Colectivo Solecito salieron a marchar por las calles del puerto de Veracruz. A mitad del recorrido dos varones descendieron de una camioneta negra y entregaron un mapa a las mujeres del grupo. Después desaparecieron.

“En cuanto lo vi supe de qué se trataba –afirma Lucía–. Era un plano de Colinas de Santa Fe, un predio que mide cerca de 10 hectáreas y dentro de sus límites había marcas sobre los lugares donde luego encontramos las fosas con restos humanos”.

Desde agosto del año pasado estas mujeres trabajan ocho horas diarias buscando en las coordenadas indicadas por ese pedazo de papel. Hasta ahora han hallado 253 cráneos –la gran mayoría son de jóvenes que murieron antes de los 25 años–, además de huesos, ropas, zapatos y otras pertenencias de las víctimas.

De ese universo infernal sólo han sido identificadas dos personas desaparecidas: Pedro Huesca Barradas y Gerardo Montiel. El primero fue Ministerio Público y el segundo su asistente. Hoy tendrían 30 y 29 años respectivamente. Pedro fue un funcionario honesto con estudios de maestría, cuya madre y esposa, en contra de la indiferencia de sus jefes, habían buscado por todas partes.

Aún esperan a ser identificadas 251 víctimas más. Y sin embargo la fiscalía estatal mira de lejos el trabajo forense de las madres. Se contenta con dar fe cada vez que ocurre el hallazgo de un resto humano, pero nada más.

Lucía Díaz precisa: “la apatía de (Javier) Duarte rebasaba lo imaginable… y el gobernador (Miguel Ángel) Yunes no ha sido mejor”.

Tampoco estas madres han recibido apoyo de la PGR. A pesar del descubrimiento masivo de restos humanos, el ministerio público federal sigue dando la espalda a estas mujeres ejemplares.

Sólo los peritos científicos de la Policía Federal han sido solidarios. Lo han hecho por buena voluntad ya que la ley no los obliga en modo alguno a que se involucren en esta ingrata responsabilidad.

“Dicen que hay 30 mil desaparecidos en el país. Todo mundo sabe que eso es mentira. Sólo en Veracruz debe haber 30 mil… No es casual que la autoridad se niegue a aportarnos ayuda. Es que son ellos (las autoridades) quienes desaparecieron a nuestros seres queridos”, concluye Lucía.

ZOOM: Hace dos años Enrique Peña Nieto se comprometió públicamente a que México contaría con una ley destinada a luchar contra la desaparición forzada. ¿Dónde está la norma prometida? Al parecer las prioridades cambiaron y lo urgente ahora es aprobar la ley de seguridad interior que busca legalizar el despliegue militar sobre territorio mexicano, dizque para luchar contra el narcotráfico.

http://www.zocalo.com.mx/opinion/opi-interna/solecito-contra-la-horrenda-oscuridad

 

Denise Dresser

 

Camarilla Clorox

C On jergas. Con toallas. Con trapeadores. Con desinfectantes por aquí y por allá. El equipo de limpieza del Estado mexicano está laborando de tiempo completo para eliminar todo lo que pudiera ensuciar su imagen. Las trabajadoras domésticas de Los Pinos no paran. He allí a Osorio Chong, cubeta en mano, defendiendo la limpieza de la Ley de Seguridad Interior y al Ejército chantajista que la exige. He allí al personal de la PGR, tallando a Raúl Cervantes -el Fiscal Carnal- con loción antibacterial, esperando eliminar el mal olor que produce su falta de autonomía. He allí a Roberto Campa, cargando con toallitas desinfectantes, defendiendo la pulcritud de la “verdad histórica” sobre Ayotzinapa ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, mientras los padres de los 43 miran incrédulos. Tantos intentando desinfectar, quitar las manchas, transformar a Enrique Peña Nieto en un sonriente y autocomplaciente Mr. Clean.

Para la Camarilla Clorox, la tarea es limpiar a como dé lugar. Tratar de ocultar lo que la sociedad civil y la academia y el colectivo #FiscalíaQueSirva y los padres de Ayotzinapa llevan años advirtiendo, denunciando. Los Pinos y la PGR y partes del Senado huelen a podrido. Huelen a descomposición. Huelen a simulación. Desde distintas instituciones están surgiendo posicionamientos cuyo objetivo no es normar eficazmente al Ejército o mejorar la procuración de justicia o lidiar con la desaparición forzada, sino asegurar la protección de la podredumbre. Rociar cloro por doquier para que no queden rastros de sangre, o de balas, o de restos humanos, o de corrupción gubernamental.

En el Senado avanza la Ley de Seguridad Interior, que le otorgará al Ejército tareas de seguridad pública que no son propias de la autoridad militar. Lo dicen expertos en el tema. Lo dicen organismos internacionales y nacionales. Lo dice la Constitución. Y a pesar de ello César Camacho y Roberto Gil Zuarth insisten en iniciativas que le dan manga ancha a los militares, cuando esa no es la solución a la crisis de violencia e inseguridad que vive el país. Se trata de normar al Ejército para acotar su labor, no para expandirla. Se trata de construir policías confiables vía la profesionalización, no de agigantar Generales vía la militarización. Se trata de crear un Estado de derecho, no de permitir un estado de excepción. Pero a pesar de la evidencia en contra de la Ley que el gobierno quiere aprobar, Osorio Chong continúa defendiéndola. Impulsándola. Vociferando sobre su pulcritud, y ocultando su tufo.

Lo mismo ocurre en la PGR donde Raúl Cervantes sigue despachando y quiere permanecer por nueve años a pesar de su cuatitud, su falta de autonomía. Donde sigue cabildeando para convertirse en el próximo Fiscal General a pesar de que no tiene la independencia para hacerlo. Y por ello en la audiencia celebrada en la CIDH, donde el colectivo #FiscalíaQueSirva fue a demandar una designación distinta para una institución plenamente remodelada, los subalternos del Fiscal Carnal se dedicaron a leer el artículo 102 Constitucional en lugar de responder a los cuestionamientos hechos. Los miembros de la Comisión de Justicia del Senado ni siquiera se presentaron, porque están demasiado ocupados simulando elegir al Fiscal Anticorrupción “autónomo”. Todos priorizando nombramientos en vez de procedimientos, como dijo Alfredo Lecona. Todos rociando el recinto con spray desodorante para tapar maniobras malolientes.

Mientras tanto, el Subsecretario Roberto Campa retomó la defensa de la “verdad histórica” sobre Ayotzinapa “porque no se ha consolidado otra hipótesis”. Allí, en la CIDH, el gobierno mexicano fue a descalificar su labor. Allí, en su propia casa, el Estado fue a desacreditar al Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes. Si antes la consigna era “Fue el Estado” ahora debería ser “Sigue Siendo el Estado”; ese Estado que ha desechado las líneas de investigación que planteó el GIEI antes de ser expulsado del país. Líneas no exploradas por ser demasiado incómodas. Hipótesis que son más que eso, ignoradas porque apuntan al involucramiento de la Policía Federal, la policía estatal, la policía municipal y el Ejército. Pero ante el descubrimiento prosigue el encubrimiento. Prosigue el desinfectante. Y el blanqueador. Y el cloro desparramado para tapar el hedor que expide un cadáver descompuesto, el Estado mexicano.

http://www.elsiglodedurango.com.mx/noticia/725929.camarilla-clorox.html

 

 

Desaparecidos, ¿qué más tiene que pasar?

Javier Solórzano Zinser

¿Qué más tendría que pasar para que el país se sacudiera y lanzara un hasta aquí ante la ola de desapariciones? ¿Qué tendríamos que descubrir para que las autoridades asuman su responsabilidad?

Las autoridades se la pasan firmando compromisos ante organismos internacionales que sólo se quedan en el papel. Se dicen atentas y preocupadas, pero no hay semana que no aparezcan brutales, terribles y dolorosos hallazgos.

No hay manera de que la autoridad no esté al tanto de lo que ocurre. Tiene servicios de inteligencia e instrumentos de alta sofisticación como para no saberlo.

El gobierno a diario recibe información de primera mano, al tiempo que en el Cisen tienen una oficina con especialistas dedicados al diagnóstico y el mapeo del país. Si no hacen más se debe a que eventualmente se les puede pasar algo, o porque andan en el ni los veo ni los oigo, aunque sepan muy bien lo que sucede.

La única manera de entender la impunidad con la que se mueve la delincuencia organizada es a través de su complicidad con la autoridad. A menudo van juntos en el camino para terminar por ser lo mismo.

No parece estar lejos de ser cierta la afirmación de que el país está lleno de fosas clandestinas. El caso de los 43 estudiantes en Iguala mostró la aparente facilidad con la que se puede desaparecer gente.

Los hechos en Ayotzinapa evidenciaron también la gran cantidad de fosas clandestinas que hay en Guerrero. En la búsqueda de los normalistas fueron apareciendo una fosa tras otra, lo cual no era privativo de una zona en particular del estado.

A lo que hemos visto habrá que sumar lo que está por venir. Diferentes investigaciones y demandas hacen pensar que hay mucho por encontrar todavía. En los límites de Guerrero-Morelos, por ejemplo, se han descubierto más fosas, lo que lleva a suponer que el área puede ser un auténtico cementerio clandestino.

Las fosas halladas a 15 minutos del centro de Veracruz puerto son un capítulo más de la pavorosa situación. Fueron localizados 244 cadáveres, en su mayoría cuerpos completos, en 120 fosas.

El hallazgo lo hicieron familiares de desaparecidos que en su desesperación por encontrar a sus parientes y amigos hacen hasta lo imposible. Han escuchado testimonios e informaciones de todo tipo, por más vagas y contradictorias que puedan ser.

Ayer conversamos con Lucy Díaz, fundadora del Colectivo El Solecito, con sede en Veracruz. Desde el año pasado se ha dedicado con familiares de desaparecidos a buscar a los suyos, “con esperanza y con un profundo dolor”. Nos dice Lucy que debe haber más de 3 mil denuncias en la Fiscalía del estado.

“En el colectivo hemos dejado de creer en la autoridad. El Presidente no se atreve ni a mencionar la palabra desaparecidos, como si con ello no existieran”, nos comenta la impulsora de El Solecito.

Remitir el tema a que se matan entre ellos y por tanto hay que ver las cosas bajo otro matiz no es sólo irresponsable; es poco serio y lamentable. Se pierden de vista el sentido de la condición humana y el que existe un Estado que debe mantener los equilibrios y sobre todo aplicar la ley. Apelar a que son los malos y que la bronca es entre ellos los hace abiertamente cómplices.

¿Qué más tiene que pasar para que se ponga de una vez por todas un alto? ¿De qué sirvió la absurda “guerra” de Calderón y qué ha hecho el actual gobierno? Todo sigue igual y peor.

- RESQUICIOS. Así nos lo dijeron ayer: * Mi postulación para el Nobel de la Paz la hizo la UAEM. En varias ocasiones intenté inhibir la postulación, en esta oportunidad no me fue posible. Los temas por los que me mencionan son derechos humanos y migrantes. La frontera sur es lastimosa, ahí los muros son virtuales. Con Fox empezaron la distancia y la crisis, con Calderón se ahondaron y con Peña Nieto todo tronó. Ya perdí la fe y la esperanza en este gobierno: Alejandro Solalinde, sacerdote activista fundador de Hermanos en el Camino.

solorzano52mx@yahoo.com.mx
Twitter:
@JavierSolorzano

 

http://www.razon.com.mx/spip.php?page=columnista&id_article=341227

 

Raymundo Riva Palacio

La ética de la secretaria

Rosario Robles tiene confundida la ética con la estética, o simplemente, nada extraviada, le da exactamente lo mismo que mezcle la estética con la ética. Todo esto viene porque el lunes pasado, la secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, cuyo acrónimo es Sedatu, decidió tomarse la mañana para sus temas personales y de promoción, dejando para otro momento sus funciones como titular de una dependencia que, entre otras cosas, recoge los remanentes del reparto agrario –que comenzó hace un siglo con la Revolución Mexicana–, y tiene bajo su responsabilidad la estratégica planeación urbana en el país. Esa mañana, la secretaria se fue de compras.

A media mañana la secretaria Robles fue fotografiada por una persona en la tienda Hermès en un centro comercial. La Casa Hermès fue fundada en 1987 en la zona del Barrio 4, el de los grandes bulevares que arquean sobre el centro de París, en 1837, con el propósito de vestir a los nobles europeos. Su cuartel general se encuentra actualmente en el número 24 de Faubourg Saint-Honoré, que es la calle que comparten las principales casas de modas del mundo, con el Palacio del Eliseo, la sede de la Presidencia francesa. Es decir, la secretaria Robles sabía perfectamente a dónde se metía. Iba a buscar corbatas de hombres, de punta de seda, cuyos precios normales oscilan entre los 2 mil 500 y los 3 mil pesos.

La señora Robles tiene un salario de 147 mil 318 pesos, de acuerdo con el Portal de Obligaciones de Transparencia, por lo cual está perfectamente dentro de sus posibilidades adquirir una corbata fina. Ese no es el problema, ni qué hace en su vida privada. El tema es relevante porque esta visita a la tienda se dio un lunes a media mañana, con lo cual violó el Código de Ética de los Servidores Públicos del Gobierno federal.

Tras revisar el documento, la versión impresa del portal digital Eje Central publicó una pequeña historia del hecho, firmada por la reportera Bet-biraí Nieto, donde registró:

“La funcionaria fue fotografiada a las 11:30 de la mañana en Perisur, al interior de la exclusiva tienda Hermès. Según la agenda de la titular de Sedatu, a la una de la tarde acudió al auditorio de la Conferencia Interamericana de Seguridad Social en San Jerónimo Lídice, para la presentación del índice de las Ciudades Prósperas de ONU-Hábitat, acto que terminó luego de las tres de la tarde”.

La oficina de la secretaria se encuentra, en el sur de la Ciudad de México, cerca del Estadio Azteca y a unos 20 minutos, a media mañana, de Perisur. El auditorio en San Jerónimo Lídice se encuentra a escasos 15 minutos de Perisur. Es decir, no había mucha necesidad de la secretaria para no atender asuntos de trabajo, en su oficina o en otro lado, aunque definitivamente nada que ver en la tienda Hermès.

Se podría argumentar que se tomó la mañana, y buena parte de la tarde, porque antes que terminara el foro, crucial para el trabajo que le encomendó el presidente Enrique Peña Nieto, dijo que tenía otras cosas qué hacer –deben haber entendido que eran más importantes–, y se retiró buen tiempo antes de que concluyera. ¿A dónde fue? La reportera Nieto agregó: “Robles se disculpó y lo abandonó, pues tenía una entrevista en Radio Fórmula con Joaquín López Dóriga. Al terminar pasaban de las tres de la tarde, hora de comer”.

Según el manejo de horarios de trabajo, establecido en el inciso G, regla 11, del Código de Ética de los Servidores Públicos, titulado “Desempeño permanente con integridad de los funcionarios”, reportó Eje Central, no se deben “realizar actividades particulares en horarios de trabajo que contravengan las medidas aplicables para el uso eficiente, transparente y eficaz de los recursos públicos”. ¿Aprovechó la secretaria esa plataforma para un anuncio trascendental que justificara su negligencia laboral?

Tampoco. “La titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, Rosario Robles Berlanga”, registró en su portal Radio Fórmula, “dijo que existe un crecimiento desordenado de la mancha urbana propiciado en gran medida por la corrupción y, en ocasiones por la incapacidad porque es el municipio el que tiene las facultades en materia de uso de suelo y desarrollo urbano”.

La fotografía fue publicada originalmente en la cuenta de Twitter del periodista Carlos Loret pocas horas después de ser tomada, y generó mucho ruido en la red, pero no pasó de los gritos en el vacío. Fue tomado como una anécdota en donde, quienes debían haber tomado nota y actuar, no lo hicieron. En el Código de marras se establece que quien viole la norma será sujeto o sujeta a una sanción administrativa, la cual no se establece, y se deja al juicio de la Secretaría de la Función Pública.

La secretaria Robles violó en forma flagrante el Código, fue atrapada en flagrancia por ciudadanos, se hizo público, y nadie arqueó la ceja o inició un procedimiento administrativo.

La visita de la secretaria a Hermès es un gran ejemplo de la laxitud de los mexicanos con respecto a sus leyes y normas. Más allá de que esta sea una falta administrativa, incluso quizás menor, no deja de ser un acto de impunidad. La falta de una acción correctiva en el Gobierno nos muestra que la vieja debilidad jurídica y ausencia de un auténtico estado de derecho, lo traemos en nuestro código genético, torcido y cínico, aparente y lamentablemente, irreversible.

 

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